2º Reyes 20:1-6: “… porque morirás, y no vivirás… he aquí que yo te sano… Y añadiré a tus días quince años…”

Por, Matt Slick

  • 2º Reyes 20:1-6: “En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás. 2 Entonces él volvió su rostro a la pared, y oró a Jehová y dijo: 3 Te ruego, oh Jehová, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro. 4 Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo: 5 Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová. 6 Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo”.

Aquí vemos un ejemplo de Dios escuchando la oración de alguien y cambiando, aparentemente, Su opinión acerca de un curso de acción que así, había determinado y dijo que haría. ¿Cambia Dios verdaderamente de opinión? Mirando el contexto se podría decir que sí y no.

Desde la misma eternidad, Dios siempre ha sabido, exactamente, lo que ha de suceder y en este caso, había planeado, “cambiar Su opinión” cuando Ezequías le oró. Esto significa que Dios trabaja en tiempo real y responde con un propósito a las oraciones de Su pueblo, pareciendo entonces, que cambia de opinión cuando Su pueblo ora. Este es uno de los puntos del texto; la de que Dios escucha nuestras oraciones y las responde. No somos robots y Dios no es inflexible. Sin embargo, y al mismo tiempo, Dios conoce todas las cosas:

  • Juan 21:17: “Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas”.
  • 1ª Juan 3:20: “pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas”.

Así que, aunque Dios sabe lo que finalmente sucederá, esto no significa que Él no pueda responder a nuestras oraciones; las cuales son parte de Su plan, y que hace que finalmente, las cosas sucedan. Aún más, 1º Samuel 15:29, dice:

  • “Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta”.

Podemos ver entonces, que la Biblia nos dice que Dios no se arrepiente, sin embargo en el ejemplo de 2º Reyes vemos que lo hace. Una vez más, la respuesta se encuentra mirando el problema desde dos perspectivas: Desde la perspectiva eterna: Dios no cambia ni se arrepiente, debido a que Él sabía desde la eternidad, cuáles serán las decisiones finales. Desde la perspectiva temporal (la relacionada a nosotros): Dios cambia Su opinión en respuesta a las oraciones y súplicas de Su pueblo, entendiendo que Dios conoce nuestras oraciones desde la eternidad.

 

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