Justificación/Justificar

Ser justificado significa ser declarado legalmente justo. Es un acto divino y voluntario de Dios donde declara al pecador inocente por sus pecados. No es que el pecador sea sin pecado, pero es “declarado” sin pecado. El pecador no es hecho justo en que su alma es cambiada o que su alma es infundida con la gracia de Dios. Más bien, la justificación es una acto legal de imputar la justicia de Cristo al creyente (Romanos 4:11; Filipenses 3:9). Esta justificación se basa en la sangre derramada de Jesús:

  • Romanos 5:9: “Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”.

Cuando Dios ve al cristiano, lo ve a través del sacrificio de Jesús y lo “ve” sin pecado. Esta declaración de inocencia no es sin costo ya que se requería satisfacer la Ley de Dios.

  • Romanos 5:18: “Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida”.
  • Hebreos 9:22: “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión”.

En la justificación, la justicia de Dios cayó sobre Jesús. Recibimos misericordia y no somos juzgados de acuerdo a nuestros pecados. Y la gracia es derramada sobre nosotros recibiendo así, vida eterna.

  • Romanos 3:24: “siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”.
  • Romanos 3:28: “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley”.

¿Por qué? Porque Jesús llevó nuestra culpa:

  • Isaías 53:12: “…por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores”.

 

Para ver el significado de esta palabra en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison