El purgatorio y 1ª Corintios 3:15

Por, Matt Slick

fireEn la iglesia católica romana, la doctrina del purgatorio está explicada en esta declaración del Concilio Vaticano II, la cual dice en la página 63:

  • “La verdad ha sido divinamente revelada, que los pecados son seguidos por castigos. La santidad y justicia de Dios les son impuestas a estos. Los pecados deben ser expiados. Esto debe ser hecho en esta tierra a través de las penas, las miserias y los juicios de esta vida y encima de todo esto, a través de la muerte. De otra manera, la expiación debe ser hecha en la siguiente vida a través del fuego y tormentos o purificación de los castigos”.

La iglesia cristiana ha rebatido la doctrina del purgatorio al declarar que esta enseñanza niega la eficacia suficiente y completa eficacia del sacrificio de expiación llevado a cabo por Cristo en la cruz. Decir, que nuestros pecados son expiados a través del sufrimiento, es un insulto a la cruz de Cristo, ya que la doctrina declara que la cruz no fue suficiente para limpiarnos de nuestros pecados. Dice además, que debemos sufrir, que debemos hacer algo para que nuestros pecados sean completamente limpiados. Más bien, los cristianos sostienen que el sólo sacrificio de Jesús es lo que nos justifica y quita de nosotros toda culpa.

  • Miramos a la cruz y sólo a la cruz para el completo perdón de nuestros pecados y aunque nuestras obras serán juzgadas algún día, ya no hay ninguna condenación para los que estamos en Cristo:
    • Romanos 8:1: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”.
  • Nuestras obras reflejan la recompensa que obtendremos en los cielos, no que estas nos van a llevar a los cielos. Jesús llevó todos nuestros pecados:
    • 1ª Pedro 2:24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”.
  • No existen pecados que deban ser llevados a algún purgatorio para que el verdadero cristiano sea limpio de estos, ya que la eliminación de todos nuestros pecados fue hecha por Jesús en la cruz:
    • Juan 19:30: “Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es…”

En griego, el término es “teléo”, de G5056; terminar, i.e. completar, ejecutar, concluir, descargar (una deuda):- pagar, satisfacer, terminar, acabar, consumar, cumplimiento, cumplir.1

  • “Se han recuperado recibos de impuestos elaborados en papiro con la palabra ‘tetelestai’ escrita sobre estos recibos, lo cual significa: ‘pagado en su totalidad’”.2 Por lo tanto, no hay necesidad del purgatorio.

Sin embargo, debido a que los cristianos recurrimos mucho a la Biblia, los católicos romanos han tratado de encontrar la doctrina del purgatorio en sus páginas. Uno de tales versículos es 1ª Corintios 3:15:

  • “Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.

Como cualquier otro versículo en la Biblia, para poder entenderlo correctamente, debemos mirar su contexto bíblico:

  • 1ª Corintios 3:10-15: “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare otro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego”.

El contexto habla de Pablo, el cual habiendo plantado la iglesia de Corinto, otra persona estaba  edificando sobre esa obra. El capítulo 3, versículo 6 dice: “Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios”. Pablo continúa diciendo que a menos que se edifique sobre el fundamento, el cual es Jesús, su obra será quemada en el día del juicio (v. 13):

  • 1ª Corintios 5:5: “el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús”.
  • 2ª Corintios 1:14: “como también en parte habéis entendido que somos vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús”.
  • 1ª Tesalonicenses 5:2: “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche”.

Pablo, simplemente está usando los términos que eran familiares a las personas de la época. El fuego era la herramienta usada para purificar los metales y sacar de ellos lo que no se quería; en este caso, las impurezas. De igual forma, el día que nuestras obras sean examinadas en el tribunal de Cristo, el fuego del juicio las purificará y quitará todas aquellas que no fueron llevadas a cabo para glorificar Su Nombre. Esto, no afectará para nada nuestra salvación, ya que seremos salvos, pero sí afectará nuestras recompensas. El tema del fuego, usado como purificación se encuentra en el siguiente pasaje:

  • 2ª Pedro 3:10-13: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. 11 Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, 12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! 13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia”.

Pero este pasaje no habla acerca de ser salvo o permanecer salvo.

1ª Corintios 3:15, no enseña acerca del purgatorio como un lugar donde iremos para que algunos de los pecados que no fueron limpiados en la expiación de Cristo, sean limpiados. Éste versículo enseña que aun cuando la persona es justificada por la fe y no puede enfrentar condenación, sus obras; sin embargo, sí serán juzgadas en “ese día”. Aquellas obras que sobrevivan el fuego del juicio, son las que estaban preparadas de antemano para nosotros. Y de la manera como se prueba el oro, la plata y las piedras preciosas con el oro, así serán probadas nuestras obras:

  • Juan 3:21: “Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios”.
  • Juan 14:12: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre”.
  • Efesios 2:10: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.

Pero las obras falsas, las que el cristiano hace en su propio esfuerzo y que no estaban preparadas de antemano por Dios, el fuego del juicio las consumirá como éste consume la madera, el heno y la hojarasca. Lo que quede, no tiene nada que ver con nuestra salvación; más bien, tiene que ver con las recompensas que obtendremos en los cielos.

Pablo continúa:

  • 1ª Corintios 4:5: “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones, y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios”.

Así lo afirma Pedro:

  • 1ª Pedro 1:6-7: “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas. 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo”.
  • 2ª Pedro 3:10-13: “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. 11 Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, 12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose serán deshechos, y los elementos, siendo quemados se fundirán! 13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia”.

El purgatorio es una doctrina peligrosa que hace la cruz de Cristo insuficiente al requerir de la persona, cierto tipo de “sufrimiento” para poder así ser digno delante de Dios. Ésta es una falsa doctrina la cual debe ser evitada. Somos justificados por fe (Romanos 5:1), no por fe más obras (Romanos 3:28).

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. e-Sword
  • 2. Walvoord, John F., y Zuck, Roy B., "El Comentario del Conocimiento de la Biblia" ("The Bible Knowledge Commentary"), Wheaton, Illinois: Scripture Press Publications, Inc., 1983, 1985.

 

 

 

 
 
CARM ison