El punto de vista de la justificación por la iglesia católica romana

Por, Matt Slick

La justificación es un acto divino donde Dios declara al pecador inocente de sus pecados. Es una acción legal en la que Dios declara justo al pecador, como si hubiese satisfecho la ley de Dios. Esta justificación está basada completamente en el sacrificio de Cristo al derramar Su sangre: “Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por[a] su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El”. (Romanos 5:9 - La Biblia de las Américas - LBLA).1 La justificación es un don dado por gracia (Romanos 3:24; Tito 3:7) que viene a través de la fe (Romanos 3:28; 5:1). Los cristianos reciben a Jesús (Juan 1:12) y ponen su fe totalmente en Jesús y en lo que hizo en la cruz (Isaías 53:12; 1ª Pedro 2:24) y de esa forma son justificados por Dios. La Biblia establece que la justificación no es por obras (Romanos 3:20, 28; 4:5; Efesios 2:8-9) porque nuestras justicias son "como trapo de inmundicia" delante de Dios (Isaías 64:6). Por tanto, somos salvos solo por gracia, a través de la sola fe, en la sola persona de Cristo.

Aquellos que son justificados son salvos, y la salvación es un don gratuito (Romanos 6:23), es algo que no podemos ganarnos (Efesios 2:1-10). Sin embargo, la doctrina católica romana niega la justificación solo por fe y afirma:

  • “Si alguno dijere, que el pecador se justifica con sola la fe, entendiendo que no se requiere otra cosa alguna que coopere a conseguir la gracia de la justificación; y que de ningún modo es necesario que se prepare y disponga con el movimiento de su voluntad; sea excomulgado” (Concilio de Trento, Canon IX).
  • “Si alguno dijere, que el hombre queda absuelto de los pecados, y se justifica precisamente porque cree con certidumbre que está absuelto y justificado; o que ninguno lo está verdaderamente sino el que cree que lo está; y que con sola esta creencia queda perfecta la absolución y justificación; sea excomulgado” (Concilio de Trento, Canon XIV).

De acuerdo a la terminología de la teología católica, "anatema", significa excomunicación (excomulgado): “...la exclusión de un pecador de la sociedad de la fe”. La palabra griega anatema es también traducida como “maldito” o “condenado para siempre” (Romanos 9:3; Gálatas 1:8-9). Podemos ver que la teología católica romana pronuncia una maldición de excomunión, o el estar fuera del campo de Cristo, si usted cree que es salvo por gracia a través de la sola fe en la sola persona de Cristo.

¿Establece específicamente la iglesia católica romana que “somos salvos por gracia y obras”? No que yo sepa, ni tampoco lo dicen los cánones católicos mencionados anteriormente; pero cuando la iglesia católica romana niega la justificación solo por fe, esto necesariamente implica que debemos hacer algo para ser justificados, porque si no es solo por la fe, entonces debe ser por la fe y algo más.

En este punto muchos católicos apelan a Santiago que dice: “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe”. Sin embargo, el contexto de Santiago es acerca de la fe muerta en lugar a la fe viva y salvadora. Santiago establece, que si una persona dice, que tiene fe pero no tiene obras (Santiago 2:14), esa fe no puede salvarle porque es una fe muerta (v. 17). En otras palabras, el solo conocimiento intelectual acerca de Cristo es una fe muerta, que no regenera y no cambia la vida de la persona. Esta fe no justifica. Por otro lado, hay una fe verdadera y real en Cristo que resulta en justificación. Cuando alguien es verdaderamente justificado, es verdaderamente salvo y justificado. Por lo tanto, los resultados de la fe verdadera y salvífica se manifiestan en una vida cambiada de aquel que ha sido justificado por la sola fe. La verdadera fe produce buenas obras, pero estas obras, no son las que salvan. Las buenas obras se llevan a cabo por el resultado de la salvación.

En general, la teología cristiana apela solo a la Biblia para establecer verdades espirituales y enseña, que la justificación no es por obras + gracia a través de Cristo; es sólo por la fe puesta en Su sacrificio. En resumen, la Biblia dice:

  • Romanos 11:6: “Y si es por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no sería gracia. Y si es por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no sería obra”.
  • Romanos 3:20, 24, 28: “20 Por que por la obras de la Ley ningún ser humano será justificado delante de él, ya que por medio de la Ley es el conocimiento del pecado. 24 Y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. 28 Concluimos, pues, que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la Ley”.
  • Romanos 4:3, 5, 13: “3 Pues ¿Qué dice la Escritura?: Creyó Abraham a Dios y le fue contado por justicia. 5 Pero al que no trabaja, sino cree en aquel que justifica al impio, su fe le es contada por justicia. 13 La promesa de que sería heredero del mundo, fue dada a Abraham o a su descendencia no por la Ley sino por la justicia de la fe”.
  • Romanos 5:1, 9: “1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. 9 Con mucha mas razón, habiendo sido ya justificados en su sangre, por el seremos salvos de la ira”.
  • Romanos 10:9: “Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo”.
  • Gálatas 3:14: “Para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzara a los gentiles, a fin de que por la fe recibiéramos la promesa del Espíritu”.
  • Efesios 2:8: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”.

Me desconcierta mucho leer en la teología católica una negación de la justificación solo por fe, y exige, adicionar el esfuerzo humano a la gracia de Dios para ser salvos. Por supuesto, el catolicismo niega que las obras salvan, pero se contradicen cuando enseñan que ciertas obras deben ser hechas por las personas para ser justificados, y mantener la justificación en la salvación. Ya sea que el catolicismo llame a estas obras actos de fe o no, es irrelevante. El término no cambia la sustancia. O somos salvos por la sola gracia a través de la sola fe o no lo somos.

El bautismo es la primera obra requerida por la iglesia católica para justificación de sus seguidores. Por favor considere estas citas tomadas del catecismo de la iglesia católica:

  • CIC 977 “…El Bautismo es el primero y principal sacramento del perdón de los pecados porque nos une a Cristo muerto por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación, a fin de que "vivamos también una vida nueva".
  • CIC 2020 “La justificación nos fue merecida por la Pasión de Cristo. Nos es concedida mediante el Bautismo. Nos conforma con la justicia de Dios que nos hace justos. Tiene como finalidad la gloria de Dios y de Cristo y el don de la vida eterna. Es la obra más excelente de la misericordia de Dios”.

No he encontrado ningún texto en la Biblia que diga que somos justificados por el bautismo. Se pueden encontrar versículos que podrían ser interpretados de esa manera, pero si se aplican de esa forma, contradirían las claras enseñanzas de Romanos 3:20, 28; 4:3; 5:1; Efesios 2:8, que nos dicen que la salvación es por la sola gracia a través de la sola fe; no por gracia a través de la fe + el bautismo.

Sin embargo, de acuerdo al catolicismo romano incluso la fe y el bautismo no son suficientes para que Ud. sea salvo. Ellos dicen que el bautismo es el primer sacramento para el perdón de pecados. Entonces, y de acuerdo al catolicismo, las obras son también necesarias y son recompensadas con la entrada al cielo:

  • CIC 1821 “Podemos, por tanto, esperar la gloria del cielo prometida por Dios a los que le aman y hacen su voluntad. En toda circunstancia, cada uno debe esperar, con la gracia de Dios, 'perseverar hasta el fin' y obtener el gozo del cielo, como eterna recompensa de Dios por las obras buenas realizadas con la gracia de Cristo”.

La cita anterior establece claramente, que el cielo es la “eterna recompensa de Dios por las obras buenas realizadas con la gracia de Cristo”. De esta manera, la teología católica establece, que las obras preceden a la justificación en directa contradicción con la Palabra de Dios la que establece, “...que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” (Romanos 3:28). ¿Qué son las obras de la ley? Toda acción que realicemos para obtener o mantener nuestra justicia delante de Dios.

