El Bautismo y 1ª Pedro 3:21

  • “El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo. (1ª Pedro 3:21)

¿Está enseñando el anterior versículo que debemos ser bautizados en agua para ser salvos? No. Pero para poder entenderlo correctamente, necesitamos verlo en su contexto.

  • “Porque también Cristo murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para traernos a Dios, habiendo siendo colocado a muerte en la carne, pero siendo hecho vivo en espíritu; 19 en el cual también fue y proclamó a los espíritus ahora en prisión, 20 los cuales una vez fueron desobedientes, cuando esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, durante la construcción del arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua. 21 Y conforme a esto, el bautismo que ahora nos salva, no quitando las inmundicias de la carne, sino como un despertar hacia Dios por una buena conciencia a través de la resurrección de Jesucristo. 22 quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.” (1ª Pedro 3:18-22, Nueva Biblia Estándar Americana - New American Bible Standard - Énfasis añadidio.)

La traducción anterior del versículo 21 de la Nueva Biblia Estándar Americana es una buena traducción: “Y conforme a esto, el bautismo que ahora nos salva,” La palabra clave se encuentra en esta sección y es la del Griego “antitupon”, la cual significa “copia”, “tipo”, “correspondiente a, conforme a”, “una cosa pareciéndose a otra”, “su contraparte”, etc. Esto es lo que la NVI traduce como “simboliza”, la NBEA como “conforme a esto” y la VRV 1960 “corresponde a”. El bautismo es entonces, una copia, algo que está conforme a, o que corresponde a algo más. La pregunta es “¿De qué es tipo el bautismo?”, o “¿a qué corresponde el bautismo?

Si miramos el contexto, se levanta una interesante posibilidad. ¿A qué corresponde el bautismo? ¿Al diluvio? ¿Al arca? ¿Qué fue lo que salvo a Noé y a su familia? ¿El diluvio o el arca? Obviamente fue el Arca. Noé construyó y entró al arca por fe y fue salvado. (He 11:7). Las aguas del diluvio destruyeron a los impíos (2 P 2:5; 3:6) más no destruyeron la salvación de Noé y su familia. Aún más, fue el Arca la que salvó a Noé y a su familia al entrar por fe. Podría ser muy bueno si el bautismo se refiriera al Arca, no a las aguas, lo cual podría ser la razón que el resto del versículo dice: “no quitando las inmundicias de la carne, sino como un despertar hacia Dios por una buena conciencia a través de la resurrección de Jesucristo.” lo cual es consistente con lo que Pablo dice en Col 2:11-12 donde iguala al bautismo con el ser circuncidado del corazón. Pedro clarifica que no es el agua del bautismo la que salva, sino es un despertar, un moverse del corazón hacia Dios.

Pero para ser justo, el Griego parece implicar que el bautismo se está refiriendo al agua, no al arca. Aún más, necesitamos considerar esto y hacer algunas observaciones. Si fuéramos a mirar las aguas del diluvio como aquello que quita la maldad de la tierra, podríamos decir que “correspondientemente” las aguas del bautismo quitan el pecado de nuestros corazones. Aún cuando este significado parece ser un poco más natural, éste también tiene problemas.

El agua del bautismo no es lo que nos salva, sino el sacrificio de Cristo el cual recibimos por fe. En la Escritura leemos numerosos versículos acerca de la justificación por fe (Ro 5:1), de la salvación por fe (Ef 2:8), etc., no de la justificación “por fe y el bautismo”, no de la salvación “por fe y el bautismo.”1 El hecho es que la salvación se recibe por fe. Pedro, no queriendo declarar que el bautismo en si es lo que nos salva, inmediatamente agrega: “no quitando las inmundicias de la carne, sino como un despertar hacia Dios por una buena conciencia…” Entonces, el agua del bautismo, debe estar acompañada de la obra del Espíritu Santo en la persona. El comentario explicativo de Pedro nos muestra que el acto físico del bautismo no es lo que salva sino el bautismo de ese despertar, de ese moverse hacia Dios. Y esto es por fe de la misma manera como la fe de Noé en Dios lo llevó a construir el Arca, entrar y permanecer en ésta. Fue el Arca la que salvó a Noé, no las aguas del diluvio ya que lo hubieran acabado a él y a su familia. El diluvio fue para Noé un tipo de bautismo así como el paso a través del Mar Rojo fue un tipo de bautismo para los Israelitas.

