¿Cómo puede haber cielo si los que Ud. ama están en el infierno?

Por, Matt Slick

Para algunas personas, es difícil imaginar cómo el cielo puede ser un lugar de felicidad si las personas que ellas aman están sufriendo eternamente en el infierno. Esta es la razón por la que las personas se rehúsan a creer en el concepto del cielo (sin sus amados) y con esto, rechazan el cristianismo. El problema con su razonamiento es que este es, emotivo, centrado en el hombre y no en la Biblia. Es también subjetivo porque define la felicidad como basada –en parte– en el bienestar de amigos y familia. Pero, ¿por qué esta se vuelve la norma correcta por la cual alguien juzgaría el cielo? En otras palabras, ¿por qué el cielo es definido –en parte– por si alguien de la familia o amigos están sufriendo o no condenación eterna? En esencia, esto significa que los amigos y la familia son mayores en importancia que Dios mismo.

Por supuesto, no queremos ver a nuestros seres queridos sufriendo, pero también, tenemos que entender que la santidad y majestad de Dios, junto con Su justicia, son mucho mayores en la importancia que nuestro deseo de que las personas no sufran. Dios es inimaginablemente santo, perfecto, majestuoso e infinito. Su maravillosa naturaleza está más allá de nuestra comprensión.

Doy por hecho que no queremos ver sufrir a quienes amamos, pero también debemos entender que la santidad y majestad de Dios, además de Su justicia son más grandes en importancia que nuestros deseos de que las personas no sufran. Dios es inimaginablemente santo, perfecto, majestuoso e infinito. Su naturaleza maravillosa está más allá de nuestra comprensión humana. Después de todo, el universo está dentro de Él, y sabe también donde está cada átomo en todo momento. Al igual que Su grandeza y capacidad para crear, la cual se muestra toda a nuestro alrededor en el mundo y universo mismo, debemos también entender que la santidad de Dios está más allá de nuestra comprensión, y que ni aún nuestras imaginaciones más salvajes pueden acercarse a Su maravilloso ser. Debemos concluir que Él es el único, y el más grande de todos los seres creados, y que el cielo es lo que es por causa de Quien es Él.

Sin embargo, no estoy tratando de subestimar el amor obvio que tendríamos que tener por las personas y nuestra preocupación por su bienestar. Pero cuando usamos nuestros corazones, nuestras emociones y nuestras normas como la brújula moral con la cual buscamos dirección y juzgamos el mérito de ellos para estar en el cielo, terminaríamos cometiendo un error. Para que alguien diga que no quisiera estar en la presencia de Dios si un ser querido no está allí, es colocar su enfoque en el lugar equivocado. Ellos están ignorando el increíble amor de Dios, al enviar a Su Hijo a morir por nuestros pecados (Juan 3:16). El cielo es el lugar para aquellos que confiaron en el sacrificio de Cristo, y por lo tanto tienen el derecho de estar en la presencia de Dios. Aquellos que han rechazado la única oferta de Cristo para salvación no pueden estar en el cielo.

Por lo tanto, y debido a que estamos preocupados por el bienestar de otros y no queremos que nadie vaya al infierno, lo más importante de todo, es predicar el evangelio para que así, las personas no sufran el castigo eterno que no queremos que enfrenten.

Finalmente, nuestro enfoque deberá estar en la gloria de Dios, no en nuestras preferencias subjetivas acerca de lo que el cielo puede ser o no, basados en lo que queremos.

 

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