  • CIC 2010 “Bajo la moción del Espíritu Santo y de la caridad, podemos después merecer a favor nuestro y de los demás gracias útiles para nuestra santificación”.

¿Cómo podemos merecer, a través de nuestros propios esfuerzos, la inmerecida y amorosa gracia de Dios? La gracia es por definición un favor inmerecido. El tratar de obtener la gracia de Dios a través de las obras o rituales de una persona, se convierte, para mí, en una enseñanza completamente falsa. ¿Cómo sortea la iglesia católica este aparente dilema de que la gracia es inmerecida, y a la vez obtenida por nuestros méritos, debidos a nuestra obras? Ellos afirman:

  • CIC 2023 “La gracia santificante es el don gratuito que Dios nos hace de su vida, infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para curarla del pecado y santificarla”.

Este es el centro del problema. La teología católica romana establece que la gracia de Dios es obtenida a través del bautismo, e infundida dentro de la persona a través del Espíritu Santo. Esto, entonces capacita a la persona a realizar buenas obras las cuales son recompensadas con el cielo. Básicamente, esto no difiere en nada de la teología de los grupos no cristianos que establecen que la justificación es por gracia a través de la fe y las obras de las personas, entre las que se encuentran el bautismo, asistir a la “verdadera iglesia”, guardar ciertas ordenanzas, recibir los sacramentos, o cualquier otro requerimiento que se les exiga. En respuesta, cuando leo la palabra de Dios, esta me enseña:

  • Gálatas 3:1-3: “¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? 2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? 3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?”.

¿Acaso el anterior pasaje no establece claramente que recibimos el Espíritu de Dios por la fe y no por lo que hacemos? ¿No nos enseña que no podemos perfeccionar nuestra salvación por las obras que realizamos en la carne? El recibir a Jesús (Juan 1:12) significa convertirse en el templo del Espíritu Santo (1ª Corintios 6:19) lo que significa que la persona es salva, justificada. ¿Es esta salvación algo que obtenemos por nuestros esfuerzos? ¡Por supuesto que no! ¿Es algo que mantenemos con nuestros esfuerzos? Para nada. Es dada a los cristianos por Dios, y asegurada por Dios porque descansa en lo que Dios ha hecho, y no en lo que nosotros hayamos hecho. Es por eso que la salvación es por fe y no por obras. Si la salvación descansara en nuestras obras, entonces nuestra salvación no podría estar segura y estaríamos incesantemente tratando de ser suficientemente buenos para llegar al cielo. Eso solo trae cautividad a la ley, y el resultado es falta de seguridad de la salvación; una constante preocupación de que la persona no es suficientemente buena, y una repetida sujeción a las enseñanzas de la “iglesia verdadera”, y requerimientos que se deben hacer para ser salvo. El único efecto lógico de tal enseñanza, es que Ud. puede perder la salvación una y otra vez, y que para volverla a obtener debe realizar todos aquellos requerimientos necesarios de la iglesia católica para mantenerse salvo.

La teología católica enseña que, por sus esfuerzos, debe mantenerse justificado

Debido a que el punto de vista católico de la justificación es un esfuerzo conjunto entre Dios y los hombres, esta justificación puede perderse, y ser obtenida nuevamente a través de los esfuerzos meritorios de sus obras. Ahora, debo admitir que dentro de las iglesias cristianas hay diferentes opiniones respecto a la seguridad eterna. Algunos creen que la salvación se puede perder, otros no. Este asunto no será tocado ahora. Lo que busco es enfocarnos en que el catolicismo romano enseña que hay obras necesarias para “mantenernos” justificados.

