¿Cómo debo escoger una versión de la Biblia?

Por Daniel Spratlin

En el idioma inglés, y antes de 1881, la persona tenía para escoger solo una versión de la traducción de la Biblia: la Versión King James. Hoy día, no es el caso. ¿Cómo fue destronada la King James? ¿Cuál es la mejor traducción hoy? ¿Existen algunas traducciones modernas fieles al original?

Muchas personas piensan que una traducción fiel de la Biblia significa una traducción hecha “palabra por palabra”. Si el original tiene un sustantivo/nombre, ellos esperan un sustantivo en la traducción. Si el original tiene 16 palabras, ellos no quieren tener 17 palabras en la traducción. Este tipo de traducción es llamada “equivalencia formal”. La Versión King James (KJV), la Versión Estándar Americana (VEA – ASV en inglés), y la Nueva Biblia Estándar Americana (NBEA – NASB en inglés), se acercan a este ideal.

De otro lado, tenemos la traducción “frase por frase”, también conocida como una “equivalencia dinámica” o, más recientemente como una traducción “equivalencia funcional”. Una traducción de equivalencia dinámica no está tan interesada con la forma gramatical del lenguaje original, como lo es con el significado original. Permite más espacio para la interpretación y es más fácil de entender. La Nueva Versión Internacional y la Nueva Biblia Inglesa (NBI – NEB en inglés), siguen esta filosofía.

La dificultad de traducir un idioma

Cualquiera que haya aprendido una segunda lengua sabe que una traducción palabra a palabra es imposible la mayoría de las veces. Los modismos y las expresiones coloquiales en un idioma, necesitan ser parafraseadas para que tengan sentido en el idioma en el cual se traduce. Aún los traductores de la Versión King James, entendieron eso. En un par de lugares del Antiguo Testamento, el texto hebreo dice literalmente: “Los orificios nasales de Dios se agrandaron”. Pero en la VKJ se traduce como: “Dios se enojó”, lo que significa la expresión literal del original. En Mateo 1:18, la VKJ dice que María fue encontrada con niño (“she was found with child”). Pero el griego es muy diferente y bastante gráfico: “María estaba teniéndolo en la barriga” (“Mary was having it in the belly!”). En muchos lugares de las cartas de Pablo, se lee en la VKJ se lee “¡Dios lo prohíba!”. Pero en el original no tiene ni “Dios”, ni “prohíba”. Literalmente dice: “Pueda ser que esto nunca sea” (”May it never be!”), pero que en el español se traduce: “¡De ninguna manera!”, como la mayoría de las versiones modernas lo traducen.

Por lo tanto, cuando hablamos de una traducción que sea fiel al original, necesitamos aclarar la pregunta: ¿Es fiel a la forma? ¿O es fiel al significado? Algunas veces ser fiel a alguno involucra falta de fidelidad al otro. Pero indudablemente existen problemas con cada una de las filosofías en las traducciones. La VKJ, con su intento de fidelidad a la forma, no logra que algunos pasajes tengan sentido; así como tampoco tuvieron sentido en 1611. De igual manera, la Nueva Biblia Estándar Americana (NBEA – NASB en inglés) contiene expresiones muy exactas, en inglés muy forzado.

De otro lado, las traducciones de equivalencia funcional llegan a veces, muy lejos, en su interpretación de una frase particular. La Nueva Versión Internacional (NVI), en Efesios 6:6 le dice: “No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor *humano…” Sin embargo, la palabra “sólo” no se encuentra en el griego, y sospecho que Pablo tampoco quería sugerirla. Esto revela uno de los problemas con las traducciones de equivalencia funcional: los traductores no siempre saben si las interpretaciones de ellos son correctas. La adición de una palabra manejada interpretativamente puede cambiar todo el significado de una cláusula/oración o un pasaje.

Algunas versiones, no interpretan, más bien, distorsionan. Algunas son notorias por omitir referencias a la sangre de Cristo, a la expiación o en el intento de negar Su deidad. En estos ejemplos, los traductores no son fieles ni a la forma, ni al significado. Ellos, han pervertido la Palabra de Dios.

Sin embargo, los traductores de equivalencia funcional que son honestos con el texto, con frecuencia, hacen las cosas muy claras. Por ejemplo, en la Nueva Versión Internacional, en Filipenses 2:6, se nos dice de Jesús: “…siendo por naturaleza Dios…” Pero la mayoría de las traducciones de equivalencia formal declaran que “Él estaba en la forma de Dios.” El problema con estas traducciones tan correctamente formales es que son erróneas: Aquí, la palabra griega para “forma” significa “esencia” o “naturaleza”.

Una traducción de equivalencia formal permite que el lector interprete para él mismo. Sin embargo y con frecuencia, el lector no cuenta con los antecedentes o las herramientas para interpretar con precisión. El resultado claro es que él/ella corre el riesgo de malinterpretar el texto, simplemente porque la traducción de ellos no fue lo suficientemente clara.

De otro lado, una traducción de equivalencia funcional es generalmente, clara y muy entendible. Pero si los traductores fallan el punto del original; ya sea, con intención o sin intención, ellos pueden transmitir una idea extraña al texto bíblico.

¿Cuál es la mejor traducción?

A esta pregunta, no puede existir una respuesta particular. Sugiero, que cada cristiano que sea serio en el estudio de la Biblia tenga por lo menos, dos traducciones: Una traducción de equivalencia formal (palabra por palabra) y una traducción de equivalencia funcional (frase por frase). Aun sería mejor tener dos buenas Biblias en traducciones de equivalencia formal porque en esta clase de traducción, el traductor es, a la vez, intérprete. Si la interpretación del traductor es correcta, esta puede aclarar solamente el significado del texto; si es incorrecta, entonces, solo aclara la interpretación del traductor. Matt Slick compara varias versiones y trata de responder a la pregunta: “¿Cuál es la mejor versión de la Biblia?

Conclusión

En resumen, se les sugeriría a las personas que hablan la lengua inglesa, que tengan por lo menos una Biblia Versión Estándar Inglesa (VEI) (ESV: English Standard Version), Nueva Versión Internacional (NVI) (New International Versión: NIV), y la Nueva Traducción Inglesa (NTI) (New English Translation: NET). Para alguien que desea estudiar la Biblia, la Nueva Biblia Estándar Americana (NBEA) (New American Standard Bible: NASB), La Nueva Versión King James (NVKJ) (New King James Versión: NKJV), y la Nueva Biblia Inglesa (NBI) (New English Bible: NEB). Todas estas mejorarán su biblioteca sustancialmente. ¡Y esté seguro de leer estas versiones!

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
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