¿Deberá considerarse escritura el “Pastor de Hermas”?

Por, Luke Wayne
22 de agosto de 2016

No, el “Pastor de Hermas” nunca fue parte del Nuevo Testamento y no deberá ser considerado escritura.

En la iglesia temprana, hubo un libro muy popular conocido como “El Pastor”, escrito por un hombre llamado Hermas (hoy día, se refiere a este libro como “Pastor de Hermas”). Este registró una serie de enseñanzas y parábolas las cuales –en la narración del libro– fueron dadas a Hermas a través  de visiones de una figura celestial en forma de un pastor. El libro fue escrito en algún momento a mediados del siglo 2º y fue ampliamente leído, copiado y traducido por los primeros cristianos. Tenemos alrededor de 11 manuscritos de los siglos 2º y 3º d. C. que quedan de “El Pastor” que sobrevivieron en los 150 años de composición del libro.1 Esa es una increíble riqueza de los primeros testigos y habla de la popularidad del libro. El ejemplar encuadernado más antiguo de toda la Biblia, como un solo libro, el Codex Sinaítico del siglo 4º, contiene el Pastor de Hermas al final del volumen. No es sorprendente que esto haya llevado a algunos críticos a concluir que una vez, El Pastor fue considerado santa escritura por los primeros cristianos, y que este fue, originalmente, parte del canon del Nuevo Testamento antes de que fuera posteriormente quitado. Por ejemplo, un erudito explica:

  • “El Pastor era un libro popular entre los cristianos de los primeros cuatro siglos. Escrito por Hermas, hermano de Pío, obispo de Roma, durante la primera mitad del siglo segundo, el libro fue relacionado como escritura canónica por algunas iglesias. Sin embargo, este fue finalmente excluido del canon, en parte, debido a que se sabía que no había sido escrito por un apóstol. Aun así, todavía estaba incluido como uno de los libros del Nuevo Testamento en el códice Sinaítico del siglo cuarto, y es mencionado por otros autores de la época como manteniéndose dentro de los márgenes del Canon”.2

Este parece ser un caso fuerte. Sin embargo, mientras que en la superficie uno puede entender por qué las personas llegarían a tal conclusión, los hechos realmente apuntan hacia otra dirección. Al examinarlo más de cerca, es claro que el libro fue altamente valorado por los primeros cristianos, pero fue cuidadosamente distinguido de la escritura canónica y no fue leído públicamente o predicado en las iglesias como una auténtica revelación bíblica.

En las listas tempranas del canon

Muchas listas cristianas tempranas de libros canónicos discutieron directamente la relación de El Pastor a lo que era el canon. El “Canon de Muratori”, una lista del siglo 2º de los libros del Nuevo Testamento no mucho después de que El Pastor empezara a circular, explica:

  • “Pero Hermas escribió El Pastor muy recientemente, en nuestra época, en la ciudad de Roma, mientras que el obispo Pío, su hermano, estaba ocupando la silla de la iglesia de la ciudad de Roma. Y por lo tanto, debería ser leído, pero este no podía ser leído públicamente a las personas de la iglesia, ya sea entre los profetas, cuyo número está completo, o entre los apóstoles, por este es después del tiempo [de ellos]”. Canon de Muratori.3

En otras palabras, El Pastor proviene de una fuente respetable, y vale la pena leerlo, pero no es parte del Antiguo y Nuevo Testamentos. Tiene valor, pero no posee autoridad bíblica. No es Escritura.

Eusebio, un historiador y teólogo cristiano del siglo 4º, identificó el libro en una categoría a menudo traducida como “espuria”, enumerada junto con libros como la “Didaché”, y la “Epístola de Bernabé”. Él explicó que tales libros fueron considerados generalmente ortodoxos y útiles, pero no debían ser considerados como inspirados o leídos en las reuniones formales de la iglesia. Él, no solo distinguió estos libros de la verdadera escritura, sino también de los libros “polémicos” que eran considerados escritura por algunos, pero no aceptados todavía como escritura por todas las iglesias de ese tiempo (como las de 2ª Pedro y 3ª Juan). Él colocó El Pastor en una tercera categoría que aunque útil, no es en definitiva, escritura.4 Él demuestra así, que si bien estos libros eran populares entre los cristianos, no fueron considerados Santa Escritura. Esto ni siquiera era considerado una controversia donde algunos lo consideraban escrituras, mientras que otros no. Simplemente, no había discusión de que El Pastor formara parte del canon.

