El evangelio no es un acto de bondad

Por, Tony Miano

“Los ateos activistas se vuelven cristianos después que los creyentes les muestran compasión”.

Este fue el encabezamiento de un artículo del Christian Post, escrito por Jeff Schapiro. El encabezamiento me dio curiosidad, pero fui precavido. El artículo es la presunta conversión de Patrick Greene, quien con los cardenales de la denominación “Libertad de la religión”, demandó al condado de Henderson, Texas, por una representación de la natividad en una propiedad financiada con dinero público. De acuerdo al artículo:

"Jessica Crye, una mujer cristiana de Atenas, le preguntó a su pastor, Erick Graham de la iglesia bautista 'Sand Springs', si ellos podrían ayudar a Patrick Greene. Como resultado de su bondad, miles de dólares en donaciones se destinaron para ayudar a Greene, el cual, y como resultado, reconsideró su punto de vista contra Dios.

El martes, Greene le dijo al Christian Post cuando empezó a explicar su transformación reciente de su ateísmo al cristianismo: 'Toda mi vida, un persistente pensamiento se ha mantenido en mi cabeza; y es un pensamiento que nunca he sido capaz de reconciliar, y este es, la gran diferencia entre todos los animales y nosotros'".

Él dice que la teoría de la evolución no respondió a sus preguntas, así que simplemente, dejó esas preguntas a un lado y no pensó más en ellas. Pero cuando los cristianos de un pueblo, que tenían razón para estar molestos con él, le mostraron un gesto de amor, y él, empezó a reconsiderar sus creencias de forma total. Con el tiempo comenzó a darse cuenta que la evolución nunca le hubiera respondido a sus preguntas; y dice, que este fue el momento que empezó a creer en Dios.

Hasta ahí vamos bien, ¿correcto? Pero, ¡espere! ¡Hay más!

Ahora, este antiguo ateo dice que no es sólo un cristiano, sino que también quiere ser un pastor.

¿Qué tenemos aquí? ¿Una conversión como la de Saulo a Pablo? Después de todo, Dios todavía hace esto en la vida de las personas que Él, por Su gran misericordia, permite que nazcan de nuevo (1ª Pedro 1:3). Tristemente, hay más en esta historia.

Greene intenta, o bien, unirse a una cercana congregación liberal o podría incluso, iniciar su propia sucursal de los bautistas arco iris, un ministerio de alcance de la “Association of Welcoming and Affirming Baptists” que apoya a la comunidad de homosexuales, bisexuales y transexuales. (Nota del Traductor: transexual: adj. y com. [Persona] que adopta los caracteres sexuales del sexo opuesto mediante procesos hormonales y quirúrgicos.) Él dice que la homosexualidad es permitida en el cristianismo, y afirma que el acercamiento original de la Biblia con relación a los temas de la homosexualidad ha sido cambiado en los últimos 2.000 mil años.

Antes de continuar, es importante hacer varias salvedades. Para que todo esté correctamente presentado, es importante aclarar que Patrick Greene trató, en una ocasión de demandar al ministerio “Living Waters” por un adhesivo que decía, "Día nacional del ateo (1 de abril)", diseñado para colocar en el parachoques de los autos. La demanda no siguió adelante y el Sr. Greene fue reprendido por la comunidad atea debido a la ligereza de su intento. Mis comentarios con relación a la fe genuina del Sr. Greene no tienen nada que ver con su acción legal que intentó contra “Living Waters”. Simplemente, estoy tomando su palabra, tal y como la citó en el “Christian Post”.

No tengo la historia completa; por lo tanto, necesito ser cuidadoso al llegar a mis conclusiones acerca de la iglesia y las personas, que aman tanto a su prójimo como para cubrir, de forma inmediata, sus necesidades físicas y financieras, basados solamente en la información suministrada por un artículo en línea.

Tanto las observaciones como las conclusiones que haré, a partir del artículo del “Christian Post”, no están destinadas a ser una acusación contra Jessica Crye, el Pastor Erick Graham o la iglesia bautista “Sand Springs”. Una vez más, no conozco a estas personas o a sus iglesias. En todo caso, no sé lo que se dijo a modo de proclamación del evangelio al Sr. Greene. Jessica, el Pastor Erick, y la iglesia deben ser elogiados por hacer lo que muchos cristianos e iglesias no hacen suficiente; amar a sus enemigos (Mateo 5:42-45).

