El mayordomo infiel

Por, Matt Slick

A. "1 Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes". Un hombre rico y un mayordomo
B. " 2 Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo". Problema
B. " 3 Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza". Problema
C. " 4 Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas".
Idea
B. " 5 Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? 6 Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta".
Solución
B. " 7 Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. Él le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta".
Solución
A. " 8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz". Un hombre rico y un mayordomo

De acuerdo a muchos comentaristas, esta parábola es la más difícil de interpretar. De hecho, es interesante notar que existen otros personajes “despreciables” en las parábolas de Jesús: el juez injusto, el vecino que no quería ser molestado en la noche, y el hombre que compra el campo porque encontró en éste, un tesoro escondido.

La aparente incongruencia de una historia que felicita a una persona deshonesta, ha sido una vergüenza a la iglesia desde que Juliano el Apostata usó la parábola para afirmar la inferioridad del fundador de la fe cristiana. Por eso, necesitamos un entendimiento más preciso de la cultura que afecta este texto.

La audiencia principal a quien se dirige esta parábola, son los discípulos, pero los fariseos también se encuentran presentes:”14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él”.

Preguntas

  1. ¿Se asume que el hombre rico es alguien honesto o es socio de una estafa con su mayordomo?
  2. ¿Debe el mayordomo sugerirle a los deudores a que firmen sus cuentas por cantidades menores a sus deudas reales?
  3. ¿Es esta reducción de las deudas una muestra sagaz del mayordomo de congraciarse con los deudores de su señor?
  4. ¿Cuál es el trabajo real del mayordomo? ¿Está autorizado para tomar decisiones por su propia cuenta y rebajar las deudas?

El más probable entorno cultural de la parábola es la administración de una gran hacienda, dividida en secciones, donde el mayordomo es el encargado de administrar los negocios de su señor. Los deudores, quienes probablemente eran arrendatarios de algunas de las secciones en la hacienda, habrían acordado pagar el arriendo con el producido de sus cosechas. El mayordomo no dudó en reducir el pago de los deudores, el cual, no fue reflejado en sus cuentas originales. El hombre rico o amo del mayordomo, el cual era un hombre de carácter honesto y respetado en la comunidad, se preocupaba lo suficiente acerca de su bienestar, y estaba dispuesto a echar al mayordomo derrochador de sus bienes, y esta es la clave para entender esta parábola.

Mishná, es un término hebreo, el cual viene de “shoné”, raíz de “estudiar”; y es el nombre dado al cuerpo exegético de leyes judías compiladas, que recoge y consolida la tradición oral judía desarrollada durante siglos desde los tiempos de la Torá o ley escrita. Junto con la Guemará o Gemará, el cual es el comentario y análisis de la Mishná, forman El Talmud. Entre los años 400 a. C. y el inicio de la Era Cristiana, las leyes bíblicas (Ver por favor, La Torah) eran muy estudiadas, aplicadas a nuevas situaciones y complementadas por tradiciones de observancia popular y por ejemplos o referencias de líderes importantes. Este material, transmitido ampliamente de forma verbal, y conocido como la Torah Oral, fue el que definió el significado de las leyes bíblicas. Después de la caída de Jerusalén y la destrucción del templo en el año 70 d. C, los eruditos y maestros judíos la llamaron Tannaim o Tanaim, recopilación de los sabios rabínicos cuyos puntos de vista se registran en la Mishná, la cual se convirtió en el texto oficial del desarrollo legal judío. Judá Ha Nasí la organizó sistemáticamente, comprimiendo todas las leyes juntas con las discusiones de los grandes eruditos de la Torah. A dicho tratado de compilación se le conoce como El Talmud.1

1: "Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes". Al parecer, había alguien que estaba preocupado por la situación que le ocurría al hombre rico con su mayordomo, hasta decirle que algo andaba mal.
Con frecuencia, los arrendatarios no gustan de los propietarios, y voluntariamente no le ayudarían al señor de la hacienda.
2: "Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo". El mayordomo no sabe cuánto sabe el señor y podría estar temeroso de hablar más de la cuenta.
¿En qué momento no podrá ser más mayordomo? ¿Antes o después de que el amo revise las cuentas?
3: "Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza". Permanece así, silencioso. No se defiende, tal vez porque en la cultura de la época, sería una admisión de culpa. Más bien, piensa qué hacer, buscando una forma de cubrirse a sí mismo después de que lo echaran.
Piensa en sus posibilidades –cavar o mendigar– y ambas las rechaza.
4: "Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas". Hasta este momento, no había sido removido de su puesto. Su objetivo es claro, ya sabía lo que haría. Ayudar a los deudores de su amo para tener así, “puertas abiertas” en las casas de aquellos a quienes ayudaría.
5: "Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo?" Aquí se demuestra que el mayordomo debía solucionar el problema prontamente. No se registra ningún saludo hacia los deudores.
6: "Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta". El mayordomo es quien toma la iniciativa diciéndole al deudor de la tierra lo que debía escribir. Al hacerlo se convertiría en cómplice del mayordomo, con la desventaja de que podrían ser expulsados por el señor; sin dejar de mencionar su pecado de deshonestidad.
7: "Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. Él le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta". Otro ejemplo de que el mayordomo es quien toma la iniciativa y los arrendatarios firman la cuenta, aun sabiendo que ese no era el pago correspondiente.
De esta forma, estarían agradecidos con el mayordomo (Ver, v. 4).
En general, se espera que las reducciones en el arriendo sean de acuerdo a situaciones justificables: una primavera seca, árboles frutales sin humedad para producir buen fruto, una fuerte sequía, etc. Sin embargo, estas reducciones no son solicitadas por los arrendatarios. Una vez más, es del mayordomo la iniciativa.

