El perdón

Punto de vista correcto
  • La Biblia
    • Perdón es el acto de liberar a alguien de una deuda u obligación. Solo el cristianismo enseña que Dios, por la sola fe al recibir a Cristo (Juan 1:12: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”), perdona los pecados y es hecho justo delante de Dios por fe (Romanos 5:1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”.)
Punto de vista falso
  • Ciencia Cristiana
    • El perdón, como se relaciona con el dios de la Ciencia Cristiana trata con la destrucción del pecado, principalmente a través  del correcto entendimiento y de echar fuera el demonio como ser imaginario y a través  del sufrimiento.
      • “La destrucción del pecado es el método divino del perdón. La Vida Divina destruye la muerte, la Verdad destruye el erro y el Amor destruye el odio. Al ser destruido, el pecado no necesita otra forma de perdón” (C&S, pág. 339.)
      • “Habiendo un Señor, no debemos ser idolatras, dividiendo nuestro tributo y obediencia entre la materia y el Espíritu; pero trabajar en nuestra propia salvación, según el modelo de nuestro Padre, que nunca perdona el pecado que merece ser castigado y puede ser destruido solo a través  del sufrimiento” ("La idea de las personas de Dios", por Mary Baker Eddy, pág. 9.)
  • IJSUD/Mormonismo
    • El perdón no está basado en la sola fe sino en la fe + obras + el total arrepentimiento.
      • “Solo a través  de la gracia y misericordia del Salvador podemos ser limpios del pecado para que podamos vivir otra con Dios. Esto es posible ejercitando la fe en Jesucristo, del arrepentimiento, del ser bautizado, de recibir el don del Santo Espíritu y perdurar hasta el fin” ("Predica mi evangelio", 2004, pág. 51.)
      • “Este progreso hacia la vida eterna es una cuestión de obtener perfección. Vivir todos los mandamientos garantiza perdón total de pecados y le asegura a uno la exaltación a través  de esa perfección la cual viene al cumplir con la fórmula que el Señor nos dio” (Spencer W. Kimball, “El milagro del perdón” [“The Miracle of Forgiveness”], páginas 208-209.)
      • “No hay perdón de pecado sin arrepentimiento. El perdón no viene sólo por la fe, ni por prometer que mejoraremos alguna vez. Es necesario que dejemos de pecar y empezar a hacer el bien” (Francis M. Lyman, “Informes de la conferencia” [“Conference Reports”], abril de 1899, pág. 38.)
      • “Aquellos que reciben perdón y después se arrepienten del pecado y después repiten el pecado son culpables por sus pecados anteriores” (“Principios del evangelio” [“Gospel Principles”], 1977, pág. 253.)
      • “El perdón de pecados viene a nosotros por esta obediencia a las ordenanzas del evangelio y por permanecer hasta el fin, caminado en obediencia a los mandamientos” (Roy W. Doxey, "Habla la doctrina y los pactos" [“The Doctrine and Covenants Speaks”] 1:104.)
  • Catolicismo romano
    • El perdón no es solo por la fe, sino por la fe + obras + bautismo.
      • “El Bautismo es el primero y principal sacramento para el perdón de los pecados: nos une a Cristo muerto y resucitado y nos da el Espíritu Santo” (CIC 985.)
      • "En la remisión de los pecados, los sacerdotes y los sacramentos son como instrumentos de los que quiere servirse nuestro Señor Jesucristo, único autor y dispensador de nuestra salvación, para borrar nuestras iniquidades y darnos la gracia de la justificación" (Catecismo Romano, 1, 11, 6.) (CIC 987.)
      • “La lectura de la sagrada Escritura, la oración de la Liturgia de las Horas y del Padre Nuestro, todo acto sincero de culto o de piedad reaviva en nosotros el espíritu de conversión y de penitencia y contribuye al perdón de nuestros pecados” (CIC 1437.)
      • “Cristo instituyó el sacramento de la Penitencia en favor de todos los miembros pecadores de su Iglesia, ante todo para los que, después del Bautismo, hayan caído en el pecado grave y así hayan perdido la gracia bautismal y lesionado la comunión eclesial. El sacramento de la Penitencia ofrece a éstos una nueva posibilidad de convertirse y de recuperar la gracia de la justificación. Los Padres de la Iglesia presentan este sacramento como ‘la segunda tabla (de salvación) después del naufragio que es la pérdida de la gracia’” (Concilio de Trento: DS 1542; cf Tertuliano, De paenitentia 4, 2)” (CIC 1446.)
      • “La contrición llamada ‘imperfecta’ (o ‘atrición’) es también un don de Dios, un impulso del Espíritu Santo. Nace de la consideración de la fealdad del pecado o del temor de la condenación eterna y de las demás penas con que es amenazado el pecador. Tal conmoción de la conciencia puede ser el comienzo de una evolución interior que culmina, bajo la acción de la gracia, en la absolución sacramental. Sin embargo, por sí misma la contrición imperfecta no alcanza el perdón de los pecados graves, pero dispone a obtenerlo en el sacramento de la Penitencia (cf Concilio de Trento: DS 1678, 1705) (CIC 1453.)

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison