Como interactuar con la policía con la predicación en las calles

Por, Tony Miano
Editado por, Matt Slick

El Señor me ha bendecido con muchas experiencias en mi vida; experiencias que creo, me han preparado para servirle como predicador de las calles. Una de estas experiencias es una carrera por 20 años como ayudante de sheriff en el Condado de Los Ángeles, el departamento de policía más grande del mundo. Después de casi 6 años de haberme retirado de mi carrera como policía, sirvo ahora al Señor de tiempo completo como predicador en las calles. En este artículo, compartiré mi experiencia como policía profesional y como predicador en las calles para poder suministrar algunos consejos de cómo interactuar con la policía en las calles.

Policía contra seguridad privada: entendiendo la diferencia

Los oficiales de policía, representan al gobierno (local, del municipio, del departamento, condado o estado, o a nivel nacional). Los oficiales de seguridad privada, representan negocios privados e individuos. Los oficiales de policía hacen cumplir la ley; los de seguridad, ayudan a los policías y responden a actividades criminales en las propiedades a las que son asignados. La seguridad puede detener a personas sospechosas de crímenes en las propiedades privadas donde esta trabaja. Los oficiales de policía están incluidos en “las autoridades superiores” de Romanos 13:1-5. Mientras que los de seguridad, no. En la mayoría de las jurisdicciones, los de seguridad no tienen, ni más, ni menos autoridad para detener a una persona que un ciudadano común (Revise las leyes de su país.)

Los poderes de la policía, están limitados sólo por la ley y la jurisdicción. Los poderes de los de seguridad están limitados a propiedades privadas específicas, las cuales pueden estar o no, abiertas al público. En propiedades privadas, los de seguridad, no tienen más autoridad que un ciudadano común, aunque esa propiedad pública esté inmediatamente al lado de la propiedad privada a la cual está asignado el personal de seguridad.

Haga su tarea

Determine si el área en la cual llevará las actividades de predicación, es propiedad pública o privada. Contacte a las agencias gubernamentales locales o alcaldías para que tenga claridad con relación a las áreas de propiedades públicas. Cuando predique en las calles, escoja un área o propiedad pública para que si una multitud se reúne, no impida el fluir normal de los transeúntes y de los vehículos. Revise las normas locales que puedan, legalmente, regular aspectos para el ejercicio de la libre expresión, como sonido, señalización, etc. Revise con organizaciones seculares que puedan haber usado  también, el área que está considerando usar para actividades de libre expresión. ¿Se les exigió a esas organizaciones permisos? ¿Fueron sus actividades alguna vez, prohibidas por la policía?

Comportamiento con la seguridad privada

Conozca y entienda cualquier póliza escrita que un centro comercial u otros negocios privados tengan con relación al tiempo, lugar y forma de ejercitar actividades de libre expresión. Los de seguridad privada, generalmente son jóvenes, celosos, y no entienden (como en el caso de los Estados Unidos), la Primera Enmienda y cómo esta se aplica a las propiedades privadas que son de acceso al público. La mayoría de ellos, no entienden la definición de términos claves como “admisión”. Si es contactado por un guardia privado de seguridad y le pide que deje de distribuir material, o que no entable conversaciones con personas, pregúntele si sus actividades son una violación de la ley.

Pasos a seguir cuando interactúa con la seguridad privada:

  • Si no existe una resolución favorable que el guardia no pueda presentar, pídale que hable con el supervisor de él o ella.
  • Si no existe una resolución favorable que el guardia no pueda presentar, pídale que hable con el gerente del negocio.
  • Si no existe una solución favorable que pueda alcanzarse con el gerente del negocio, pídale al gerente, que llame a la policía.
  • Sea educado y respetuoso, pero, ¡persevere!

En muchos lugares, la seguridad privada puede detener legalmente a una persona, si él o ella, tienen una causa probable para creer que el detenido o la detenida, ha cometido un crimen, es decir, robar en la tienda, hurto, etc. De otro lado, la seguridad privada no puede detener ilegalmente a una persona porque ha violado una simple norma del centro comercial o almacén. Si decide someterse al requerimiento del oficial de seguridad o del gerente, no regrese al lugar por lo menos, en las siguientes 24 horas.

Comportamiento con los policías

Un resultado favorable cuando es contactado por un agente de policía, es menos acerca de estar en lo correcto o con derecho, como el de ser más sabio y  diplomático. Desafortunadamente, muchas personas hablan camino hacia la cárcel, no dentro de esta. La actitud lo es todo. Nunca ganará un argumento con un agente de policía; pero puede ganar a un agente de policía con su punto de vista; por medio de la calma, la razón, y un diálogo respetuoso. Por lo general, los agentes de policía,  desean resolver los disturbios públicos pacíficamente. En situaciones que involucran simples disturbios, un agente de policía, preferirá resolver la situación sin usar la fuerza o haciendo un arresto.

Su postura con los agentes de policía

Mantenga sus manos fuera de los bolsillos y a la vista. No trate de hablar con sus manos, o hacer movimientos rápidos, o que puedan parecerla sospechosos al agente de policía.

Debe evitar:

  • Darle la espalda al policía.
  • Buscar dentro de una caja, bolsa o morral sin el conocimiento previo del agente o con su permiso.
  • No use palabras ofensivas o degenerativas de “policía” cuando hable con estos agentes de la ley. Para algunos agentes de policía, las palabras despectivas son irrespetuosas, particularmente cuando son usadas por personas fuera de la familia policial.
  • Discutir con un agente delante de un grupo establecido.
  • Colocar al agente en una posición en la que tenga que hacer valer su autoridad para controlar una multitud.
  • Colocar al agente en una posición donde tenga que guardar las apariencias ante la multitud.Refiérase a los agentes de policía, como “agentes”, y a los alguaciles como “diputados”.

