Condenar la homosexualidad es practicar la discriminación y esto, está mal

La discriminación, no es algo que automáticamente esté mal (Nota del Traductor: En el idioma castellano, discriminar, es: Separar, diferenciar una cosa de otra.1 Y de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, es: Seleccionar excluyendo).2 Yo discrimino en el tipo de comidas que como,  en los programas de televisión que miro y que películas  permito a mis hijos ver. De hecho, todos discriminamos. Todos tenemos criterio por el cual juzgamos lo que es aceptable y lo que no es aceptable. Yo discrimino contra las personas abusadoras de niños y no dejaré que alguna de estas personas esté a solas con mis hijos. También discrimino de las enseñanzas teológicas que contradicen la Biblia. Particularmente, discrimino todo el tiempo de la forma como Ud. también lo hace.

Ahora bien, cuando se trata del tema de la homosexualidad, creo firmemente que Dios la condena como un pecado (Romanos 1:18ss.). Pero el hecho de estar de acuerdo con Dios de que la homosexualidad es un pecado no es lo mismo que discriminar a los homosexuales. No tengo problemas para trabajar con homosexuales en un ambiente secular. Tampoco tengo problemas con vecinos homosexuales. O cuando voy al gimnasio a hacer ejercicios y hay homosexuales haciendo también ejercicios. En cosas como estas, no discrimino.

De igual forma y en el mundo secular, no estaría de acuerdo con que alguien tuviera que ser echado del trabajo porque él o ella sea homosexual. Pienso que no está bien, no porque esté basado en la orientación sexual, sino porque en lo posible, debemos tratar a todo el mundo de igual forma.

Aún más, debido a mis creencias religiosas y a mi derecho de expresarlas, no promocionaría la homosexualidad ni tampoco cambiaría mi predicación  y enseñanza de que, para no “ofender” a aquellos que piensan que tener sexo con personas del mismo sexo, es perfectamente normal y moralmente aceptable. El punto es cuestión, es que estoy ofendido por la falta de sensibilidad moral por parte de los homosexuales. Pero parece que nadie está preocupado si estoy ofendido o cómo me siento acerca de la intromisión de la homosexualidad en la sociedad, en la TV, en las películas, etc. Pero me estoy desviando del tema.

Decir que condenar la homosexualidad es equivocado, es una declaración que trata con lo moral, no con lo legal. Pueden existir varias leyes a favor o en contra de la homosexualidad, pero condenar la homosexualidad, es un tema relacionado con la moral. Mi pregunta entonces sería: ¿Bajo los estándares de quién, algo es considerado correcto o equivocado? ¿Y qué justifica a esa norma como válida? Sé que un homosexual puede hacerme la misma pregunta y podríamos debatirla; pero esto hace parte de otra conversación.

Si un ateo dijera que condenar la homosexualidad como un pecado, es algo moralmente equivocado, ¿sobre qué base la declaración del ateo obtiene su objetividad moral por la cual una condena general pueda o no ser hecha? Si alguien dice que la mayoría de la sociedad determina lo que es moralmente correcto o equivocado, a esto se le llamaría la falacia del argumento ad populum. Por el solo hecho de que una mayoría de personas piensen que algo es correcto o equivocado, esto no lo hace correcto o equivocado.

Por lo tanto, cuando una persona, basada en la moral, rebate mis razonamientos o los de otros cristianos que condenan la homosexualidad como un pecado, esa persona o cualquier otra persona, no tiene base moral por la cual pueda hacer tal afirmación. A lo sumo, todo lo que hará, es dar una opinión y sería arrogante pensar que su opinión es la norma o lo que es moral para todos los demás.

En un sentido legal, condenar la práctica homosexual como un pecado no es discriminatorio, pero en un sentido espiritual, sí lo es, y esto, es correcto.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. www.wordreference.com/
  • 2. http://www.wordreference.com/es/en/frames.asp?es=discriminar

 

 

 

 
 
CARM ison