Anatema

Una de las cosas que la Iglesia Católica Romana hace en sus concilios y en sus escritos oficiales es pronunciar anatema sobre aquellos que no están de acuerdo con sus declaraciones. Debido a que la Iglesia Católica Romana ha pronunciado anatema sobre aquellos que niegan sus enseñanzas (El Concilio de Trento hace esto), necesitamos observar e investigar que significa este termino para que podamos entender esta maldición.

En el Diccionario de Ingles Noah Webster de 1828, define el término anatema como “una comunicación con maldiciones. Es por tanto, una maldición o denuncia realizada por una autoridad eclesiástica, una expulsión indicada. Estas especies de excomunión fueron practicadas en las iglesias antiguas, en contra de ofensores graves; todas las iglesias eran advertidas de no recibirles; todos los magistrados y personas importantes eran advertidos de no alojarles o atenderles sus necesidades, y los sacerdotes eran invitados a no conversar con ellos, y ni siquiera atenderles un funeral.

Dictionary.com define anatema como “Una prohibición eclesiástica formal, maldición, o excomunión. Una denuncia formal, una maldición.”

La Enciclopedia Católica dice, “En el Nuevo Testamento, el anatema ya no acarrea la muerte, pero si la perdida de los bienes o la exclusión de la sociedad de los fieles…En una época temprana, la Iglesia adoptó la palabra anatema para expresar la exclusión de un pecador de la sociedad de los fieles; pero el anatema fue pronunciado principalmente en contra de los herejes.” Obviamente, un Católico anatema es algo muy serio, pero el Católico anatema no necesariamente significa que la persona anatematizada va al infierno.

La Biblia

La ultima e infalible autoridad para definir el término anatema se encuentra en la Biblia. Cuando nos volvemos a sus páginas podemos ver lo que Dios quiere decir cuando pronuncia anatema. Encontramos el uso de esta palabra varias veces. Aquí presentamos cuatro de ellas que son relevantes.

  • 1 Corintios 12:3, “Por tanto,  os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios dice de Jesús: "¡Sea anatema!", como tampoco nadie puede exclamar:  "¡Jesús es el Señor!", sino por el Espíritu Santo”
  • 1 Corintios 16:22, “El que no ame al Señor Jesucristo,  sea anatema. ¡Maranatha!”
  • Romanos 9:3, “porque deseara yo mismo ser anatema,  separado de Cristo,  por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne;”
  • Gálatas 1:8-9, “Pero si aun nosotros,  o un ángel del cielo,  os anuncia un evangelio diferente del que os hemos anunciado. Como antes hemos dicho,  también ahora lo repito: Si alguien os predica un evangelio diferente dela que habéis recibido, sea anatema.”

Los primeros dos versículos anteriores traducen la palabra “anatema” como maldito. Al parecer, en el primer versículo se refiere a una condenación general y maldición. El segundo no es tan claro contextualmente en su significado, pero definitivamente, es una declaración muy negativa. Ahora, los últimos dos versículos son los mas informativos. En Romanos 9:3, Pablo dice que ser maldito, anatema, es estar separado de Cristo. Si alguien esta separado de Cristo, entonces esa persona está condenada. Pablo dice en Gálatas 1:8-9 que si alguien predica un falso evangelio, sea maldito, anatema. Indudablemente un falso evangelio no puede salvar, en cambio, trae condenación. Esto parece ser otra forma de demostrar que ser maldito (anatema) es estar condenado.

Conclusión

Podemos ver que la Biblia usa este término para indicar separación de Cristo. Si alguien es separado de Cristo, esta perdido. ¿Es esto lo que la Teología Católico Romana enseña? Aparentemente no, debido a que el termino anatema Católico no es una pronunciación de condenación (separación de Cristo) sino una declaración de que el individuo es excluido de la hermandad de la Iglesia Católica Romana, el cual incluye, la negativa a la Comunión y a los sacramentos Católicos.

Así, cuando un documento oficial de la iglesia Católica Romana pronuncia anatema significa que la persona no está en buena posición delante de su iglesia, no puede tomar los sacramentos, y es puesto en disciplina. Es una excomunión y al final una condenación de las acciones de las personas y/o sus creencias que están en contra de la Iglesia Católica.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés.

 

 

 

 
 
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