El Buen Samaritano: Lucas 10:25-37

Por, Matt Slick

Tema: "¿Haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?"

25: "Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?" "Intérprete de la ley": Alguien que es un experto en la Ley de Moisés. Con frecuencia, el intérprete era llamado para solucionar problemas legales. "Se levantó": Señal de cortesía social y una forma de respeto hacia la otra persona. Sin embargo, la intención del intérprete era probar a Jesús. Definitivamente, una contradicción entre sus acciones y sus palabras.
26: "El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?"

 

Jesús le pregunta al intérprete acerca de lo que conocía mejor: la Ley.  Él sabe que guardar la ley es la respuesta apropiada. Él trae el tema a la luz pública. Esto es probablemente lo mejor debido a que el liderazgo Judío estaba preocupado acerca de las enseñanzas de Jesús sobre la Ley.
27: "Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.

Es interesante que este intérprete de la Ley citara algo relacionado con el amor y no con algo ritual o un grupo de reglas.

La norma establecida aquí es una que nadie podía guardar.

Tal vez, él estaba probando a Jesús al citar lo que Jesús había enseñando antes: amor.

28: "Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás." Jesús, el hombre, instruye al intérprete de la Ley: "Bien has respondido."
29: "Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?" El intérprete no muestra humildad al decir algo como esto: "¿Cómo puedo hacer esto debido a que soy un hombre imperfecto y pecador?" Más bien, él busca justificarse a sí mismo.

Este es con frecuencia el caso con los expertos en la ley moral; ellos piensan que tienen sus vidas cubiertas muy bien debido a que miran sus acciones, no sus corazones.

La respuesta esperada sería algo como: "Su familiar y su amigo." A continuación  el intérprete hubiera sido capaz de decir que ha hecho eso y que por lo tanto disfruta de honor entre las personas allí presentes; sin embargo, Jesús respondió…

30: "Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto." Jesús explica la Ley del amor. El verdadero amor es puesto en acción. No es solo un concepto o un sentimiento.

Existe un camino que va de Jerusalén a Jericó. Tiene una longitud aproximada de 27 kilómetros y el mismo desciende cerca de 900 metros en esos 27 kilómetros. Era de hecho, un viaje peligroso debido a lo tortuoso y estrecho del camino el cual ofrecía guarida a bandidos y ladrones.

Jesús en forma intencionada no describe al hombre. La audiencia, siendo Judía, asumiría naturalmente que el hombre era un Judío. “Dejándole medio muerto”, significaría “inconsciente”, pero para las personas que lo veían tirado era un cadáver y no querían contaminarse con el mismo.

Debido a que lo despojaron de todo, no podía ser fácilmente identificable. Históricamente, una persona puede ser identificada de dos formas: La manera como viste y su forma de hablar. El hombre es cualquier persona: sin etnia, sin posición.

31: "Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole pasó de largo." Puede que el sacerdote iba cabalgando debido a que era de una clase social alta.

El pobre de la época camina.

Posiblemente el sacerdote no vio lo sucedido ya que pasa de largo. Tampoco puede estar seguro que el hombre herido es un vecino ya que no puede ser identificado y ni siquiera se detiene. Si la persona tirada en el camino está muerta, el sacerdote podría correr el riesgo de contaminarse. Si se contamina, no puede recoger, distribuir y comer de los diezmos y su familia y siervos sufrirían las consecuencias con él.

Los sacerdotes estaban supuestos a estar ritualmente limpios, siendo ejemplos de la Ley. Habría vergüenza inmediata para ellos a costa de las personas e igual para sus compañeros sacerdotales. Habiendo apenas terminado sus dos semanas ordenadas para el servicio, él tendría la necesidad de regresar y permanecer en la Puerta Este junto con el resto de los contaminados. Aún más, además de la humillación que esto involucraba, el proceso de restaurar la pureza ritual consumía tiempo y dinero. Era necesario encontrar, comprar y reducir una novilla a cenizas y el ritual gastaba una semana completa. El sacerdote se encontraba en un aprieto. Aún más, él no podía acercarse a un muerto a cuatro codos de distancia (o sea, casi dos metros de distancia), sin contaminarse y tendría que acercarse demasiado para ver la condición del hombre tirado en el camino.

32: "Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole paso de largo." "Los Levitas eran descendientes de Leví pero no de Aarón, y ellos asistían a los sacerdotes (descendientes de Aarón) en el templo."1

El camino del que se habla aquí es bastante transitado. El levita, que es de una clase social más baja, posiblemente se encontraba a pie. Tal vez vio al sacerdote delante de él y pudo haber pensado: "Si el sacerdote continuó, entonces, yo también debo hacerlo."

Tal vez, ellos podrían temer por su propia seguridad. ¿Y si alguien los veía con la persona desnuda y herida y reportaba a los oficiales que el sacerdote y/o el levita había cometido un crimen contra esa persona? Lo mejor, era cuidar la reputación.

