Como Cristiano, ¿debería temer de Dios?

Para el Cristiano, la respuesta es sí y no.

Nosotros deberíamos temerle a Dios porque Él es el creador todopoderoso que puede disciplinarnos cuando nos rebelamos contra Él. Además, Él es tan santo, tan maravilloso que estar en Su presencia nos trae un temor inspirador. Considere Isaías 6:4-5 donde Isaías tiene una visión de la majestad y gloria de Dios:

  • “Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. 5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.”

Isaías no es el único que tuvo esa clase de encuentro. Manoa también pensó que iba a morir con su mujer porque habían visto a Dios:

  • "Y dijo Manoa a su mujer: Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto." (Jue 13:22).

Cuando cada uno en particular experimenta la Majestad del Señor, naturalmente es humillado y la maravillosa grandeza de Dios produce en forma automática un temor normal y saludable.

No

De otro lado, nosotros no necesitamos tener temor acerca de Dios con relación al juicio. Como Cristianos hemos escapado del justo juicio de Dios en la persona de Jesús:

  • "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu." (Ro 8:1).

No tenemos nada que temer en el Día del Juicio porque Cristo tomó nuestro lugar y llevó sobre Él el juicio de Dios para nuestro beneficio:

  • “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” (Jn 3:18).

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison