Dios odia a los pecadores, pero Jesús dice que no odiemos. ¿Por qué?

Por, Matt Slick

Correo electrónico: Después de leer las páginas, “¿Aborrece Dios a alguien?”, tengo una pregunta. Y, “¿Es justo que Dios amara a Jacob y odiara a Esaú?”. Obviamente, Dios aborrece el pecado y lógicamente, los pecadores. Pero ¿por qué, entonces, Jesús nos enseña en Mateo 5, no enfurecerse contra los hermanos, no guardar rencor? ¿Es justo cuando Dios nos pide y nos exige que no odiemos, sino que amemos a nuestros hermanos (1ª Juan 3:15), que Dios mismo aborrezca a Esaú?

Respuesta: Cuando Dios aborrece, Él lo hace justamente. Cuando el hombre lo hace, con frecuencia lo hace injustamente. Es, esta, la última situación la que nos preocupa. Como humanos y pecadores, con frecuencia dejamos que las emociones nos gobiernen; y al hacerlo, pecamos. Esta es la razón por la que Jesús insta a las personas a que no se llenen de odio. Pero al mismo tiempo, Dios puede de forma adecuada, aborrecer a las personas debido a Su propia justicia. Esta es la razón por la que, los juicios de Dios son siempre adecuados.

 

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