33: "Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia;"

Los samaritanos eran despreciados por los Judíos porque además de tener descendencia gentil su forma de culto difería del Judaísmo Ortodoxo. Además, contaban con su propia casta sacerdotal. Por lo tanto, la relación entre ellos y los Judíos era de permanente hostilidad. Tanto así, que los Judíos preferían evitar pasar por Samaria, bordeando el territorio aún cuando esto les llevara más días de camino.

De acuerdo a la Mishná (Ley Oral Judía) dice en Shebiith 8:10: “El que come el pan de los Samaritanos es como uno que come la carne del cerdo.” Esta Ley Oral son las tradiciones que se desarrollaron sobre la base de la Ley y que contiene las interpretaciones y aplicaciones a preguntas específicas que la trata solo en principio. Es así, la recopilación de esas tradiciones.

Los samaritanos aunque reconocían la Toráh (Tora), eran despreciados por los Judíos. El samaritano aunque no era natural de esa zona, el hombre medio muerto ciertamente no calificaba como su "vecino."

"La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí." (Juan 4:9. Énfasis añadido).

"Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio? 49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis." (Juan 8:48-49).

34: "y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él."

El samaritano arriesgó contaminarse; se acercó a este hombre no identificado y lo ayudó. Jesús mostró que el samaritano tenía la actitud de amor que la ley demanda.

El aceite y el vino eran derramados sobre el altar mayor delante de Dios. Observe cómo el uso de estos dos elementos es mencionado después que ambos, el Sacerdote y el Levita habían dejado de hacer su trabajo.

La venganza de sangre: "La Legislación Mosaica estableció ciudades de refugio para las personas bajo amenaza de muerte debido a la retaliación de la venganza de sangre. Esta legislación suministraba una válvula de escape para una costumbre que no podía erradicarse." A menudo, cuando el culpable no podía alcanzarse, la venganza podía ser administrada a una familia de la familia del asesino. Con frecuencia, la venganza alcanzaba aún a los familiares más lejanos de la parte ofendida.

"Las mentes irracionales que buscaban enfocarse en sus venganzas, no hacían juicios racionales, especialmente cuando la persona involucrada pertenece a una odiada comunidad minoritaria."

35: "Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese." El samaritano pierde el anonimato cuando permanece con el herido por la noche diciendo que pagaría cuando regresara. Se trata de una aceptación de la posible amenaza de la venganza de sangre.

El hombre herido no tenía dinero. Cuando fuera el momento de irse, si no tenía dinero para pagar la cuenta, podía ser arrestado (Mt 18:23-35). El samaritano sabía esto y le da al mesonero dos denarios, lo equivalente al salario de dos días de jornalero, y cualquier cosa que gastara de más sería cubierta para el hombre no identificado. Adicionalmente, este hombre no tenía forma de recuperar su dinero.

Los Ladrones El Sacerdote y el Levita El Samaritano
Lo robaron. Lo perjudicaron al no hacer nada. Le pagó a él.
Lo dejaron muriéndose. Dejarlo sin ayuda. Lo dejó al cuidado del mesonero.
Lo abandonaron. Fueron negligentes con él. Promete regresar.

Los ladrones hieren al hombre por medio de la violencia, el Sacerdote y el Levita al ser negligentes con él. Todos son culpables: “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado (Stg 4:17).

Jesús es como el Samaritano. Dispuesto a tocar el inmundo. Dispuesto a ir al perdido y al necesitado. Y como el Samaritano, Jesús era un paria a los ojos de los Intérpretes de la Ley, Sacerdotes, Escribas, Fariseos y Saduceos.

36: "¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?" Jesús rehúsa definir quién es el vecino. Más bien, hace una pregunta  para probar algo que es más grande que misma respuesta exacta y anticipada. Ser el vecino de alguien no está limitado a las relaciones familiares o a la proximidad. Es mostrar el amor de Dios hacia aquellos que están en necesidad, quienquiera que sea y donde quiera que se encuentren.
37: "El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo." Los Samaritanos eran tan odiados por los Judíos que ni aún así, este intérprete de la Ley quiso decir "Samaritano". Más bien usa la frase: "El que usó misericordia con él."

La discusión inició con una pregunta: “¿Haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?”. La conclusión es respondida con lo que se debe hacer.

Si vamos a hacer esto, rápidamente encontraremos que somos incapaces de llevar a cabo un amor tan perfecto. Debido a que la Ley exige obediencia perfecta, el hacer de esta lección será algo más difícil para el intérprete de la Ley.

 

  • Esta parábola enseña la imposibilidad de obtener la salvación por nuestros propios medios.
  • El estándar, el cual es, el amor perfecto, es demasiado alto. Sostiene un nivel ético demasiado algo por el cual esforzarse. Ver, Mateo 5:48.
  • Ataca los prejuicios raciales.
  • Enseña que el amor es algo que se siente y se obra con base en este.

 

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Walvoord, John F., y Roy B. Zuck, "El Comentario del Conocimiento de la Biblia" ("The Bible Knowledge Commentary"), Wheaton, Illinois: Scripture Press Publications, Inc., 1983, 1985.

 

 

 

 
 
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