Sea respetuoso aun si cree que el agente de policía no está siendo respetuoso con Ud.

Ud. no va a ganar una guerra de palabras, pecaminosa y orgullosa con un agente de policía. Ni tampoco lo querrá. Cualquier persona puede ser arrestada. Eso, no es difícil. El predicador más inteligente en las calles (por lo menos en lo que se refiere a los Estados Unidos), es aquel que permanece fuera de la cárcel, evangelizando al perdido.

Cuando interactúe con un agente de policía, deberá:

  • Someterse a las órdenes razonables del agente.
  • Use un tono de voz de curiosidad, no de argumento.
  • Sea respetuoso, pero, ¡persevere!

Si un agente de la policía, le ordena que deje de predicar en la calle, o que no distribuya tratados, pregúntele respetuosamente, qué ley o leyes ha violado. Si el agente no puede o no le cita algún código penal especifico o una sección del código de su ciudad o municipio, pídale respetuosamente por qué debe Ud. dejar de hacer sus actividades si no está violando la ley. Respetuosamente, explíquele al agente de policía, que Ud. está ejercitando, en un espacio público, su libertad o derecho para expresa sus creencias religiosas. Si el agente insiste que Ud. se detenga, pídale respetuosamente que hable con un superior. Explíquele al agente que el propósito de su requerimiento es clarificar, no acusar o quejarse. Si el agente rehúsa llamar a su superior, entonces, dejé sus actividades por el momento, o puede dejar que el agente lo arreste sin incidentes.

Si la solución no puede ser encontrada por el agente de policía

Si en el sitio, Ud. no es capaz de llegar a una solución favorable, y decide no ir a la cárcel, pídale al agente su nombre y número de identificación antes de retirarse del sitio. En estos tiempos, los agentes llevan tarjetas de presentación, pídale entonces una. Cuando regrese a casa, ponga en orden sus ideas y escriba un registro detallado del incidente. Pregunte nombres, direcciones y teléfonos de quienes estaban con Ud. al momento del incidente.

Al siguiente día, vaya a una estación de policía o la oficina del sheriff, tan cerca como sea posible al día del incidente. Pida hablar con el suboficial u oficial a cargo. Normalmente, estas son las personas que tienen el mando en un turno específico. Trate de obtener una solución positiva sin necesidad de llenar una queja formal. Recuerde que su objetivo es, predicar el evangelio sin ser molestado, no para exigir vengativamente un castigo para el agente.

Si no llega a una solución positiva con el suboficial u oficial a cargo, exija una reunión con el comandante de la estación de policía, con el director de la policía o con el sheriff. Si no es capaz de llegar a una solución positiva con la agencia policial, contacte entonces con una organización de defensa cristiana respetable para mayor asistencia.

Establezca una buena relación con la policía

Es mejor tener a la policía local a su favor, que en contra. Tómese el tiempo para hablar con agentes de policía en su comunidad. Conozca agentes de policía u oficiales que trabajan frecuentemente en su área donde esté predicando. Si los agentes de la policía pasan por el lugar donde esté predicando, reconózcalos respetuosamente, agradeciéndoles por el servicio que prestan a la comunidad y anime a la multitud a hacer lo mismo. Si está en una tienda o en un restaurante de comida rápida, ofrézcale pagar el café o la comida del agente. No se ofenda si el agente le rechaza la invitación y no presione sobre el tema. En algunos lugares, un agente puede ser reprendido por aceptar un regalo o una forma de gratitud de algún tipo.

Consideraciones tácticas cuando realice predicaciones en las calles

Lleve consigo una grabadora donde quiera que vaya a hacer evangelismo.

En la mayoría de los estados de los Estados Unidos, aceptan lo que comúnmente se conoce como “el consentimiento de una sola persona”. Esto significa que en entornos donde no existe expectativa de privacidad, es decir, en la mayoría de lugares públicos, la ley exige que sólo una persona necesita estar consciente que se está grabando la conversación. Y esa persona puede ser la persona que está grabando. Importante: revise las leyes de su estado, provincia, comarca, departamento, etc. Este no es un consejo legal.

Socios/Testigos

Hay una razón por la que Jesús envió a Sus discípulos de dos en dos, y en pequeños grupos. Por razones de seguridad personal, responsabilidad en el trabajo a realizar, y apoyo. Y es bueno, tener al menos, a una persona con Ud. –donde sea posible– en sus actividades de predicación en las calles. No parezca sospechoso. ¿Qué significa esto? Sin saberlo, muchas personas se colocan en situaciones que los hacen parecer sospechosos a los agentes de policía.

Cuando todo lo demás falla con la policía

Las Escrituras muestran que los apóstoles se sometieron a las autoridades superiores o  gubernamentales, sin comprometer la proclamación del evangelio. Vendrá un tiempo cuando tendrá que escoger entre proclamar el evangelio y su libertad. En ese caso, ¿se negará a sí mismo, tomará su cruz y seguirá a Cristo? Lo animamos para que persevere, sin importar las consecuencias.

Conclusión

Actualmente, en los Estados Unidos, los cristianos todavía disfrutan de gran libertad religiosa. Pero lentamente, una pérdida de esa libertad está tomando lugar. Corresponde a los cristianos mantenerse al tanto de los cambios en las leyes locales, estatales y federales que impactan directamente la libertad de expresión religiosa. Esperamos que este artículo sirva de ayuda como una herramienta para Ud. el lector, en la medida en que busca servir y glorificar a Cristo en sus esfuerzos de evangelismo en las calles.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
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