El Corán, el rey Salomón y la tardía mitología judía

Por, Luke Wayne
11 de julio de 2016

En el Corán hay una historia sobre Salomón y la reina de Saba (Surah 27:15-44). Explica que Dios le enseñó a Salomón el lenguaje de los pájaros. Salomón llamó delante de él a una bandada de pájaros y hombres y yinn (demonios y espíritus). Salomón está enfurecido al ver que el pájaro abubilla no ha llegado a la asamblea, y amenaza con matar al pájaro si no venía con una buena razón por su ausencia. El pájaro llega pronto y explica que estaba inspeccionando el territorio que Salomón no poseía y que encontró a una mujer gobernando sobre Saba en un trono magnifico. Su pueblo adora al sol en vez de Dios. Salmon envía el mensaje a la reina a través  del pájaro abubilla diciéndole a ella que no fuera tan arrogante sino que viniera a él en sumisión. Los nobles o dignatarios de ella aunque afirman que el reino tiene poder y son muy valientes, dejan la decisión en manos de ella, quien decide enviarle a Salomón un regalo. Cuando los emisarios de la reina se presentaron con los regalos ante Salomón, entre reaccionó que marcharía contra ellos y preguntó a los yinn quién le traería a él, el trono de la reina; y uno de los yinn, un ifrit se ofreció en traerlo, antes de que ella tuviera tiempo de levantarse del mismo. Cuando ella llega al palacio de Salomón, ve un piso hecho de vidrio y pensando equivocadamente que era un estanque de agua levantó su vestido descubriendo sus piernas para pasarlo, por lo que tuvo que ser corregida.

Esta historia tan fascinante claramente no se encuentra en ningún lugar de la Biblia. Sin embargo, una historia, sorprendentemente similar se encuentra en un documento judío conocido como “Tárgum Sheni”.1 El Tárgum Sheni era una paráfrasis en arameo del libro de Ester que también incluía cantidad de material legendario adicional. Hacia el comienzo del libro, se hace mención de que el rey Jerjes de Persia tuvo un trono glorioso que no era, de hecho, su propio trono. Según cuenta la historia, este trono judío, databa hasta Salomón.2 El tárgum da un registro elaborado acerca del trono y acerca de Salomón y la sabiduría que había recibido. Esta sabiduría incluía la capacidad de entender, no sólo los idiomas humanos, sino también el hablar de los pájaros, bestias, demonios, y espíritus.3 El tárgum describe varias escenas de bestias y pájaros al servicio de la corte de Salomón4 y llega a su clímax en una historia extraordinariamente similar a la encontrada en el Corán.5 Mientras que los largos pasajes contienen ciertamente algunas diferencias destacadas, cualquiera que lea ambas, no tendrá dudas de que se trata de dos versiones de la misma historia.

Las consecuencias deberán ser claras. Si el Corán tomó esta historia de un mito en un tárgum judío y, sin embargo reportó esta historia como verdadera, entonces el autor del Corán se habría equivocado y el Corán no es la Palabra de Dios. Debido a que los musulmanes no pueden negar el paralelo que existe, la respuesta musulmana más común es decir que el Tárgum Sheni no fue escrito sino después del Corán y que por lo tanto, fueron los judíos los que se copiaron de la historia en el Corán, y no al contrario. Simplemente, no podemos dejar esta objeción por fuera. Nuestro manuscrito más temprano que se ha mantenido del Tárgum Sheni proviene de finales del siglo 12.6 Contamos con diversos manuscritos aun, poco después de este tiempo y de los próximos siglos siguientes que representan una variedad de textos y paraderos.7 Esto nos muestra que el documento estaba claramente bastante extendido por entonces, y por lo tanto, marcadamente más antiguo que este. Claro está, que el debate se encuentra en la exactitud de su antigüedad. Uno puede citar a los eruditos que fecharán el Tárgum Sheni en cualquier momento del siglo 4º hasta el siglo 11º.8 Sin embargo, existen muy buenas razones para pensar que el Tárgum Sheni representa una leyenda judía que es más antigua que la época del Corán y que el autor del Corán es quien tomó de este mito judío, en lugar de ser al revés.

