Dios está en el cerebro, de Matthew Alper

Este artículo objeta los puntos esenciales del libro de Matthew Alper titulado “Dios está en el cerebro”, el cual, ha hecho creer a muchas personas la fábula que Dios es sólo una invención más en la mente del ser humano.

  1. Matthew Alper, en el prólogo de su libro se pregunta: “¿A qué se le puede llamar Dios?”; comparando así a varios mal llamados dioses: Alá, Buda, Brahma, entre otros. Sin embargo lo que se debe aclarar es que este es un argumento falso en contra de la existencia de Dios, ya que no se puede argumentar que estos “dioses” puedan ser automáticamente el mismo “dios” comprendido de varias maneras en diferentes culturas y de esa manera tratar de refutarlos por igual. Por ejemplo: Al comparar las profecías de falsos profetas como José Smith, Elena de White entre otros, con la exactitud y cumplimiento de más de 30 profecías cumplidas en Jesús podemos ver que las de los “profetas” mencionados eran dadas en forma vaga o al azar. Lo mismo sucede con la existencia del Verdadero Dios: Sólo se pueden creer en las evidencias que avalen Su existencia genuina y única, sin la absurda opción de colocarlo al nivel de supuestos dioses y menos como invención de la mente humana.
  2. Otro argumento adoptado por este “neuroteológo” es la necesidad de creer en Dios. Esto, según Alper, se desprende de la necesidad interior que hay en el ser humano para creer en algún Ser Supremo. Pero, ¿demuestra esto la no existencia de Dios? Un sano juicio de esta preposición nos lleva a lo contrario, y es que, “todo ser humano fue hecho para adorar” y aquel que no adore al Dios Verdadero adorará falsos dioses o incluso a sí mismo, como es el caso de los ateos modernos. Esto significa que Dios dentro de nosotros ha colocado la eternidad (Eclesiastés 3:11) para pensar en el Eterno y adorarlo. El problema entonces no radica en la no existencia de Dios sino más bien en la depravación del hombre que le impide adorar al Dios Verdadero.
  3. A veces los neuroteológos como Alper adoptan posiciones “subjetivas” para negar la existencia de Dios, tales como: “Si Dios existe, ¿por qué hay sufrimiento, dolor, miseria e injusticia?” Pero el inconveniente de este argumento es que deja totalmente de lado lo científico enfocándose en un problema moral, por lo que es absurdo usar esta clase de objeciones dejando a un lado el ámbito científico para negar la existencia de Dios basado sólo en lo moral. Sin embargo, dejemos que el famoso ateo Jean-Paul Sartre nos responda en su obra “Sin salida” al problema del mal: “Las puertas del infierno están cerradas por dentro, debido a la libre opción del hombre.”
  4. Alper, al encontrarse en una situación difícil usa la siguiente expresión: “Si el alma y el cuerpo son diferentes, entonces es absurdo que el alma sea inmune a la influencia material”. Ahora bien, esta argumentación a simple vista parece muy racional, pero su significado es muy diferente y es que a pesar que si son dos cosas separadas, las dos tienen mucho en común. Un ejemplo clásico es cuando Jesús le perdona los pecados a un paralitico y como consecuencia viene la sanidad de su enfermedad. (Leer la historia completa en Marcos 2:1-11).
    1. NOTA: No quiero decir que toda enfermedad sea consecuencia de un pecado o que el resultado del perdón sea siempre sanidad física. Lo que quiero mostrar aquí es la ineficacia de esta “nueva ciencia” para negar la existencia eterna del alma basándose en hipótesis no comprobables y lejos de toda lógica y realidad, como lo seguiré demostrando.
  5. En la neuroteología el relativismo es primordial, ya que si nuestros cerebros captan de manera diferente la información podemos deducir que Dios es una impresión de nuestra mente hasta el punto de decir que es fabricado en ella así como Sus “manifestaciones” en nosotros. El problema es que nuevamente se introduce una hipótesis en la argumentación. Un ejemplo simple sería: Si considerara el acto de robar como algo relativo a la necesidad de una persona, ¿cuáles serían las consecuencias de ese relativismo? ¿Aceptaría entonces que alguien le robara aceptándolo sólo porque la persona está en una necesidad?  ¿Y qué sucedería si esto se aplicara en todos los casos? ¿Aceptaríamos el robo simplemente como una necesidad sin juzgarlo moralmente? ¿Se cumpliría o no el relativismo? Definitivamente sí. Ya que todo sería relativo dependiendo de cada circunstancia. Juzgue Usted mismo.
  6. Según Alper, las fuerzas naturales como las lluvias, tornados, tsunamis, maremotos etc., son producto de causas y/o efectos físicos del hábitat en que vivimos; en cierta forma, esto “excluye” a Dios de lo que pasa a nuestro alrededor. Esta posición fue acuñada primeramente por científicos ateos evolucionistas y ahora adoptada por los “neuroteológos”. Pero aquí, lo que se debe entender es que algunos de los procesos físicos naturales han sido causados por el manejo inadecuado de los recursos naturales creados por Dios y para Dios como ha sido revelado en la Escritura: “¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos, Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto donde no hay hombre?” (Job 38:25-27). Este pasaje nos dice que los relámpagos causan el aguacero y es el camino que se menciona en el texto citado. Desde la década de los ‘30 cuando se fotografiaron los relámpagos redujeron la velocidad de la película deduciendo así, que antes de la aparición de la luz del relámpago seguía un estruendo, conocido posteriormente como “el líder” que no es más que una señal eléctrica del camino que el relámpago ha de seguir; lo que explica el por qué de las descargas eléctricas que ocurrían antes de la lluvia1. Este es sólo un ejemplo de cómo el Diseñador Divino intervino de una u otra manera en la creación de las fuerzas naturales que nos rodean. NOTA: En el libro de Job se revela este misterio científico, considerando que el mismo fue escrito hace aproximadamente 1800 años a.C. La ciencia moderna lo “descubrió” hace aproximadamente un siglo. Interesante, ¿verdad?

Son muchos los argumentos tratados por Alper que se desprenden de su sistema “neuroteológico” tales como el dolor, la ansiedad, las funciones y experiencias espirituales entre otros, los cuales son todos desglosados desde una perspectiva fuera de toda realidad y razón como lo he demostrado. Así, es fácil suponer que este como otros libros se basan en meras perspectivas que más que científicas son subjetivas al inminente rechazo al Creador, veamos algunos ejemplos:

  • ¿Por qué es casi seguro que no hay Dios?”, Richard Dawkins, “El espejismo de Dios”, capítulo 4.
    • Nótese la expresión “casi seguro”. No es por lo tanto totalmente cierto.
  • Los neurofisiólogos tienen claro que las investigaciones no pueden ni negar ni demostrar la existencia de Dios” Alejandro Múnera, neurofisiólogo de la Universidad Nacional, Bogotá, Colombia.
  • Este es el final de mi búsqueda personal del conocimiento de Dios. Aunque siempre estaré abierto a la posibilidad de que pueda existir un mundo espiritual y trascendental, hasta ese entonces confiaré en la solución que me he ofrecido a mí mismo.” Alper 2008: 153

Este es el resultado final del agnosticismo y el cientificismo; mundos donde sólo nos queda dudar y desconfiar. Muchos “inteligentes de la ciencia” han querido llegar al tope de la cima sin darse cuenta como dijo el fundador y ex director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA Robert Jastrow que “allí en la roca más alta están una banda de teólogos instalados allí desde hace siglos.2

Comentario final a la neuroteología

Si Dios está en la mente, ¿cómo pueden decir los neuroteológos que nosotros no podemos estar en la mente de alguien? Ahora, si ellos dicen que no estamos en la mente de alguien, entonces,  su argumento de que Dios está en nuestra mente es falsa, se anula a sí misma (simple lógica) y si así fuera, estuviéramos en la mente de algo o de alguien; entonces, no tendríamos libre albedrio, solo pensaríamos lo que ese ente quisiera que pensáramos. Y si fuese así, ¿por qué las religiones se contradicen? Si fuera una sola mente deberíamos todos pensar lo mismo, ¿o será que hay más de una mente pensándonos? De ser así ya no seria neuroteología sino panteísmo porque una vez que se echa la lógica por la borda, Dios sería nada más que una impresión natural.

La ilustración del microbio y la ballena

El neuroteológo pretende saber todo sobre nuestra existencia, el origen del universo y que “Dios está en el cerebro”. Sin embargo, ¿cómo puede una mente finita como la nuestra, entender completamente un universo infinito en donde vivimos? Para decir esto hay que transcender los límites de nuestra mente,  y eso es ¡un salto de fe naturista! De lo contrario, sería como un microbio tratando de entender completamente la fisiología de la ballena donde se encuentra viviendo como parásito. Ahora bien, no estoy diciendo que debamos rechazar el estudio y la ciencia; tampoco tratar de explicar todo aquello que le pertenece solo a Dios (Deuteronomio 29:29). Al no obtener respuesta de estos misterios tampoco podernos saltar a conclusiones de que Dios está en nuestra mente. Ya que esto pertenece al arte del cientificismo, las pseudo ciencias y argumentaciones débiles tales como la neuroteología.

  • 1. Ministerios Antes del Fin, Sección “Armonía entre la ciencia y la Biblia, Armonía entre la Biblia y la meteorología
  • 2. Ibid, página 105-106.

 

 

 

 
 
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