Sin embargo, el artículo y el propio testimonio del Sr. Greene es una acusación tanto de la forma de pensar tan demasiada común y equivocada entre muchos cristianos, y el modus operandi de muchas iglesias modernas evangélicas. Este modus operandi, el cual se ha levantado en muchos sectores cristianos, sobre el mítico sentimiento, y nunca pronunciado de Francisco de Asís: “Predique el evangelio en todo momento; y cuando sea necesario, use palabras”, ha llevado a un número incontable de falsas conversiones alrededor del mundo. ¿Cuál es esta forma tan errada de pensamiento y filosofía no bíblica dentro del ministerio? Esta es la idea de que el evangelio puede ser comunicado y creído a través de un acto de bondad cristiana.

El evangelio no es un acto de bondad

Ahora, entienda que aquellos que creen que la Biblia dice o enseña que “viva su vida de forma tal que las personas le pregunten por qué”, serán rápidos en enojarse y contraargumentar. Pero, dejemos a un lado el emocionalismo e interpretaciones personales, y considere por un momento lo que las Escrituras dicen, y no dicen, acerca del evangelio y su presentación.

Permítame hace una cuantas salvedades. Tristemente, esto es necesario, ya que las emociones y las tradiciones del cristianismo en los Estados Unidos están tan incrustadas en este tema; hasta el punto de convertirse como la iglesia católica romana en pensamiento, al colocar las tradiciones de los hombres por encima de la verdad de la Palabra de Dios.

Como declaré anteriormente, los cristianos deberán amar a su prójimo, lo que incluye –cuando sea oportuno– suplir sus necesidades físicas y económicas. De nuevo, alcanzar al no salvo cuando sea apropiado, con cosas como comida, ropa y refugio, son formas de cumplir con el segundo gran mandamiento de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Como dice la Palabra de Dios:

  • 1ª Corintios 13:1-3: “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve”.

Afirmar ser como Cristo en nuestro amor por el perdido, mientras actuamos sin caridad hacia otros, es vivir una vida de contradicción hipócrita. Jesús consoló, alimentó, sanó, y cuidó físicamente de Sus compatriotas; muchos de los cuales, posteriormente, se volvieron contra Él, gritándole, rechinando los dientes y agitando sus puños a favor de Su brutal asesinato.

Sin embargo, el evangelio no es un acto de bondad.

Ahora, es un buen momento para explicar lo que quise decir con la anterior declaración. ¿Es bondad compartir el evangelio con una persona no salva? Sí lo es. De hecho, no hay nada más bondadoso y amoroso que un ser humano haga jamás por otro ser humano que advertirle a él o a ella del inminente juicio de Dios contra los pecadores no arrepentidos y compartir con ellos el mensaje final del amor; el evangelio de Jesucristo. Sin embargo, ser bondadoso con las personas; no es evangelismo. Ser bondadoso con las personas perdidas, no es proclamarles el evangelio.

Lo que acabo de decir, y lo que diré, será como un puño directo al plexo solar de defensores y practicantes de lo que se conoce comúnmente como "evangelismo de amistad". Esto también podría modificar algunos círculos misioneros actuales, con sede en los Estados Unidos.

No es evangelismo...

  • ... alimentar al pobre
  • ... vestirlos
  • ... darles refugio a los indigentes
  • ... construir casas para el necesitado o aquellas casas que han sido devastadas por desastres naturales
  • ... complementar su vacación a Europa con la sonrisa esporádica mientras ofrece un saludo de, “Jesús lo ama” a personas indigentes que no entienden lo que se les está diciendo
  • ... llevar el grupo de jóvenes a un mall o un lugar turístico local para realizar una “búsqueda de tesoros”, y hacer que los jóvenes usen camisetas de diferentes colores, con la dirección web de su iglesia estampada en estas
  • ... pasar las tardes en un café local, escuchando mala poesía mientras fuma de una cachimba adornada y participa de una conversación culturalmente relevante con no creyentes

Ahora bien, cada una de las actividades nombradas anteriormente, ¿sirven como un trampolín para una presentación bíblica de la ley y el evangelio a los no salvos? Sí, aunque sea una noche de cachimba en un centro de distribución de cafeína. Pero ninguna de esas actividades, en sí y por sí mismas, cae dentro de una definición bíblica de evangelismo.

Si las anteriores declaraciones no hacen que no arranque el neuro transmisor en los cerebros de los evangélicos modernos estadounidenses, tal vez esto sí lo haga.

¿Listo? ¿Está sentado?

¡¡Ud. NO es el evangelio!!

Escúcheme antes de tirar la pantalla de su computadora por la ventana en amargura.

