Las dos naturalezas de Jesús

Por, Matt Slick

Jesús es la persona más importante que jamás haya vivido en este planeta y esto se debe a que Él es el salvador de todos aquellos que creen que es Dios encarnado. Al decir que es Dios encarnado no significa que Él es mitad Dios y mitad hombre. Él es tanto, 100% divino como 100% humano. En otras palabras, Jesús tiene dos naturalezas distintivas: la divina y la humana. Jesús es la Palabra que es Dios, que estaba con Dios y fue hecho carne. (Juan 1:1, 14). Esto significa que en la sola Persona de Jesús existe tanto una naturaleza divina como humana: Dios y hombre. La naturaleza divina de la Palabra no cambió ni se alteró cuando se hizo carne. Más bien, la Palabra adquirió humanidad (Colosenses 2:9). Jesús no es simplemente un hombre que “tuvo a Dios dentro de Él”, ni tampoco es un hombre que “manifestó el principio de Dios”. Él es Dios en carne, la segunda persona de la Trinidad:

  • Hebreos 1:3: “el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”.

Las dos naturalezas de Jesús tampoco fueron “mezcladas entre sí” como enseña el euticianismo o eutiquianismo, ni tampoco sus naturalezas fueron “combinadas en una nueva naturaleza, Dios-hombre” como enseña el monofisitismo o monofisismo. Estas naturalezas están separadas; pero sin embargo, actúan como una unidad en la persona de Jesús. Y a esto, se le conoce como la unión hipostática.

La siguiente tabla nos ayudará a ver las dos naturalezas de Jesús “en acción”:

 

Dios Hombre
Él es adorado (Mateo 2:2,11; 14:33). Él adoró al Padre (Juan 17).
Él fue llamado Dios (Juan 20:28; Hebreos 1:8) Él fue llamado hombre (Marcos 15:39;
Juan 19:5).
Él fue llamado el Hijo de Dios (Marcos 1:1) Él fue llamado el Hijo del Hombre (Juan 9:35-37)
A Él se le ora (Hechos 7:59). Él le oró al Padre (Juan 17).
Él es sin pecado (1ª Pedro 2:22; Hebreos 4:15). Él fue tentado (Mateo 4:1).
Él conoce todas las cosas (Juan 21:17). Él creció en sabiduría (Lucas 2:52).
Él da vida eternal (Juan 10:28). Él murió (Romanos 5:8).
Toda la plenitud de la Deidad habita en Él (Colosenses 2:9).

Él tiene un cuerpo da carne y huesos (Lucas 24:39)

 

El communicatio idiomatum

Una doctrina que está relacionada a la unión hipostática es la conocida como el communicatio idiomatum y que en latín significa: “La comunicación de propiedades”. Ésta es la enseñanza de que los atributos tanto divinos como los de Su naturaleza humana son atribuidos a la sola persona de Jesús. Esto significa que la Palabra al tomar naturaleza humana, dejaría de demandar la gloria que Él tuvo con el Padre antes de que el mundo fuera hecho. Sin embargo:

  1. Afirmaría Su gloria siendo igual a la del Padre:
    1. Juan 17:5: “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese”.
  2. Afirmaría que Él descendió del cielo:
    1. Juan 3:13: “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo”.
  3. Declararía Su omnipresencia:
    1. Mateo 28:20: "enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén".

Todos estos atributos de las propiedades divinas fueron reclamados y afirmados por la persona de Jesús aun, cuando los cultos no cristianos, simplemente niegan, cambiando las Escrituras.

Uno de los errores más comunes de estos cultos es la de no querer entender las dos naturalezas de Cristo. Por ejemplo: Los testigos de Jehová se enfocan en la humanidad de Jesús e ignoran Su divinidad. En forma repetida citan versículos que tratan con Jesús como hombre y colocan contra la misma Escritura aquellos que muestran que Jesús, también es divino. De otro lado, la Ciencia Cristiana hace lo contrario. Ellos se enfocan en las Escrituras que muestran la divinidad de Jesús hasta el punto de negar Su verdadera humanidad.

Para un apropiado entendimiento de Jesús y por lo tanto de todas las otras doctrinas relacionadas a Él, Sus dos naturalezas deberán ser entendidas y definidas apropiadamente.

  1. Jesús es una persona con dos naturalezas. Esta es la razón por la cual Él creció en sabiduría y estatura:
    1. Lucas 2:52: "Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres".
  2. Jesús, conocía todas las cosas:
    1. Juan 21:17: "Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas".
  3. Él es la Palabra Divina hecha carne:
    1. Juan 1:1, 14: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad".
  4. La Biblia es acerca de Jesús:
    1. Juan 5:39: "Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí".
  5. Los profetas profetizaron acerca de Él:
    1. Hechos 10:43: "De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre".
  6. El Padre mismo testificó de Él:
    1. Juan 5:37: "También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí".
    2. Juan 8:18: "Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí".
  7. El Espíritu Santo testificó de Él:
    1. Juan 15:26: "Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí".
  8. Las obras de Jesús testificaron de Él:
    1. Juan 5:36: "Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado".
    2. Juan 10:25: "Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí".
  9. Las multitudes testificaron de Él:
    1. Juan 12:17: "Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro, y le resucitó de los muertos".
  10. Jesús testificó de Él mismo:
    1. Juan 5:36: “Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado” (Ver también, Juan 10:25).
  11. La deidad de Jesús:
    1. Juan 10:30-33: “Yo y el Padre uno somos. 31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. 32 Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios” (Ver también, Juan 20:28).
    2. Colosenses 2:9: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.
    3. Filipenses 2:5-8: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.
    4. Hebreos 1:6-8: “Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios. 7 Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, Y a sus ministros llama de fuego. 8 Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino”.
    5. 2ª Pedro 1:1: “Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra”.
  12. Jesús, como mediador y abogado, lo hace como hombre:
    1. 1ª Timoteo 2:5: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.
    2. 1ª Juan 2:1: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”.
  13. Jesús es nuestro Dios y Salvador:
    1. Tito 2:13: “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”.
  14. Jesús es nuestro Señor:
    1. Romanos 10:9-10: “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

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