El problema con algunos testimonios "cristianos"

Por, Tony Miano

Antes de que continúe leyendo, es importante que vea los testimonios de cada uno de estos hombres. Ellos, junto con otros muchos que profesan ser cristianos, son el estímulo para este artículo.

Permítanme dejar algo en claro. Yo no sé si los tres hombres en los vídeos han realmente nacido de nuevo. Sin embargo, el primer hombre parece ser otro corredor con “salud, rico y próspero”, lo cual, me da razones para dudar. Este artículo no es acerca de la validez de sus historias o de sus conversiones. Este artículo es acerca de la forma como ellos cuentan sus historias. Más específicamente, es acerca de lo que ellos, y muchos cristianos, especialmente en los Estados Unidos, no comparten en sus testimonios…el evangelio.

Y esto es correcto. Si se toma el tiempo para ver los vídeos de los tres hombres, lo que no escuchará en sus testimonio es el evangelio de Jesucristo. Cada vídeo tiene la palabra “testimonio” en el título. Cada hombre habla de la historia de su “conversión”. No sólo fallaron en no compartir el evangelio, sino que nunca lo mencionaron.

Lo mismo sucede hoy con muchos estadounidenses cristianos

Tristemente, la palabra “testimonio” en algunos círculos cristianos, se ha convertido en sinónimo de las películas para mayores de 21 años, o un segmento del programa de televisión voyerista inmoral TMZ.

La ecuación que describe a muchos cristianos, es:

Quien era yo antes de ser cristiano + Lo que Jesús hizo por mí = Mi vida desde entonces

Permítanme explicarlo:

Si Ud. mira vídeos en YouTube acerca de testimonios cristianos, o piensa acerca de los muchos testimonios de bautismo que ha escuchado, o si lo ha reflejado en su propio testimonio (algunas veces me ha tocado hacerlo para preparar un artículo), notará tres denominadores comunes, los cuales están representados en la ecuación anterior. Los cristianos se pasan una cantidad excesiva de tiempo hablando acerca de ellos mismos; trazando la historia de sus vidas, y raramente comparten algún detalle inadecuado. Entonces, y en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, el cristiano menciona lo que Cristo hizo por él o por ella. Si la persona que escucha el testimonio se encuentra distraída por un momento, podría perderse lo que Cristo hizo en la vida del cristiano. Finalmente, el testimonio concluye con todas las cosas lindas que Jesús ha hecho en su vida desde que llegó, por la fe, a Cristo.

¿Cómo son los testimonios de los cristianos?

Otra forma de expresar la anterior ecuación es esta:

  • Historias depravadas: 60%
  • Historias de bendición: 30%
  • Acerca de Jesús: 10%

Aunque creo que probablemente la mayoría de los cristianos no intentan presentar más de sus testimonios acerca de sí mismos que de Cristo, es desafortunado que esto esté sucediendo con demasiada frecuencia. Y lo sé porque lo he hecho.

Si como cristiano, el resultado de compartir su testimonio es que aquellos que lo escuchen recuerden más de Ud. que lo que recuerdan de Jesús, entonces ha fallado en cumplir el objetivo principal de compartir su testimonio. Ha fallado en glorificar a Jesucristo.

  • Salmo 86:12: “Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón, Y glorificaré tu nombre para siempre”.
  • Lucas 5:24-26: “Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 25 Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. 26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas”.

¿Cuál es el propósito de los testimonios cristianos?

Es glorificar a Dios, en Cristo.

  • 1ª Corintios 2:1-5: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 3 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; 4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios”.

Con frecuencia, los cristianos toman sus testimonios como una plataforma que les sirve para jactarse de sus pecados antiguos. Pero el cristiano no ha de jactarse de nada ni de nadie, sino sólo de Jesús.

  • Gálatas 2:19-20: "Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. 20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí".
  • Gálatas 6:13-15: " Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne. 14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. 15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación".

Para el cristiano, la oportunidad de compartir su testimonio es la oportunidad para hablar más de Jesús, y menos de él mismo.

El lado feo de los testimonios

Si bien es trágico que tantos cristianos vean el compartir de sus testimonios como una oportunidad para jactarse de ellos mismos (incluso aunque sean testimonios horribles), existe todavía una razón más trágica del por qué los testimonios de tantos llamados cristianos no son más de Cristo y el por qué no incluyen Su glorioso evangelio. Muchos de aquellos que comparten testimonios de conversión, realmente no han sido convertidos. Ellos no comparten el evangelio en sus testimonios porque no conocen el evangelio. Y no conocen el evangelio porque nunca lo han escuchado (Romanos 10:14-17), y por lo tanto, nunca han respondido eficazmente al llamado de Dios (Juan 6:44) de arrepentirse y creer en el evangelio (Marcos 1:15).

Trágicamente, la conversión de ellos no fue sino simplemente un consentimiento emocional al apelar a las habilidades de un orador.

La conversión de ellos fue simplemente el sucumbir de su naturaleza pecaminosa a la presión del grupo de amigos para bajar las gradas del estadio donde se lleva a cabo la campaña evangelística o caminar por el pasillo central de una iglesia acudiendo al llamado del pastor.

La conversión de ellos fue simplemente una afirmación intelectual al entendimiento de lo que ellos siempre supieron (Romanos 1:18); que Dios es uno (Deuteronomio 6:4), y que algún día estarán delante de Él para dar cuentas (Hebreos 4:13).

La conversión de ellos fue una simple respuesta a la atracción de la adoración y comunión cristiana, la cual han probado un poco, pero que realmente no la poseen como algo propio (Hebreos 6:1-6).

Ellos son falsos convertidos. Son personas perdidas tratando de articular una conversión que nunca ha tomado lugar. Se sienten mejor acerca de Dios; acerca de Jesucristo en carne; acerca de la iglesia; y acerca de sí mismos. Pero todavía están muertos en sus pecados (Efesios 2:1-3), ciegos ante las cosas de Dios (1ª Corintios 2:14), que nunca han gustado o visto cuán bueno es Dios (Salmo 34:8), ni tampoco haber experimentado esa bondad de Dios que lleva al arrepentimiento (Romanos 2:4).

Este es el problema con los testimonios.

Muchas personas que se encuentran en esta categoría desgarradora de falsa regeneración, son muy sinceros. Ellos creen sinceramente que son salvos. No tienen idea que Jesús continúa viéndolos como obreros hacedores de maldad (Mateo 7:21-23). Mi corazón se quebranta por los falsos convertidos más que cualquier otro grupo de personas, razón por la que estoy más molesto con falsos maestros que con cualquier otro grupo (2ª Timoteo 4:3-4; 2ª Pedro 2:1).

Cristiano: ¿Qué hay acerca de su testimonio? ¿Es mucho acerca de Ud. y poco de Jesús? ¿Dice más su testimonio acerca de su depravación que de la soberanía, deidad, misericordia, gracia y amor de Cristo? ¿Se ha trenzado su testimonio a lo largo del glorioso evangelio de Jesucristo? (Romanos 3:21-26; 1ª Corintios 15:1-4; 2ª Corintios 5:21).

Si no es así, ¿Por qué no?

Tómese un momento para examinarse a sí mismo (2ª Corintios 13:5) y su testimonio (Hechos 4:33; 1ª Juan 5:10-11; Apocalipsis 1:1-2), y dele la gloria a Dios:

  • Romanos 11:36: “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén”.

Habiendo hecho esto, le invito a que escuche el testimonio mi amiga, el cual está centrado en el evangelio que glorifica a Dios (Testimonio de mi amiga, Dena Galang).

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
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