Esto está también confirmado en el siglo 4º en una carta de Atanasio de Alejandría. Después de enumerar los 27 libros del Nuevo Testamento “sin vacilar”, Atanasio pasó a escribir que: “Hay otros libros diferentes a estos que no están, por un lado, incluidos en el canon, pero que, no obstante, han sido distinguidos por los padres como libros para ser leídos a aquellos que recientemente han llegado a la fe y que desean ser instruidos en la palabra de piedad”. Una vez más, El Pastor de Hermas fue colocado en esta categoría, junto con la Didaché y otros.5

El hecho de que estos libros son considerados benéficos para leer a los recién convertidos, podría ser la razón de que estuvieran atados en el Codex Sinaítico después del Nuevo Testamento. Mientras que poseer una Biblia personal no era común en esa época, probablemente el volumen representaba algo más parecido a lo que podríamos pensar en la actualidad como la de una biblioteca en la iglesia local; la cual contenía, no solo las escrituras usadas para la lectura pública y la enseñanza, sino también otros libros útiles para los ministros de la iglesia en el uso del discipulado, la lectura devocional, y el estudio.

Ireneo y El Pastor

Se dice con frecuencia que uno de los más importantes apologistas y teólogos cristianos del siglo 2º, Ireneo de Lyon, se refiere directamente a El Pastor como escritura. Una típica traducción de lo que Ireneo escribió sería algo como esto:

  • “Verdaderamente entonces, la Escritura declaró lo que dice: ‘En primer lugar cree que hay un solo Dios, que ha creado todas las cosas, y las terminó, y habiendo causado esto de lo que no había, todas las cosas deben venir a existencia: El que contiene todas las cosas, y es en Sí mismo por nadie contenido. Con razón ha dicho también Malaquías entre los profetas: ‘¿No es un Dios que nos ha establecido? ¿No tenemos todos un mismo padre?’ De acuerdo con esto, también lo dice el apóstol: ‘Hay un solo Dios, el Padre, el cual es sobre todos, y en todos nosotros’. Del mismo modo el Señor también dice: ‘Todas las cosas me son entregadas por mi Padre’; manifiestamente por Él que hizo todas las cosas; porque Él no entrega a Él las cosas de otro, sino las de Él’” (Ireneo, Contra las Herejías, Libro IV, Capítulo 10, Sección 2).

Mientras que Hermes ni su libro son mencionados aquí por su nombre, la primera cita en la serie es la de El Pastor y está precedida por las palabras “la escritura declaró, la cual dice…” Traducida de esta forma, nos parece que Ireneo está claramente llamando a El Pastor “escritura” como entenderíamos ese término hoy. Sin embargo, la palabra griega aquí traducida es, “graphe”, que significa “escrito”. Con frecuencia es usada, en el sentido técnico para decir “escritura”, pero es también usada con frecuencia de cualquier documento escrito. Por ejemplo, Ireneo ora con relación a su propio libro de que Dios, le “daría a cada lector de este libro (graphe) el conocerte a Ti, que Tú solo eres Dios, el ser fortalecido en Ti, y evitar toda doctrina herética, sin Dios e impía”.6 Ireneo llamó a su propio libro un “graphe”, pero nadie cree que él pensó que su propio libro sería parte del canon. Así que tenemos que hacer la pregunta: ¿Está Ireneo llamando a El Pastor “Escritura” en el sentido técnico o está usando “graphe” en un sentido más general?

Con frecuencia es señalado que la cita está en una serie que también incluye Malaquías, Efesios y Mateo, y que por lo tanto, esta debe significar “Escritura”. Pero si miramos más cerca en cómo, cada una de estas citas es mencionada, obtenemos una imagen diferente. Aquí, todo el grupo no es llamado “graphe”. Solo “El Pastor” es citado como “la escritura” o “el escrito”. Cuando Malaquías es citado, él dice: “Con razón ha dicho también Malaquías entre los profetas…” Malaquías es citado por nombre y enumerado como “entre los profetas…” De igual manera, Efesios es citado como, “De acuerdo con esto, también lo dice el apóstol…” Efesios no es llamado una “escritura” o como un “escrito”, sino como las palabras del apóstol. Una vez más, cuando Mateo es citado, la fórmula que Ireneo usa aquí es, “Del mismo modo el Señor también dice…” Si aquí, “graphe” significaba escritura, aplicaría a todas las otras citas. Estas, TODAS serían escritura. Más bien, Ireneo cita cuatro autoridades diferentes en el tema: el escrito, los profetas, el apóstol, y el Señor. Parece que Ireneo está citando sobre niveles de autoridad. Su argumento es como algo así:

  1. Un libro de confianza dice esto.
  2. Lo que es más, los profetas del antiguo pacto dijeron esto.
  3. Aún más, los apóstoles de Jesús enseñaron esto.
  4. De hecho, Jesús mismo enseñó esto.

