¿De dónde viene la Biblia?

Por, Matt Slick

Ante todo, la Biblia es el resultado del acto de Dios, donde inspiró a varias personas a escribir libros diferentes por un periodo de casi 1.500 años. El Antiguo Testamento tiene 39 libros1 escritos en Hebreos; y el Nuevo Testamento tiene 27 libros escritos en griego. El Nuevo Testamento nos dice que las Escrituras son inspiradas por Dios (2ª Timoteo 3:16), y que el Espíritu Santo es quien llevó a las personas en el proceso de escribir (2ª Pedro 1:21). Segundo, el pueblo de Dios, los judíos en el período del Antiguo Testamento, y los cristianos en el período del Nuevo Testamento, reconocieron lo que es, y lo que no es la Palabra de Dios. Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27). Esto significa que los cristianos (las ovejas) oyen la voz de Dios en la manifestación, tanto en las Escrituras del Antiguo como del Nuevo Testamento. Los cristianos aceptaron en la Biblia esos libros que ahora tenemos porque Dios trabajó a través de la iglesia para darnos el Nuevo Testamento. Por lo tanto, la Biblia viene por aquello que fueron movidos por el Espíritu Santo, tanto para escribir la Palabra de Dios, como para reconocerla.

En el Antiguo Testamento, Dios movió a varios judíos a escribir los libros. Estos hombres y mujeres fueron reconocidos como profetas porque con frecuencia fueron capaces de realizar milagros, lo que autenticaba la autoridad de ellos dada por Dios. En el Nuevo Testamento, el criterio por el cual el canon fue determinado, fue básicamente como sigue. Primero, los documentos limitados que debían ser escritos por los apóstoles de Jesús, o aquellos que estaban bajo la dirección de los apóstoles. Segundo, los escritos tenían que demostrar un estilo autoritario y una teología ortodoxa, consistente con otros escritos sustentados como inspirados por Dios. Tercero, dentro de la iglesia, los cristianos reconocieron los escritos como autoridad.

¿Son confiables los documentos bíblicos transmitidos a nosotros?

Debido a que la Biblia es inspirada por Dios, esta es, necesariamente, infalible o sin errores en los escritos originales. Dios no comete errores. Esto significa que el escrito directo de los documentos originales fue sin error. Sin embargo, es cierto que las copias de estos documentos antiguos no son perfectas. Existen errores de copistas, pero esto, no significa que la Biblia no sea totalmente confiable. Tanto los judíos como los cristianos tuvieron mucho cuidado cuando copiaban los documentos bíblicos. Aquellos que reprodujeron la Escritura lo consideraban una de las cosas más importantes qué hacer. La consideraban como la misma Palabra de Dios, por lo tanto, fueron muy meticulosos y extremadamente cuidadosos cuando copiaban. Pero pequeños errores sucedieron; aunque no con tanta frecuencia. De hecho, tenemos muchas copias de los documentos del Nuevo Testamento que se han extendido por toda el área del antiguo del Mediterráneo, y que con esta, se pueden reconstruir los originales con el casi 100% de exactitud. La Biblia es extremadamente fiable.

 

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  • 1. En 1.546, la iglesia católica romana agregó siete libros a la Biblia en respuesta a la reforma protestante. Estos son: Tobías, Judit, Macabeos 1 y 2, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc.

 

 

 

 
 
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