“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; 2y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, 3y todos comieron el mismo alimento espiritual, 4y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.” (1 Co 10:1-4).

Los “bautismos”, tanto de Noé como de los Israelitas sirvieron como tipos de una transición; esto es, estos movieron a las personas del mundo viejo al nuevo, del viejo pacto al nuevo pacto. No es el agua lo que salva sino lo espiritual es lo que salva; aquello que está asociado con el agua. Tanto para Noé como para Moisés fue la fe en Dios lo que los salvó.

Pero algunos dicen que la obra del Espíritu Santo y el acto del bautismo son simultáneos y que el Espíritu Santo obra en y a través del bautismo para traer regeneración. Pero esto, no es el caso ya que la Biblia nos enseña que la salvación es por fe. (Ro 5:1; Ef 2:8). Además, tenemos un claro ejemplo en la Escritura donde las personas son salvas antes de su bautismo.

Hechos 10:44-48

  • “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48 Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.” (Hch 10:44-48).

En estos versículos vemos que Pedro había estado predicando el evangelio y que el Espíritu Santo cayó sobre quienes estaban escuchando. En el versículo 45 leemos que “también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.”, el cual manifestado, es el hablar en lenguas. Esto es significativo, ya que las lenguas son una señal del don dado solamente a los creyentes. (Ver 1 Co 14:1-5). El versículo 46 dice que ellos, “magnificaban a Dios”. Los no creyentes no magnifican ni glorifican a Dios, ya que glorificar al verdadero Dios es una cuestión espiritual profunda que es extraña a los que no son salvos. (1 Co 2:14). Por lo tanto, aquellos que en Hechos 10 estaban hablando en lenguas y magnificando a Dios eran definitivamente salvos ya que se movían en el poder del Espíritu Santo, hablando en lenguas y glorificando a Dios. El Espíritu Santo es el que da los dones espirituales carismáticos a la iglesia (1 Co 12:27-28). No los da a los no creyentes. Note ahora por favor, que fue después de este mover del Espíritu Santo que los creyentes son bautizados. Si el bautismo es necesario para la salvación, entonces, ¿cómo es posible que estas personas estuvieran hablando en lenguas y magnificando a Dios antes de que fueran bautizados?

Si Usted fuera a decir que el Espíritu Santo estaba simplemente trabajando en y través de aquellos que todavía no eran salvos, recuerde entonces que las lenguas y el magnificar a Dios son para la iglesia, no para los no creyentes. La iglesia consiste de personas que son salvas, no de aquellos que no son salvos. Si ellos no fueran salvos hasta que fueran bautizados, entonces, no pertenecerían al cuerpo de Cristo ni tampoco se moverían en los dones carismáticos. Por lo tanto, ellos serían regenerados antes de que fueran bautizados. Esto no es implemente una excepción. Es una realidad.

Conclusión

1ª Pedro 3:21 no nos está enseñando que el bautismo es lo que nos salva. Más bien, nos está mostrando que el agua simboliza una limpieza espiritual a través del poder del Espíritu Santo lograda a través de la victoria de Cristo sobre la muerte. Es el despertar del corazón de la persona hacia Dios la que salva el alma, no el lavamiento del agua sobre el cuerpo.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Marcos 16:16 dice: "El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas que el que no creyere, será condenado.” Por favor, ver el artículo El Bautismo y Marcos 16:16 para un análisis de este versículo.

 

 

 

 
 
CARM ison