Este es un argumento que escala de lo menor a lo mayor en las mentes de los oyentes. Entonces, y de manera implícita Ireneo está indicando que Hermes es confiable, pero no al nivel de los profetas, los apóstoles o al Señor. Dado lo que hemos leído en otras fuentes tempranas, esto parece consistente con la perspectiva ampliamente sostenida por la iglesia temprana: Que el pastor era un libro bueno, útil y confiable pero que no estaba al nivel canónico de la Sagrada Escritura. En cualquier caso, el hecho de que la palabra “graphe” se utiliza aquí, de ninguna manera exige que Ireneo considerara El Pastor como escritura. Incluso si se pudiera demostrar que, contra el testimonio de otras fuentes tempranas, Ireneo considerara El Pastor como escritura, esto, de ningún modo sería motivo para decir que el libro es, realmente, canónico. Sin embargo, es útil tener en cuenta, que Ireneo probablemente no consideró, en lo absoluto, al libro de esa manera. Su declaración se ajusta bien a la perspectiva de los otros escritores que ya hemos analizado.

Los padres de Alejandría del siglo 3º

También se suele señalar que los primeros maestros cristianos famosos, como Clemente de Alejandría y Orígenes, son citados y parafraseados muy a menudo desde El pastor y de una forma muy positiva. Lo que siempre es ignorado en esto, es que Orígenes también discutió directamente el tema del canon, incluyendo los 27 libros del Nuevo Testamento, y aun discutió cuáles estaban en discusión por algunas iglesia de su tiempo. Ni una sola vez, Orígenes menciona El Pastor como una posibilidad en estos contextos. Él es claro acerca de lo que él y sus lectores creen sobre lo que es el canon y Hermes no es parte de éste. Es incuestionable que El Pastor era popular entre los cristianos de Alejandría, donde era enseñado por los hombres. Como vimos anteriormente, el posterior líder de Alejandría, Atanasio, incluso recomienda el libro como lectura útil para los nuevos convertidos a pesar de que no es escritura inspirada. De igual forma, Clemente y Orígenes citan este libro de la forma como un predicador moderno podría citar las palabras de Martín Lutero, o en forma apasionada citar líneas del bien conocido himno, Gracia Sublime. Estas son fuentes que el pastor y su congregación respetan, creen y producen, aun con pesar, creyendo ellos que estas, no son infalibles o parte del canon del Nuevo Testamento.

Tertuliano

Tardío en el siglo 2º o a principios del siglo 3º, Tertuliano fue uno de los primeros padres que estuvo más abierto a la idea de la continuación de los dones proféticos y revelación divina a través del Espíritu. Si había alguien que aceptaría El Pastor como revelación divina a la par con las Escrituras, uno esperaría que Tertuliano estuviera a bordo. Pero no era así. De hecho, más de una vez Tertuliano fue más bien severo contra sus oponentes que, ocasionalmente defenderían sus posiciones con una cita de El Pastor sin tener realmente una posición de apoyo con la Escritura canónica.7 Una vez más este escenario encaja perfectamente con la situación descrita claramente en los textos anteriores. El Pastor era un libro ampliamente leído y altamente respetado entre los primeros cristianos, pero no era considerado como parte del canon bíblico. Es útil señalar que Tertuliano era un escritor del latín occidental. Cuando agregamos esto a los escritores que ya hemos analizado, tanto a los de África del Norte como a los de habla griega en el oriente, obtenemos una imagen bastante clara de que esta era la situación en todo el mundo cristiano.

Conclusión

De todos los libros que las personas afirman que “deberían estar en la Biblia”, El Pastor de Hermes, tiene el caso más fuerte que cualquiera de estos. Sin embargo, y aun aquí, vemos explicita y claramente que El Pastor, popular y considerado muy útil por la iglesia temprana, nunca fue realmente un contendor para tener un lugar en el Nuevo Testamento. Y esto, no debe ser considerado como un insulto para el libro. Nunca fue considerado como escritura. Tampoco es un insulto no agregar Gracia Sublime al libro de los Salmos. No es insulto a Martin Lutero que no agreguemos su sermón al Nuevo Testamento junto con las cartas de Pablo. La iglesia siempre ha encontrado ciertos escritos útiles, pero la Escritura consiste solamente, de aquellos libros que fueron infaliblemente inspirados por el Espíritu Santo de Dios, y que podemos estar seguros que a nuestra Biblia no le falta nada.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Larry Hurtado, The Earliest Christian Artifacts: Manuscripts and Christian Origins (William B. Eerdmans Publishing, 2006) 23.
  • 2. Bart Ehrman, Lost Scriptures (Oxford University Press, 2003) 251.
  • 3. Ibíd. 333
  • 4. Ibíd. 338
  • 5. Ibíd. 340
  • 6. Irenaeus, Against Heresies, Book III, Chapter 10, section 4
  • 7. Ver por ejemplo, Tertuliano, On Modesty, Chapter X.

 

 

 

 
 
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