1.  El idioma: El Tárgum Sheni está escrito en arameo galileo con un número de palabras tomadas del griego.9 El idioma no muestra ninguna influencia árabe y encaja mejor con el hecho de haber sido escrito en Palestina, mientras que la región se encontraba todavía bajo el gobierno Bizantino (el imperio romano tardío), y antes del surgimiento del islam y la conquista árabe.
2.  Contenido cultural: El Tárgum Sheni contiene temas que parecen reflejar la persecución romana de judíos en lugar de alguna situación después de la conquista árabe.10 Aún más notable, son las referencias a las normas específicas de limpieza judías que habían cambiado en el momento de del surgimiento del islam. Por ejemplo, el Tárgum Sheni menciona la práctica de las mujeres menstruantes sumergiéndose en el séptimo día. Durante la era Bizantina, las mujeres judías se sumergían en el 7º y 12º día, pero al tiempo del dominio islámico, ellas sólo se sumergían en el día 12º.11 Tales indicadores culturales parecen colocar el texto en un período de tiempo anterior al islam. Incluso, un manuscrito habla directamente de “esa Roma impía, a quien el Dios de Israel puede erradicar rápidamente, y puede el reino ser tomado de ellos y ser dado al Mesías, el hijo de David”.12 Mientras que este es un solo manuscrito y no pueda representar la forma más temprana del texto, es difícil imaginar a alguien agregándole esa línea al Tárgum Sheni después que el imperio romano ya había caído. Por lo tanto, incluso si esta línea es la que alguien agregó, la habrían añadido mientras todavía sufrían bajo el dominio romano (Bizantino), lo que hubiera requerido orígenes pre islámicos.
3.  El contexto de la historia: Como se mencionó anteriormente, este episodio en el Tárgum Sheni es parte de la narración más grande. Además, encaja en esta y completa la sabiduría popular de la historia. Si usted fuera a quitarla, el pasaje no tendría sentido. La historia no fue simplemente cortada y pegada desde otra fuente, sino más bien fluye desde la misma, y llega al clímax de la mitología que se presenta. Sin embargo, en el pasaje coránico, la historia es colocada en la mitad entre una historia esencialmente no relacionada sobre Moisés y la zarza ardiente y una historia sobre una civilización tardía llamada Thamud. (Nota del Traductor: Los Thamud (en árabe: ثمود) fueron un pueblo de la Arabia antigua, una tribu o grupo de tribus que crearon un gran reino que floreció del 3000 a. C. al 200 a. C.13 Mientras sería una exageración decir que no hay, en lo absoluto, algún punto de la historia para estar allí, es un episodio aislado entre una variedad de episodios no relacionados. El pasaje coránico tendría el mismo sentido sin la historia. El Corán hace uso de la historia como una ilustración. Tendría mucho más sentido ver al Corán repetir esta historia de la tradición del Tárgum a modo de ejemplo (o a una versión oral modificada de esta) así como el Corán  hace uso de la bien conocida historia de Moisés tomada del libro de Éxodo.
4.  Posible referencia antes del islam: El Talmud Jerusalén menciona un Tárgum de Ester.14 Existen dos tárgumes conocidos de Ester que incluyen el Sheni. Claro está, que esta referencia podría ser del otro tárgum, o inclusive algún otro tárgum olvidado del cual nada sabríamos. Sin embargo, al menos, vale la pena señalar que líderesprominentes judíos del siglo 11º como Rashi, se refieren directamente al Tárgum Sheni con el título de el “Tárgum de Jerusalén”, lo cual da, al menos, algún peso a la idea de que es el Tárgum de Ester mencionado en el Talmud Jerusalén.
5.  Modelo coránico: A menudo el Corán toma de fuentes legendarias provenientes de las comunidades judías y nominalmente cristianas (ver aquí, aquí, y aquí). Dado el resto de la evidencia, parece probable que este es otro ejemplo de tal modelo.

Mientras que no podamos probar que el 100% que el Tárgum Sheni es más antiguo que el Corán, toda la evidencia parece apuntar fuertemente en esa dirección. En combinación con otros ejemplos de contradicciones, errores, cambios y dependencia de fuentes míticas (véase el enlace de arriba en el número cinco), se hace muy claro que el Corán no es la palabra perfecta, eterna e inmutable de Dios como afirman los musulmanes.

 

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  • 1. La palabra “tárgum” significa traducción. Los tárgumes eran traducciones en arameo de las escrituras hebreas, pero con frecuencia eran más paráfrasis sueltas con comentarios adicionales, y en muchos casos incluían también una variedad de historias míticas y material midrásico legendario mezclado con historias bíblicas.
  • 2. Bernard Grossfield, The Aramaic Bible - Volume 18: The Two Targums of Esther (The Liturgical Press, 1991) 103-104
  • 3. Ibíd.104-106, el hecho es repetido en 114
  • 4. Ibíd. 107-114
  • 5. Ibíd. 114-117
  • 6. Bernard Grossfield, The Targum Sheni to the Book of Esther (Sepher Hermon Press, 1994) xiii
  • 7. Ibíd. xiv-xvii
  • 8. Bernard Grossfield, The Aramaic Bible - Volume 18: The Two Targums of Esther (The Liturgical Press, 1991) 20
  • 9. Ibíd. 7
  • 10. Ibíd. 20
  • 11. Ibíd. 21
  • 12. Bernard Grossfield, The Targum Sheni to the Book of Esther (Sepher Hermon Press, 1994) xi
  • 13. https://es.wikipedia.org/wiki/Arabia_preisl%C3%A1mica#Thamud
  • 14. Bernard Grossfield, The Aramaic Bible - Volume 18: The Two Targums of Esther (The Liturgical Press, 1991), 2

 

 

 

 
 
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