¿Cómo sé que Dios existe o no existe?

Por, Matt Slick

Sí existe Dios. Y sin Él, no podemos tener el sentido de la racionalidad, de la existencia o de lo moral. Ninguna otra alternativa tiene sentido. Permítannos explicarlo.

Racionalidad

Para ser racionales, debemos usar las leyes de la lógica; pero esas leyes son declaraciones conceptuales que trascienden el espacio y el tiempo. Esto significa que estas son ciertas no importa el cuándo, ni dónde estemos. Estas no dependen del espacio y del tiempo para que sean verdaderas. Existen además, absolutos conceptuales porque estos, son declaraciones verdaderas. Estas leyes, son: la ley de la identidad (algo es lo que es, y no es lo que no es), la ley de la no contradicción (una declaración no puede ser al mismo tiempo verdadera y falsa), la ley del medio excluido (una declaración es cierta o falsa), y la ley de la inferencia propia (si A es igual a B, y B es igual a C, entonces, A es igual a C), etc. Estas leyes no dependen de reacciones químicas en el cerebro ya que estas reacciones, no producen la lógica. Estas no obtienen sus valores verdaderos universales porque estemos de acuerdo con estas, de lo contrario, se volverían falsas si decidimos que estas sean falsas. Estas no pueden ser las propiedades del universo, ya que las propiedades pueden ser medidas, pero como son leyes conceptuales, estas, no pueden ser medidas. Por lo tanto, debido a que las explicaciones basadas en lo material no pueden registrar las leyes de la lógica, una explicación basada en lo no material debe ser cierta. Además, debido a que las leyes de la lógica son conceptuales, tiene sentido decir que la explicación no material es, una mente trascendente, por ejemplo, Dios. Sin una mente transcendente, ¿cómo puede alguien justificar los absolutos conceptuales transcendentes? No parece posible.

Existencia

Cuando consideramos nuestra existencia, y miramos hacia atrás para ver la causa que nos causó, y lo que causó a esa causa; y así sucesivamente en el tiempo, hasta que preguntemos de dónde vino el universo, se nos presenta un problema lógico si no existe Dios. Para que algo ocurra, debe haber tenido una causa; pero no podemos tener una regresión infinita de causas porque esto significaría que no existe una causa primera. Sin una causa primera, no puede haber una 2ª, o una 3ª, o una 4ª, etc. hasta llegar a este momento. Por lo tanto, tendría que haber existido una causa no causada única. Aún más, si la causa no causada fue material, y no personal, entonces, la causa que hizo que el universo existiera hubiera necesitado poseer las condiciones necesarias y suficientes por las cuales hubiera sido posible la creación. Pero si el universo poseía las condiciones necesarias y suficientes, entonces, el resultado hubiera sido automático, y éste, hubiera sido creado automáticamente. Debido a que la causa es antes que el universo, esta, tendría que ser sin tiempo debido a que esta causa existía antes de que el tiempo llegara a existir. Esto significaría que la causa no causada hubiera tenido que traer, en forma automática, el universo a existencia, en los confines del “pasado infinito”. Sin embargo, este no es el caso debido a que el universo no es infinitamente viejo. Por lo tanto, no tiene sentido una causa no personal. Tiene sentido decir que la existencia del universo fue traída a existencia por una causa personal. La causa personal tiene las condiciones necesarias y suficientes para traer el universo a existencia, ser un ser personal, y estar decidido a crear en algún momento del tiempo. Esto explicaría por qué el universo no es, infinitamente viejo.

Lo moral

Cuando miramos lo moral, entendemos que sin una norma moral objetiva, no podemos decir que es, verdaderamente correcto y equivocado. Todo lo que tendríamos serían opiniones subjetivas acerca de lo que es, correcto o incorrecto. Pero las personas en todo el mundo, aun los ateos, hablan en términos de absolutos morales cuando ellos afirman que algo “es” incorrecto. Pero sin una normal moral objetiva de juicio, nadie podría decir que algo “es” correcto o “es” incorrecto. El ateo sólo podría decir lo que él piensa o cree que algo es correcto o incorrecto. Aún más, si alguien no teísta apelara a las opiniones de la sociedad, del sentido común o de la intuición como fuente de lo moral, entonces todos estos juicios morales serían expresiones y opiniones subjetivas. En ese caso, no existiría un absoluto de lo correcto o incorrecto; y con lo único que nos quedaríamos, es si un  grupo particular de personas esté de acuerdo en lo que es correcto e incorrecto… hasta el momento que decidan cambiar de opinión. Naturalmente, esto es problemático ya que si establecemos una declaración universal moral verdadera (como la de, “Siempre es equivocado torturar a un bebé hasta la muerte simplemente por el placer personal de verlo sufrir”), ¿por qué esta declaración es totalmente cierta? Debido a que la subjetividad, la opinión y el voto mayoritario no hacen que las declaraciones absolutas sean ciertas, tiene sentido decir que una declaración verdadera absoluta acerca de lo moral requiere un dador de la ley absolutamente moral: Dios.

Conclusión

En las tres categorías filosóficamente más importantes de la epistemología –cómo sabemos las cosas– vemos, que sin Dios no podemos tener sentido de racionalidad, de nuestra existencia o de lo moral. Tiene más sentido decir que Dios es el autor de las leyes de la lógica sobre las que se edifica la racionalidad. Tiene más sentido decir que vinimos a existencia por una decisión de un ser supremo. Finalmente, tiene más sentido decir, que los absolutos morales requieren de una mente absoluta.

Por lo tanto, ¿existe un Dios? Absolutamente cierto, ya que sin Él, no podríamos tener sentido de nada.

 

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