8: "Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz".

¿Se podría pensar que habría algún tipo de celebración en las casas de los arrendatarios debido a la supuesta generosidad del propietario de la tierra?
¿Por qué el amo alabó al mayordomo “por haber hecho sagazmente”, aun en contra de su prejuicio?
Obviamente, no por la injusticia, sino porque actuó con previsión práctica y hábil adaptación de los medios para un propósito.

Pronto, toda la comunidad sabría de la benevolencia del propietario y estaría feliz con los arrendatarios, pensando honrosamente de la generosidad del propietario.

El propietario tenía dos alternativas: Primera, reunir a los arrendatarios y decirles que las reducciones en los bienes no eran autorizadas, pero mostraría mezquindad en este accionar echando por tierra su generosidad y arriesgándose a ser ridiculizado por ellos y la comunidad. Segunda, podría mantenerse callado, aceptando la alabanza que era ahora dada a él y dejar que el ingenioso mayordomo saliera de la escena.

Obviamente que el mayordomo conocía a su amo, de lo contrario no se hubiera arriesgado, al tomar las decisiones que tomó. ¿Asume el mayordomo que el hombre rico es alguien honesto y generoso, o es de hecho conocedor de este tipo de engaños?

Leamos lo que dice Jesús en el v. 9:

  • “Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas”.

¿Está el Señor Jesús alabando la deshonestidad o injusticia del mayordomo contra su amo? No. El mayordomo vio lo que venía y actuó con previsión práctica y hábil para obtener algo más grande: su propia protección.

Esto es significativo. El temor al Señor es el principio de la sabiduría. Dios lo puede condenar a la eternidad, pero es sabio buscar una salida a esto. De hecho, el juicio de condenación es tan terrible, que la alabanza se le ofrece a quien, en desesperación busca una salida a esta condenación.

Si el mayordomo injusto fue alabado por confiar en la generosidad del amo, ¿cuánta más será recompensado si cree al verdadero y santo Amo, el Señor Mismo?

Jesús usó el principio rabínico de manifestar el “cuánto más”. Esto es, si la viuda obtuvo lo que quería del juez (Lucas 18:1-9), ¿cuánto más Ud. de Dios? Si el hombre consiguió el pan de su vecino a medianoche (Lucas 11:5-7), ¿cuánto más obtendrá Ud. de Dios?

¿Qué tipifica entonces esta parábola?

  1. Dios (el amo) es un Dios de juicio y misericordia.
  2. Debido a su maldad (el mayordomo) se encuentra atrapado en la crisis de la venida del reino.
  3. Las excusas no le servirán de nada al mayordomo.
  4. La única opción del hombre es la de confiar todo a la inmutable misericordia de su amo generoso, el cual, podrá estar seguro que aceptará pagar el precio por la salvación del hombre.

El mayordomo fue reivindicado porque confío plenamente en que el amo sería generoso, sería bueno. ¡Y estuvo en lo correcto al hacerlo!

Esta parábola es una forma de apelar a las personas para que entiendan la naturaleza de Dios.

  1. La naturaleza de Dios: Él es misericordioso.
  2. El dilema del hombre: Su naturaleza pecadora.
  3. El motivo de la salvación: Creer completamente en Dios.
  4. ¿Cuán deshonestos somos para con Dios?
  5. ¿Cuán tramposos somos?
  6. ¿Cuánto más le debemos a Dios?
  7. ¿Cuánto más misericordioso es Dios que el hombre rico o el amo en la parábola?

Dios, es un Dios de juicio y misericordia. De la conducta mala del mayordomo, el amo se enteró. Esto es representativo de la venida del reino de Dios y de su juicio asociado. Las excusas no le servirán al mayordomo. La única opción del hombre es la de confiar todo a la inmutable misericordia de su amo generoso, el cual, podrá estar seguro que aceptará pagar el precio por la salvación del hombre. Este sinvergüenza ingenioso fue lo suficientemente sabio como para colocar toda su confianza en la calidad de misericordia experimentada al comienzo de la historia. Esa confianza fue justificada. Los cristianos necesitan el mismo tipo de sabiduría.


Para Ud., ¿quién es Dios?
¿Qué piensa de Él?
¿Cómo lo percibe?
¿Es Él miserable? ¿Amoroso? ¿Generoso? ¿Impaciente? ¿Sentencioso?

La forma como Ud. percibe a Dios, determinará…

  • …cómo le responde a Él…
  • …cómo se dirige a Él…
  • …cuán frecuentemente lo llama…
  • …cómo ve sus problemas…

Y esto, determinará cuánto le cree a Él.

¿Cuánto más misericordioso es Dios que el hombre rico o el amo de la parábola?

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. http://shalomhaverim.org/la_mishnah.htm

 

 

 

 
 
CARM ison