2º Crónicas 32:31: “… Dios lo dejó, para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón”.

Por, Matt Slick

  • 2º Crónicas 32:31: “Mas en lo referente a los mensajeros de los príncipes de Babilonia, que enviaron a él para saber del prodigio que había acontecido en el país, Dios lo dejó, para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón.”

Este pasaje se refiere al rey Ezequías, el cual estaba prosperando y, “Dios lo dejó, para probarle, para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón”.

Sin embargo, este versículo no puede ser usado por los teístas abiertos para mostrar que Dios aprende, ya que el mismo versículo dice que Dios probó al rey para saber todo lo que estaba en su corazón. De acuerdo al teísmo abierto, Dios conoce el presente ampliamente. Por lo tanto, ¿cómo podría Dios probar a Ezequías para ver lo que había en su corazón con solo mirarlo, cuando Dios conoce ampliamente todas las cosas presentes, y sabría lo que había en él? Obviamente, aquí hay mucho más en juego de lo que a simple vista parece.

En forma frecuente, Dios prueba a las personas; no porque Dios aprenderá algo nuevo por lo que ellas hacen, ya que Dios conoce todas las cosas (1 Jn 3:20); más bien, prueba a las personas para fortalecer y purificar la fe de Su pueblo (o la de un individuo) para que puedan aprender y crecer por medio de la prueba. Aún más, Dios les habla a ellos en términos de descubrimiento para que ellos puedan escuchar y saber que Dios “ahora, los utilizará” de acuerdo a Su propósito. Los versículos que indican pruebas están también relacionados a las expresiones antropomórficas donde Dios habla en términos humanos en la medida en que se revela a Su pueblo y a través  de las personas.

 

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