El nuevo nacimiento

Punto de vista correcto
  • La Biblia
    • Jesús, en Juan 3:3-10 habló de la necesidad de nacer de nuevo. Literalmente, el idioma griego dice, “nacer de arriba, de lo alto” y es la regeneración que ocurre cuando una persona se convierte a cristiano, es hecha una nueva criatura (2ª Corintios 5:17: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”), no está más muerto en sus pecados (Efesios 2:1: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,”) y no está espiritualmente ciego (1ª Corintios 2:14: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”)
Punto de vista falso
  • Ciencia Cristiana
    • Nacer de nuevo es una clase de transformación espiritual, cuando una persona es sanada o liberada de alguna enfermedad o de un hábito malo a través del conocimiento de los principios de la Ciencia Cristiana.
  • Testigos de Jehová
    • Sólo los 144.000 ungidos son nacidos de nuevo y reinarán con Cristo en el cielo.
  • IJSUD/Mormonismo
    • En el mormonismo, nacer de nuevo no es un cambio de estado de alguien no regenerado ha regenerado. Es una ceremonia la cual es una parte necesaria del sistema religioso de la IJSUD, y que por medio de esta ceremonia, un mormón se convierte en un “verdadero cristiano.”
      • “Nacer de nuevo, procede del Espíritu de Dios a través  de las ordenanzas ("Enseñanzas del profeta José Smith", pág. 162.)
      • “Nadie puede nacer de nuevo sino es por el bautismo…”  (Bruce R. McConkie, "Doctrina mormona", 1966, pág. 101.)
  • Catolicismo romano
    • En el catolicismo, nacer de nuevo es la transformación que ocurre cuando una persona es bautizada con agua por aspersión, donde todos sus pecados son quitados y la gracia de Dios es impregnada en la persona. La persona está entonces en un estado de gracia santificadora hasta que cometa pecado suficiente para caer de su “gracia bautismal” y pierde así su “nacimiento”.
      • "Cristo instituyó el sacramento de la Penitencia en favor de todos los miembros pecadores de su Iglesia, ante todo para los que, después del Bautismo, hayan caído en el pecado grave y así hayan perdido la gracia bautismal y lesionado la comunión eclesial. El sacramento de la Penitencia ofrece a éstos una nueva posibilidad de convertirse y de recuperar la gracia de la justificación. Los Padres de la Iglesia presentan este sacramento como 'la segunda tabla (de salvación) después del naufragio que es la pérdida de la gracia'" (Concilio de Trento: DS 1542; cf Tertuliano, De paenitentia 4, 2). (CIC 1446.)

 

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