De acuerdo a la teología católica, la penitencia es el sacramento donde la persona, a través de un sacerdote católico (CIC 987), recibe el perdón de sus pecados cometidos luego del bautismo. La persona penitente debe confesar sus pecados al sacerdote; el sacerdote pronuncia la absolución e impone el acto de penitencia a ser realizado.

  • CIC 1446 “Cristo instituyó el sacramento de la Penitencia en favor de todos los miembros pecadores de su Iglesia, ante todo para los que, después del Bautismo, hayan caído en el pecado grave y así hayan perdido la gracia bautismal y lesionado la comunión eclesial. El sacramento de la Penitencia ofrece a éstos una nueva posibilidad de convertirse y de recuperar la gracia de la justificación. Los Padres de la Iglesia presentan este sacramento como "la segunda tabla (de salvación) después del naufragio que es la pérdida de la gracia".

El Concilio de Trento (Sesión XIV, c. i) declara con respecto a la Penitencia:

  • “Fue en efecto necesaria la penitencia en todos tiempos para conseguir la gracia y justificación a todos los hombres que hubiesen incurrido en la mancha de algún pecado mortal…”

Los actos de penitencia varían, pero algunos de ellos son rezos, el rezar el rosario, leer las Escrituras, decir un número determinado de “Padre Nuestros” o “Dios te salves Marías”, hacer buenas obras, ayunar, entre otras cosas. ¿Es a través de estos actos de penitencia que el católico es capaz de recuperar su justificación delante de Dios? Me sorprende pensar, que ellos enseñan a creer que a través de sus buenas obras de penitencia recuperan la justificación. En esencia, esto es obtener su propia salvación. Piense en esto. Si no tiene la salvación, y cree obtenerla por repetir rezos, ayunar, o por hacer "buenas obras", entonces es culpable de “obras de justicia”, las cuales son condenadas por la Biblia. “Obras de justicia” significa que una persona está tratando de obtener o mantener su posición delante de Dios basado en esas obras. Y esta, es una enseñanza falsa.

Yo confieso mis pecados a Dios. Él me perdona (1ª Juan 1:9). No necesito un sacerdote católico para ser mediador del perdón. Necesito al verdadero mediador y Sumo Sacerdote, Jesús. Sólo Él es mi mediador (1ª Timoteo 2:5). Él tiene toda autoridad en los cielos y en la tierra (Mateo 28:18) para perdonar mis pecados e interceder por mi. Él consumó la obra en la cruz (Juan 19:30) para que yo no necesitase hacer ninguna obra para obtener, mantener o incluso recuperar mi salvación. Es por esto que la Biblia enseña que somos justificados por fe (Romanos 5:1) aparte de las obras (Romanos 3:28).

Decir que podemos agregar a la obra consumada de Cristo en la cruz, es decir que lo que Él hizo no es suficiente para salvarnos. ¡No se piense tal cosa! Somos salvos por la sola gracia a través de la sola fe; y no por gracia a través de la fe + nuestras obras. Si fuese así, entonces la gracia ya no sería gracia.

  • Romanos 11:6: “Pero si es por gracia, ya no es por obras, de otra manera la gracia ya no es gracia”.

Relación sin ritualismo

La salvación es el regalo gratuito de Dios dado a nosotros por Su increíble gracia, y está basada en el sacrificio de Jesús en la cruz. Los cristianos reciben este regalo por la sola fe, ya que ésta, es todo lo que tenemos, dejando así, excluidas todas mis obras para obtener o mantener la salvación.

Dios desea comunión con Su pueblo (1ª Corintios 1:9), no rituales y obras de justicia que no pueden salvarnos.

Que Dios reciba toda la gloria debida a Su gracia.

 

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  • 1. Esta palabra “habiendo sido” esta en el pasado perfecto del griego. Y significa una acción del pasado que continúa en el presente. En otras palabras, Pablo está diciendo que los cristianos han sido justificados y aun lo son.

 

 

 

 
 
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