Aquí le presento una situación hipotética, que pienso, presentará mi punto. Digamos que la Nueva Familia (una familia de no cristianos) se muda a una nueva casa en la Avenida Amistad. A ambos lados de la casa de la Nueva Familia, hay familias que se parecen a esta (el mismo número y edad de los hijos.)

El Vecino A, decide entablar una amistad con el Sr. Nuevo de la Nueva Familia, esperando el día que tenga el coraje suficiente para invitarlo a la iglesia. Así, el Vecino A, invita al Sr. Nuevo y su familia a su casa para un asado y nadar en la piscina. Con el tiempo, la Nueva Familia y su Vecino A establecen turnos entre sí para que cada pareja pueda tener una “cita en la noche”. El Sr. Nuevo descubre que al Vecino A le gusta jugar softball, así que lo invita a jugar en su equipo. Con el tiempo, el Sr. Nuevo y el Vecino A se vuelven buenos amigos. Un día, mientras que están viendo un juego de béisbol, el Vecino A invita al Sr. Nuevo a la iglesia.

El Vecino B decide también entablar una amistad con el Sr. Nuevo, esperando el día que tenga el coraje suficiente para invitarlo a la iglesia. Así, el Vecino B invita al Sr. Nuevo y a su familia a una noche de películas con palomitas de maíz. Poco después, hay un momento cuando el Sr. Nuevo es internado en un hospital. El Vecino B y su familia ayudaron a su familia en los quehaceres de la casa de la Nueva Familia y la esposa del Vecino B le cocina a la Nueva Familia todas las noches que el Sr. Nuevo estuvo en el hospital. El Vecino B descubrió que al Sr. Nuevo le gusta la pesca. Así, y en la medida en que los horarios lo permiten, el Vecino B llevará al Sr. Nuevo en su bote al lago cercano. Un día, mientras estaban pescando, y los peces no picaban, el Vecino B invitó al Sr. Nuevo a la iglesia.

Si Ud. fuera el Sr. Nuevo y decidiera aceptar una de las invitaciones de sus vecinos para ir a la iglesia, ¿cuál aceptaría?

Mientras está reflexionando esa decisión, aquí hay otra pregunta para Ud. ¿Ve alguna importancia entre el Vecino A y el Vecino B?

Intencionalmente, he retenido alguna información. Aquí está.

Ud. –un nuevo nacido seguidor de Jesucristo– es el Vecino A. El Vecino B es amistoso y un devoto seguidor mormón. Basado en el escenario anterior, ¿qué verá su vecino no salvo en Ud. que es diferente del mormón no salvo, y miembro de un culto? ¡Absolutamente nada! ¿Por qué? Porque...

¡Ud. NO es el evangelio!

Hasta que no abra su boca, y le proclame la ley y el evangelio al Sr. Nuevo, el cual no es salvo, no podrá ver ninguna diferencia entre Ud. y el vecino mormón. ¿Por qué? Porque el Sr. Nuevo está espiritualmente ciego (1ª Corintios 2:14), espiritualmente ciego (Efesios 2:1-3), y totalmente incapaz de buscar al único Dios verdadero (Salmo 14:1-3; Romanos 3:10-18). Un cristiano simpático no es diferente a un mormón, musulmán o testigo de Jehová simpático quienes se encuentran sin salvación.

Ud. mi querido amigo cristiano, no es el poder de Dios para salvación. El evangelio es el poder de Dios para salvación (Romanos 1:16), y el evangelio es un mensaje hablado (Romanos 10:14-17) o escrito (1ª Juan 5:13) que ha de ser transmitido a los perdidos por los embajadores de Jesucristo (2ª Corintios 5:20), aquellos que Dios ha hecho que nazcan de nuevo (1ª Pedro 1:3), habiendo extendido sobre ellos los dones eternos y preciosos del arrepentimiento (Marcos 1:15; Lucas 13:1-5) y fe (Romanos 1:17; 4:1-8). Pero, ¿qué tiene que ver todo eso con la supuesta conversión de Patrick Greene? Tal vez nada, si los cristianos que le alcanzaron a él, efectivamente, le compartieron bíblicamente el único verdadero evangelio.

Contrario al mito que los cristianos no están supuestos a juzgar a otros, los cristianos sí están supuestos a juzgar; no por apariencia, sino con el derecho a juzgar (Juan 7:24). Los cristianos están supuestos a juzgar; no por apariencia, sino basado en lo que sale de la boca de las personas (Mateo 7:15-20; Marcos 7:14-23). Los cristianos están supuestos a juzgar; no por apariencia, sino basados no sólo por lo que hacen y  dicen las personas, sino por lo que ellos aprueban (Romanos 1:32). Y los cristianos están para juzgar aquellos que afirman ser seguidores de Cristo (Mateo 18:15-17; 1ª Corintios 5:12). Y sin embargo, incluso después, los cristianos deben recordar que a ellos no se les está permitido juzgar a otros hipócritamente (Mateo 7:1-3). Ni tampoco están para juzgar a otros con una forma condenatoria de juicio. Hay un solo dador de la ley y Juez; hay uno solo que es capaz de salvar y destruir; y este es, sólo Dios (Santiago 4:12).

Con esto en mente, echemos otro vistazo a los sentimientos del Sr. Greene basados en el artículo:

Greene intenta, o bien, unirse a una cercana congregación liberal o podría incluso, iniciar su propia sucursal de los bautistas arco iris, un ministerio de alcance de la “Association of Welcoming and Affirming Baptists” que apoyan a la comunidad de homosexuales (lesbianas y maricas), bisexuales y transexuales. Él dice que la homosexualidad es permitida en el cristianismo, y afirma que el acercamiento original de la Biblia con relación a los temas de la homosexualidad ha sido cambiado en los últimos 2.000 mil años.

¿Pudo haber, realmente, el Sr. Greene ser nacido de nuevo, pero debido a la inmadurez de su nueva fe está todavía sosteniendo el bagaje intelectual y depravado de su antigua religión atea? Sí. Pero es improbable. Es más probable que el Sr. Greene haya simplemente cambiado un dios falso (el dios del ateísmo) por otro dios falso (un dios amigable que pasa por alto el pecado, inclusive lo aplaude, y quien no está de acuerdo con sus propias escrituras.) Es más probable que el Sr. Greene sea un falso convertido, quien simplemente se movió de una zona cómoda de una religión hecha para su propia satisfacción, a otra religión. Después de todo, y en esta situación, fueron los cristianos, y no los ateos, quienes ofrecieron la bandeja para pagar sus cuentas y llenar su refrigerador.

Desafortunadamente, mientras que la iglesia y los cristianos mencionados en el artículo del Sr. Greene no pueden contarse entre ellos, existen muchas iglesias y cristianos que están creando falsos convertidos al realizar actos de bondad entre los no salvos, pero están fallando en la proclamación del evangelio a esas personas. El resultado trágico es que las personas se están convirtiendo a la iglesia amistosa antes que al Soberano Salvador. Están convertidos al club de cristianos en vez de al Cristo vivo.

Actos de bondad realizados con el propósito de no compartir el evangelio es indiferencia depravada. Tal conducta, que es trágicamente común dentro del evangelismo de Estados Unidos, no hace más que ayudar a las personas a ser calentados, llenados y satisfechos en su camino al infierno. Algunos que lean este artículo citarán rápidamente Romanos 2:4 en un esfuerzo para mostrar que la bondad de los cristianos es usada por Dios para llevar a las personas al arrepentimiento y la fe. Sé que los cristianos usan este versículo de esta forma, debido a que muchas veces he sido el receptor de tal clase de atención. Esto dice el versículo:

  • “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?”.

Vamos a echarle un vistazo al versículo en el contexto:

  • Romanos 2:1-4: “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. 2 Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. 3 ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? 4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?”.

El anterior pasaje no tiene nada que ver con la bondad de los cristianos de tener el potencial para hacer o llevar a los no creyentes al arrepentimiento para que crean en el evangelio. Al contrario, el pasaje empieza con una reprensión hacia quienes se mencionan en Romanos 1: los no regenerados, las personas no salvas que detienen la verdad de la existencia de Dios y conocen los decretos de Dios, porque Él ha escrito Su propia ley en sus corazones (Romanos 2:15-16), pecaron contra Él practicando el pecado y se complacen en quienes también lo practican (Romanos 1:32). El pasaje continúa amonestando aquellos que se atreven a juzgar a otros mientras que, hipócritamente, practican los mismos pecados y advierte a estas personas de no presumir de la bondad de Dios, como si de alguna manera, Dios pasará por alto el pecado de ellos. Es la bondad del soberano Rey del universo; el que trae a los pecadores a Él mismo (Juan 6:44) y hace que los no creyentes nazcan de nuevo (1ª Pedro 1:3); es Su bondad que lleva a las personas a que se arrepientan de sus pecados.

Sin embargo, otros cristianos usarán Judas 1:22-23 para apoyar la idea de que algunos serán salvos por la predicación fogosa; mientras que otros serán salvos como resultado de recibir la compasión y misericordia de los cristianos. Una vez más, el contexto del pasaje revela que tal entendimiento del pasaje es un error.

Echemos un vistazo a Judas 1:17-23:

El pasaje es una advertencia de Judas, el medio hermano de Jesús, a un grupo no especificado de creyentes judíos. La carta que Judas escribió es el único libro del Nuevo Testamento que está totalmente dedicado a advertir acerca de la apostasía y a confrontar a los apóstatas.

Judas declara la guerra contra los apóstatas (Judas 1:3-4). Él advierte del resultado inevitable de los apóstatas y de aquellos que los siguen (Judas 1:5-7). Él, rotundamente denuncia a los apóstatas, llamándolos “soñadores” que “mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las autoridades superiores” (Judas 1:8-16). Los primeros dos tercios de la carta son seguidos por la propuesta de defensa de Judas contra los apóstatas, lo que se explica en el pasaje anterior (Judas 1:17-23). Con relación a Judas 1:22-23, John MacArthur escribe:

22, 23 algunos. Aquí existen muchas variantes textuales que podrían resultar, bien sea en dos o tres grupos como indicados. Estos son: (1) escépticos sinceros que merecen compasión (v. 22); (2) aquellos que se encuentran en una incredulidad profunda y necesitan urgentemente ser sacados del fuego (v. 23); y (3) aquellos declarados discípulos en apostasía que todavía merecen misericordia, pero que deben ser manejados con mucho temor (v. 23; incluido en los mejores manuscritos), no sea que los aspirantes a rescatadores sean también, espiritualmente mancillados. Dadas las evidencias de los manuscritos y el modelo de Judas de escribir en grupos de tres, este sería el escenario más posible. 22 compasión. Estas víctimas de maestros apóstatas necesitaban misericordia y compasión debido a que ellos, no habían todavía alcanzado una conclusión firme acerca de Cristo y la vida eterna, manteniéndose así, escépticos, los cuales posiblemente podrían dejarse llevar a la verdad. 23 a otros salvad. Otros, que estaban entregados a los errores enseñados por los apóstatas, necesitaban atención inmediata y directa antes de que se afianzaran aún más en el camino hacia el fuego del infierno (cf. v. 7) debido a que abrazaban las mentiras engañosas. con temor. Este tercer grupo (ver nota de los vv. 22, 23) también necesita misericordia, a pesar de estar contaminados por enseñanzas apóstatas. A estas personas les había de ser dado el verdadero evangelio, pero con gran temor, no sea que el que entregaba el mensaje fuera también contaminado. La descripción de la ropa contaminada en la vida del apóstata libertino, podía extender su contaminación al evangelio con buenas intenciones.1

Mientras que ciertamente hay aspectos evangelísticos en este pasaje de Judas, los vv. 22, 23 no hacen ninguna distinción entre un evangelio que es hablado o predicado, y un evangelio que es decorado por una vida de compasión mostrada al frente de un no creyente y hacia un no creyente.

¿Todo acto de bondad hacia un no creyente tiene que incluir una presentación del evangelio? No. Existen ciertos momentos y circunstancias (aunque yo argumentaría que entre estos momentos y circunstancias hay mucho menos y mucho más de lo que la mayoría de los estadounidenses piensan) cuando un acto de bondad puede llevar o no a una presentación del evangelio. Pero en esas situaciones, cuando un acto de bondad no es precedido o seguido de una presentación del evangelio, el acto de bondad no es evangelístico. Los cristianos deberían, sin vergüenza y sin disculpas, referirse a estas actividades y verlas por lo que estas realmente son: servicio, misericordia, ayuda. Los actos de servicio, misericordia y ayuda, no deben ser vistos como ciudadanos de segunda; deben, por derecho propio, ser vistos como importantes y trabajarlos unidos con el evangelismo. Todas, son importantes actividades dentro del marco de trabajo de un cuerpo; la novia de Cristo, Su iglesia.

Compañero cristiano: Alimente a las personas; vístalas, provéales techo, enséñeles, empléelos, amelos, cuide del enfermo, del herido, del que esté muriendo. Muestre amor y compasión por el perdido tanto como pueda, donde esté y donde pueda. Ame a su prójimo como a sí mismo. Pero haga estas cosas, y no los llame evangelismo. Por lo tanto, haga estas cosas y proclame el evangelio a aquellos a quienes ama y sirve.

Debemos proclamar el evangelio porque el evangelio no es un acto de bondad; y Ud. no es el evangelio.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Thomas Nelson, Inc., Publishers. The MacArthur New Testament Commentary, 2007, pp. 895-96.

 

 

 

 
 
CARM ison