Colosenses 2:9 y Efesios 3:19

Por, Matt Slick

  • Efesios 3:19: “y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”.
  • Colosenses 2:9: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.

Con frecuencia, Colosenses 2:9 es usado por los Trinitarios para apoyar la doctrina de que Dios se encarnó en la persona de Jesús. Éste declara claramente que en Jesús, habita toda la plenitud de la deidad. Lo que es interesante acerca de este versículo es que contiene una palabra que se usa una vez en toda la Biblia: “deidad”. Deidad significa: “La naturaleza esencial o condición de ser un dios; divinidad”. Este versículo establece que en Jesús habita corporalmente toda la plenitud de Dios, o toda la plenitud de la condición del ser divino.

Sin embargo, los críticos de la doctrina de la deidad de Jesús utilizarán Efesios 3:19 el cual dice algo similar pero no idéntico a Colosenses 2:9.

  • Efesios 3:19: "y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos [los cristianos] de toda la plenitud de Dios”.

Estos versículos son similares y los oponentes de la Trinidad intentarán usar Efesios para negar lo que Colosenses 2:9 establece acerca de que Dios se encarnó en persona de Jesús. Ellos opinan que debido a que Efesios 3:19 afirma que los cristianos serán llenos de toda la plenitud de Dios, razonan entonces, que si nosotros, no siendo divinos, seremos llenos de toda la plenitud de Dios, lo que Colosenses 2:9 dice acerca de Jesús, de que Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, negarían entonces, que Jesús es divino.

Uno de los errores en asumir que Efesios 3:19 interpreta o clarifica Colosenses 2:9 se debe a la falla de no leer y comprender los versículos en el contexto. Después de todo, los versículos se encuentran en dos libros diferentes. Sin mirar el contexto de ambos, no es correcto relacionar ambos, y hacer un pronunciamiento de que Colosenses 2:9 indica que Jesús no es divino, debido a un uso similar de las palabras en Efesios 3:19. Por lo tanto, vamos a mirar en el contexto de ambos:

Colosenses 2

2: “…a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo”.
4
:
“Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas”.
6
:
“…andad en él (en el Señor Jesucristo)”.
7: “arraigados y sobreedificados en él, (en el Señor Jesucristo)”.
8: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas…”
9: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.

Efesios 3

1: “…Pablo, prisionero de Cristo Jesús…”
3: “que por revelación me fue declarado el misterio…”
6: “que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa…”
10: “para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer…”
14: “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo”.
16: “para que os dé (Dios), conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu”.
17: “para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor”.
18: “seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos…”
19: “y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”.

Como puede ver, el contexto de Colosenses 2 es una advertencia contra el engaño y una proclamación de que en Jesús habita toda la plenitud de la Deidad. Es en Cristo en quien tenemos nuestra seguridad y seremos así, protegidos del engaño.

En Efesios 3, el contexto es que los gentiles están incluidos en el plan salvador de Dios; que Pablo desea que los efesios sean fortalecidos con poder para que Cristo habite en sus corazones y que sean llenos de toda la plenitud de Dios.

Obviamente, los contextos son diferentes y debido a esto, las frases deben ser interpretadas a la luz de estos contextos. En Colosenses 2:9, Jesús es el guarda contra el engaño. En Efesios 3:19, el ser llenos con la plenitud de Dios se refiere al hecho de que el Espíritu Santo habita en el cristiano, el cual es quien fortalece nuestro “hombre interior” (v.16). De igual manera, Cristo, por fe, habita también en el cristiano (v.17). Es en éste contexto, en el habitar del Espíritu Santo y Cristo en el cristiano en el que será lleno con la plenitud de Dios. No está diciendo que los cristianos son o serán divinos. Más bien, está diciendo que los cristianos son habitados por Dios, lo que es consistente con otras escrituras.

  • Juan 14:23: “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él”.
  • Romanos 8:9-11: “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. 10 Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”.

Colosenses 2 es un contexto diferente y está tratando con un tema totalmente diferente al de Efesios 3. Aunque Colosenses 2:9 y Efesios 3:19 usan frases similares, éstas no son idénticas. Aún más, Colosenses 2:9 contiene la palabra “deidad” (“dseótes”) la cual sólo ocurre una sola vez en la Biblia con referencia a Jesús. Colosenses 2:9 declara que en Jesús habita en forma corporal toda la plenitud de la Deidad. Efesios 3:19 dice que los cristianos pueden ser llenos de toda la plenitud de Dios. De igual forma, la frase “plenitud de Dios” sólo ocurre una vez en toda la Biblia y aquí en Efesios 3:19 está tratando con que los creyentes sean habitados por Dios a través del Espíritu Santo (v.16). Así que, Efesios 3:19 no puede ser usado para declarar que Colosenses 2:9 no enseña que Jesús es Dios en carne.

Aún más, recuerde las palabras encontradas en Juan 1:1 y el v. 14 cuando piense en Colosenses 2:9:

  • Juan 1:1: “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. 14 Y aquella Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”.

Una nota final. En Juan 14:23 y Romanos 8:9, vemos el morar de Dios como una Trinidad: El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo habitando en el creyente. Esto es un misterio; como lo es el milagro de Dios como una Trinidad.

Colosenses 2:9 nos muestra que en Jesús, habita, corporalmente, Dios. Efesios 3:19 nos muestra que los cristianos son habitados por Dios a través del Espíritu Santo y de Cristo. Estos versículos son, por lo tanto, diferentes.

  • Juan 8:58: “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy”.

 

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