¿Cuándo ocurre una contradicción?

Por, Matt Slick

Una contradicción ocurre cuando dos o más declaraciones diferentes acerca de un mismo tema no pueden verdaderas al mismo tiempo y en el mismo sentido. Un ejemplo sencillo podría ser en las siguientes declaraciones: “Estoy paseando con mi familia” y, “No estoy paseando con mi familia”. Ambas declaraciones no pueden ser verdaderas al mismo tiempo y de la misma manera. Ambas se excluyen. Sin embargo, la siguiente declaración no es una contradicción: “Roberto vio salir a dos personas de un Camaro negro, modelo 1967” y, “Francisco vio salir a tres personas de un Camaro negro, modelo 67”. Las anteriores declaraciones no se excluyen porque ambas pueden ser verdaderas al mismo tiempo. Roberto pudo haber visto sólo a dos personas desde un ángulo diferente, mientras que Francisco –desde otro ángulo– pudo ser capaz de ver a tres personas. Ambas declaraciones pueden ser verdaderas al mismo tiempo y en el mismo sentido, sin que una, excluya a la otra.

Cuando los críticos de la Biblia, ofrecen supuestas contradicciones en sus páginas, siempre fallarán en examinar el contexto y aplicar, en forma adecuada, la Ley de la no contradicción. Un caso típico que citan con frecuencia los críticos, es la forma como murió Judas. ¿Murió él ahorcado o por que cayó de cabeza? Miremos las citas:

  • Mateo 27:3-5: “Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, 4 diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! 5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó”.
  • Hechos 1:16-19: “Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, 17 y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. 18 Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. 19 Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre”.

Afirmarán los críticos que en los pasajes anteriores, existe una contradicción. Pero no es así, debido a que ambas declaraciones pueden ser ciertas sin que una excluya a la otra. Judas se ahorcó y posteriormente su cuerpo cayó y “todas sus entrañas se derramaron”. No existe ninguna contradicción debido a que amabas declaraciones son verdaderas y ninguna niega la validez de la otra.

De hecho, Matt Slick (Director y fundador de CARM), quien visitó Israel, estuvo en el área de Jerusalén, donde se dice que Judas se ahorcó.  Esta, es una ladera bastante empinada donde crecen árboles cerca de la parte superior, con una caída de cerca de 9 a 18 metros debajo de los árboles, dependiendo de la ubicación. Tiene sentido, tanto de hecho como geográficamente, ver que Judas se ahorcó, y posteriormente su cuerpo cayó de cabeza y sus entrañas se le salieron.

Por lo tanto, cuando alguien levante una contradicción bíblica y quiera que Ud. la resuelva, primero pregúntele qué es para esa persona una contradicción. Si la persona le ofrece una definición con autoridad, entonces aplíquele lo que es una supuesta contradicción. Encontrará que la Biblia no tiene contradicciones. Ahora bien, si no es capaz de hallarle sentido a la supuesta contradicción, dígale entonces a la persona que Ud. investigará y regresará a él o a ella, con una respuesta. No hay nada malo en hacerlo.

De otro lado, si la persona es la que falla en ofrecerle una definición adecuada de lo que hace a una declaración o declaraciones contradictorias, pregúntele algo así: "¿Cómo sabe que la Biblia tiene contradicciones cuando no puede definir ni siquiera lo que es una contradicción?". Así, desarmará el argumento de esta persona. Si él o ella quieren atacar la Palabra de Dios, entonces, Ud. tiene todo el derecho de atacar su falta de lógica. Recuerde no ser insultante. Siempre diríjase al tema, nunca a la persona.

En la defensa de la fe, Ud. tiene el derecho de ser tanto defensivo como ofensivo. Puede defender la Palabra de Dios ofreciendo explicaciones, pero también puede ir a la ofensiva al pedirles a los críticos que definan términos y que justifiquen sus afirmaciones. Al hacer ambas cosas, encontrará que tiene capacidad para defender la fe y se le convertirá en algo sencillo y fácil.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison