¿Enseñaron los padres apostólicos la doctrina de la Trinidad? - 1ª Parte

warning: call_user_func_array() [function.call-user-func-array]: First argument is expected to be a valid callback, 'nodereference_autocomplete_access' was given in /var/www/carm.org/includes/menu.inc on line 454.

Por, Juan David Rojas
Editado por, Carlos E. Garbiras

El siguiente argumento, fue presentado por Juan David Rojas, colaborador de MIAPIC, a un testigo de Jehová sobre si los padres apostólicos enseñaron o no la doctrina de la Trinidad. Esta es la primera parte.

Los argumentos del testigo, tomados de su correo electrónico, el cual fue enviado a Juan David, están en “marrón”; el comentario de Juan David, en "verde".

Comentario del testigo de Jehová:

TJ: –¿Enseñó la iglesia primitiva que Dios sea una trinidad?
Parte 1—¿Enseñaron los padres apostólicos la doctrina de la Trinidad?

En La Atalaya del 1 de noviembre de 1991, la Parte 1 de esta serie consideró si Jesús y sus discípulos enseñaron o no la doctrina de la Trinidad... la idea de que el Padre, el Hijo y el espíritu santo fueran tres personas en igualdad como un solo Dios. La prueba clara procedente de la Biblia, de historiadores y hasta de teólogos indica que no la enseñaron. ¿Qué se puede decir de los líderes eclesiásticos que les siguieron poco después? ¿Enseñaron estos una Trinidad?

Padres apostólicos es la denominación que se usa para los eclesiásticos que escribieron sobre el cristianismo a fines del primer siglo y principios del segundo de nuestra era común. Entre ellos estuvieron Clemente de Roma, Ignacio, Policarpo, Hermas y Papías.

Se dice que fueron contemporáneos de algunos de los apóstoles. Según eso, deben haber estado familiarizados con las enseñanzas apostólicas. Respecto a lo que escribieron esos hombres, The New Encyclopedia Britannica dice:

  • “Considerados en conjunto, los escritos de los Padres Apostólicos son históricamente más valiosos que toda otra literatura cristiana fuera del Nuevo Testamento”1

Si los apóstoles enseñaron la doctrina de la Trinidad, entonces esos padres apostólicos deben haberla enseñado también. Esa doctrina debe haberse destacado en su enseñanza, pues nada era más importante que decir a la gente quién era Dios. Entonces, ¿enseñaron ellos la doctrina de la Trinidad?

Comentario de Juan David:

Los padres apostólicos detallaron la doctrina, y en ocasiones hacían énfasis en alguna persona en particular dentro de la Trinidad, aunque sin una clasificación clara, pero sí un concepto arraigado MONOTEÍSTA y a su vez atribuido a las 3 personas divinas, por lo que se responderá a este documento para probar que tal posición es cierta, y no la que pretende mostrar la Organización Watchtower. A continuación, mostraremos 2 principios que explica lo dicho anteriormente: 

  1. Que la auto revelación de Dios a los hombres en la historia ha debido ocurrir a través de un largo proceso histórico, gradual y progresivo;
  2. Que incluso, después que la historia de la revelación alcanzó su plenitud objetiva en Cristo, todavía habían de darse en los 4 concilios ecuménicos posteriores, una explicación formal de la revelación, o sea, un desarrollo de la doctrina cristiana ortodoxa.

Por lo tanto no ha de sorprendernos que en la iglesia cristiana y la Sagrada Escritura podamos comprobar una evolución del dogma y de la teología. Esto representa el cumplimiento de una promesa hecha por Jesús en la última Cena: El mismo Espíritu Santo recuerda las palabras de Jesús a Sus discípulos congregados en la Iglesia, enseñándoles su verdadero sentido y los guía hasta la verdad completa:

  • Juan 14:26: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”.
  • Juan 16:13: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”).

Teniendo en cuenta esta introducción podremos comprender el hecho de que en el Nuevo Testamento, la palabra "Dios", designa generalmente (aunque no siempre) al Padre y que, sin embargo, esto no implica en modo alguno negar la divinidad del Hijo y del Espíritu Santo. De igual forma podríamos atribuir esta introducción a los comentarios patrísticos.

Comentario del testigo de Jehová:

Una declaración temprana de fe

Una de las declaraciones extra bíblicas más tempranas de fe cristiana se halla en un libro de 16 capítulos cortos conocido como la Didajé, o Enseñanza de los Doce Apóstoles. Algunos historiadores afirman que data de antes o cerca del año 100 E.C. Se desconoce su autor.2

La Didajé trata sobre lo que tendría que saber el que quisiera hacerse cristiano. En su capítulo 7 prescribe el bautismo “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”, las mismas palabras que usó Jesús en Mateo 28:19.3 Pero no dice nada de que los tres sean iguales en eternidad, poder, puesto y sabiduría. En su capítulo 10, la Didajé contiene la siguiente confesión de fe en forma de oración:

Comentario de Juan David:

¡Qué casualidad que se mencione a los 3 en Mayúscula! Además, se les diferencia y colocan en el mismo nivel de autoridad para bautizar, lo cual, es un acto de identificación del nuevo creyente. ¿Será posible la identificación de una fuerza y una criatura al mismo nivel que el Todopoderoso?

Comentario del testigo de Jehová (Continúa con la declaración temprana de fe de la Didajé):

  • “Te damos gracias, Padre santo, por tu santo Nombre, que hiciste morar en nuestros corazones, y por el conocimiento y la fe y la inmortalidad que nos diste a conocer por medio de Jesús, tu siervo. A ti sea la gloria por los siglos. Tú, Señor omnipotente, creaste todas las cosas por causa de tu nombre [...] Mas a nosotros nos hiciste gracia de comida y bebida espiritual y de vida eterna por tu siervo [Jesús]”4

Ahí no se dice nada de una Trinidad.

Comentario de Juan David:

La omisión del Espíritu no constituye una negación de Su personalidad y menos una negación del Dios Trino, ya que todo trinitario reconoce que muchas veces se habla del Padre como Dios sin mencionar al Hijo y al Espíritu; lo mismo se puede decir de las otras dos personas divinas. Tal ejemplo es predominante en la Escritura donde el Padre es llamado “Dios” de forma frecuente y el Hijo es “Señor” de igual forma, aunque en unos textos bíblicos se intercambien los títulos o se unan, dependiendo del propósito y el contexto escrito.

Comentario del testigo de Jehová:

En The Influence of Greek Ideas on Christianity (La influencia de las ideas griegas en el cristianismo), Edwin Hatch cita el pasaje precedente y luego dice:

  • “En la esfera original del cristianismo no parece que haya habido gran adelanto desde estos conceptos sencillos. La doctrina en que se hizo hincapié fue: que Dios existe, que es uno solo, que es todopoderoso y eterno, que hizo al mundo, que Su misericordia está sobre todas Sus obras. No había afición a la discusión metafísica”.5

Comentario de Juan David:

¿En qué sentido destruye esto la doctrina de la Trinidad?

  • Primero: Edwin Hatch fue anglicano6 y en el comentario que Ud. utiliza de él, aprueba la Shemá de Deuteronomio, como la hacemos los cristianos tri-unos.
  • Segundo: Una vez más, para los trinitarios Dios existe, es uno solo en Su ser y Su naturaleza indivisa, ya que de Él, no emanan 3 dioses o 3 personas que emanen de una persona, sino 3 personas distintas en un solo SER; es decir, que las 3 personas poseen TODOS los mismos atributos, los cuales definen al ser de Dios, como omnipotente, omnipresente, omnisicente, soberano, etc. Dando como resultado 3 subsistencias personales, individuales, pero que comparten la sola y única esencia divina, razón por la que no son 3 dioses ni señores, sino solo un Dios y un solo Señor, ya que su Deidad y Señorío es el mismo; no lo comparte con nadie.

Comentario del testigo de Jehová:

Clemente de Roma

Clemente de Roma, de quien se dice que fue “obispo” de esa ciudad, es otra fuente temprana de escritos sobre el cristianismo. Se cree que murió alrededor de 100 E.C. En el material que supuestamente escribió, él no menciona una Trinidad, ni directa ni indirectamente. La Carta primera de San Clemente a los Corintios declara:

  • “Que la gracia y la paz se multipliquen entre vosotros de parte de Dios omnipotente por mediación de Jesucristo”.
  • “Los Apóstoles nos predicaron el Evangelio de parte del Señor Jesucristo; Jesucristo fue enviado de Dios. En resumen, Cristo de parte de Dios, y los Apóstoles de parte de Cristo”.
  • “Por lo demás, el Dios que todo lo ve, el Dueño de los espíritus y Señor de toda carne, el que escogió al Señor Jesucristo y a nosotros por Él para pueblo peculiar suyo, conceda a toda alma que invoca su magnífico y santo nombre, fe, amor, paz, paciencia, longanimidad”.7

Comentario de Juan David:

De la manera como los escritores del Nuevo Testamento declararon la distinción entre el Padre y el Hijo, de igual manera, y siguiendo a los apóstoles,  Clemente hizo la misma distinción sin afectar para nada la Trinidad. Se sabe que el Padre no es el Hijo y que el Hijo no es el Padre; que ambos trabajan en armonía, sin independencia, y por esta razón no hay negación de la Trinidad aquí.

Recuerde que para apoyar su posición Ud. toma sólo una porción de los escritos de Clemente sin considerar todo el contexto de esos escritos.

Comentario del testigo de Jehová:

Clemente no dice que Jesús ni el espíritu santo sean iguales a Dios. Presenta al Dios que todo lo puede (no lo llama solo “Padre”) como un ser diferente del Hijo. Alude a Dios como superior, puesto que Cristo es “enviado” de Dios, y Dios “escogió” a Cristo. Clemente muestra que Dios y Cristo son dos personajes distintos y desiguales, al decir:

Comentario de Juan David:

Esta es su propia conclusión.

Ud. debe saber, por la misma Escritura que los autores del Nuevo Testamento, recogieron declaraciones de Jesús donde se hacía igual al Padre. Recreando el pensamiento de Clemente, y como Ud. bien anota, nosotros los trinitarios, consideramos que el Padre es diferente al Hijo.

Cuando Ud. lee algunas citas del Nuevo Testamento, daría la impresión de que Dios y Cristo son “distintos y desiguales”, pero en el contexto de las citas, reconocemos:

  1. Que Dios, al encarnarse en la persona de Cristo, se hace, obviamente, diferente a Dios el Padre.
  2. Pero el hecho de que Dios se encarnó en la persona de Jesús, no significa (y de hecho, la Escritura no lo niega) de que Dios el Hijo perdió Su naturaleza divina. ¿O es que se le olvida que Jesús se hizo igual a Dios?

Espero que Ud. no forme parte de los fariseos que querían matar a Jesús por hacerse igual a Dios.

Como anota, es lógico que Dios llame a Su Hijo “enviado” y “escogido”: El Padre envió al Hijo para que Él mismo se pudiera presentar como el sacrificio perfecto para expiar el pecado. ¿O es que Ud. cree que el sacrificio de un ser creado hubiera sido aceptado por Dios si no hubiera sido Dios mismo quien presentó ese sacrificio en Su persona encarnada en Jesús?

Comentario del testigo de Jehová (Continúa con la declaración de Clemente):

  • “Con constante oración y súplica pediremos al Hacedor de todas las cosas, conserve íntegro el número contado de sus escogidos en todo el mundo, por su amado Hijo y Siervo, Jesucristo [...] Para conocerte a Ti [Dios], el solo Altísimo en las alturas [...] Tú sólo eres el bienhechor de los espíritus y Dios de toda carne”.

Comentario de Juan David:

Esta oración es obvia y presenta varios aspectos:

  1. La oración se debe hacer al Hacedor, “por su amado Hijo y Siervo, Jesucristo…” Y esto, es lo que enseña la Escritura. Recuerde que el perdón de pecados lo hace el Padre SÓLO a través  de Su Hijo y en Su Nombre: El de Jesús, nunca en el nombre de Jehová Dios.
  2. ¿Está Ud. incluido en “el número contado de sus escogidos en todo el mundo”? Porque por lo que sabemos de Uds. ni siquiera están seguros de que son salvos. Y esto, es una tristeza.
  3. Que el número de sus escogidos es por su amado Hijo y Siervo Jesucristo, no por el de Jehová Dios.

Comentario del testigo de Jehová (Continúa con la declaración de Clemente):

  • “Conozcan todos los pueblos que Tú eres el solo Dios, y Jesucristo tu Hijo y Siervo”.8

Comentario de Juan David:

Deuteronomio 6:4. En nada diferimos del anterior concepto. Jesucristo es Hijo porque fue el Único concebido por el Padre. Y es Siervo porque la 2ª persona de la Trinidad, obedeciendo al Padre, se encarnó en la persona de Jesús para que por medio de Él seamos salvos y seamos hechos hijos de Dios. ¿Es Ud. realmente salvo y es hijo del Dios Altísimo? Su teología enseña que Ud. no es ni salvo ni hijo.

Comentario del testigo de Jehová (Continúa con la declaración de Clemente):

Clemente llama a Dios “Altísimo” (no solo “Padre”), y se refiere a Jesús como el “Hijo” de Dios. También señala tocante a Jesús: “Él, que, siendo el esplendor de su grandeza, es tanto mayor que los ángeles cuanto ha heredado nombre más excelente”8. Jesús refleja el esplendor de Dios, pero no lo iguala; tal como la Luna refleja la luz solar, pero no iguala a la fuente de esa luz: el Sol.

Comentario de Juan David:

Finalmente, Clemente da a entender la igualdad de Jesús, el Padre y el Espíritu cuando dice:"¿Acaso no tenemos un Dios, y un Cristo, y un Espíritu de gracia derramado sobre nosotros?". Más adelante, en su segunda carta, Clemente dice a sus lectores que, "piensen en Jesús como Dios, como el juez de los vivos y muertos".9

También afirmó: "Porque como Dios vive, y como el Señor Jesucristo vive y el Espíritu Santo, (en quien los elegidos creen y esperan...."10, aunque detalló la Trinidad, no la explicó. Además de mencionar siempre al Espíritu Santo en mayúscula y atribuirle a Él la inspiración a los profetas. Contrario a lo que su organización, y Ud. en particular muestra en su escrito: “ni el espíritu santo sean iguales a Dios”. No es de extrañar pues que Uds. quisieran sacar de las Escrituras a Jesús y al Espíritu Santo.

Por lo tanto, Clemente creía en Cristo como Dios, y como los demás padres apostólicos mantuvo la diferencia entre Él y el Padre, y aunque le llame en más ocasiones al Padre “Dios”, no significa que no creyera en Cristo de igual forma que creía en Dios.

Comentario del testigo de Jehová (Continúa con la declaración de Clemente):

Si el Hijo de Dios fuera igual a Dios —quien es el Padre celestial—, habría sido innecesario que Clemente dijera que Jesús era mayor que los ángeles, ya que eso habría sido obvio. Y sus palabras muestran que reconoce que aunque el Hijo es mayor que los ángeles es inferior al Dios que todo lo puede.

Comentario de Juan David:

El contexto dice: “Porque está escrito: El que hace a sus ángeles espíritus y a sus ministros llama de fuego; pero de su Hijo el Señor dice esto: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy”. (Carta de Clemente a los corintios, Cap XXXVI) Esto quiere decir que Cristo es mayor que los ángeles como HOMBRE GLORIOSO ya que como Dios es OBVIO que es mayor, ya que las palabras de Clemente se referían a la RESURRECCIÓN (Salmo 2:7: "Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy". Hechos 2:30, 33: "30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, 33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís"), Y SU ESTADO DE EXALTACIÓN más no como Dios. Y esa, es la comparación en el contexto.

Comentario del testigo de Jehová (Continúa con la declaración de Clemente):

El punto de vista de Clemente es muy claro: El Hijo es inferior al Padre y está en posición secundaria respecto a él. Clemente nunca vio a Jesús como parte de una divinidad con el Padre. Muestra que el Hijo depende del Padre, es decir, de Dios, y dice claramente que el Padre es ‘el solo Dios’, que no comparte Su posición con nadie. Y en ningún lugar iguala Clemente el espíritu santo a Dios. Por consiguiente, no hay ninguna Trinidad en los escritos de Clemente.

Comentario de Juan David:

Ya se explicó la distinción entre el Padre y el Hijo y su aplicación (ver comentario anterior), la “inferioridad” mencionada es solo en OFICIO, más no en Deidad, es decir, el Padre envió al Hijo y desde esa perspectiva, Clemente lo llamó “Altísimo” y al Hijo “enviado”. Con referencia al Espíritu Santo, Clemente lo menciona siempre en mayúscula:

  • “Los ministros de la gracia de Dios, por medio del Espíritu Santo Cp. VIII
  • “Habéis escudriñado las escrituras, que son verdaderas, las cuales os fueron dadas por el Espíritu Santo Cp. XIV”

Comentario del testigo de Jehová:

Ignacio

Ignacio, un obispo de Antioquía, vivió como desde mediados del siglo I E.C. hasta principios del siglo II. Si suponemos que todos los escritos que se le atribuyen son auténticos, en ninguno de ellos hay igualdad entre el Padre, el Hijo y el espíritu santo.

Comentario de Juan David:

Ignacio afirmó en una de sus cartas:

  • “En Cristo Jesús nuestro Señor, por quién y con quién sea la gloria y el poder al Padre con el Espíritu Santo para siempre”.

Claramente se ve la igualdad en gloria de cada persona divina, esto no sería cierto si no creyera en algún sentido en la trinidad, aunque no la explicara de forma directa.

Comentario del testigo de Jehová:

Aunque Ignacio hubiera dicho que el Hijo era igual al Padre en eternidad, poder, posición y sabiduría, todavía no habría una Trinidad, pues no dijo en ningún lugar que el espíritu santo fuera igual a Dios en esos aspectos. Pero Ignacio no dijo que el Hijo fuera igual a Dios el Padre de esas maneras ni de ninguna otra. En vez de eso, mostró que el Hijo está sujeto a Aquel que es superior, el Dios Todopoderoso.

Comentario de Juan David:

El testigo afirma: “Aunque Ignacio hubiera dicho que el Hijo era igual al Padre en eternidad, poder, posición y sabiduría, todavía no habría una Trinidad”. Ahora bien, pregunto: ¿Puede una criatura (o ser creado) ser eterna, poderosa y sabia como el Padre? Es absurdo e insensato seguir afirmando que Dios pueda investir a una criatura (en este caso a un ángel) con Su omnipotencia, omnipresencia y omnisciencia. Es decir, el poder dotar a una criatura con todos Sus propios atributos, o crear a otro ser como Él mismo iría en contra de Su propia naturaleza ya que no pueden haber dos dioses omnipotentes, omniscientes y omnipresentes. ¡Esto sería ilógico! Sin embargo Ud. lo aceptan: Otro dios pero menor al Dios verdadero. Aprenda a pensar por sí mismo y juzgue Ud.:

  • Isaías 43:10: “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí”.

Comentario del testigo de Jehová:

Ignacio llama al Dios Todopoderoso “el único Dios verdadero, el no engendrado e inaccesible, el Señor de todo, el Padre y Engendrador del Hijo unigénito”, lo cual indica la distinción entre Dios y Su Hijo9. Habla del “Dios Padre y [...] Jesucristo”.11 Y declara: “Existe un único Dios, el cual se ha manifestado por medio de su Hijo Jesucristo”.12

Comentario de Juan David:

De nuevo, la distinción no destruye la Trinidad, además, el identificar al Padre como el “engendrador” del Hijo no hace al hijo otro dios. Si entendemos que el Hijo fue engendrado (o sea, el Espíritu Santo colocó en el vientre de María la semilla para que pudiera nacer como hombre), entenderemos que en Su naturaleza humana pasó de ser humillado a ser glorificado y no como un ser creado desde los tiempos antiguos, que es lo que debemos evitar decir, ya que tal postura no aparece en la Escritura, y si Dios se manifestó en Su Hijo, eso muestra la relación que hay entre ambos, mostrado en la encarnación.

Comentario del testigo de Jehová:

Ignacio señala que el Hijo no era eterno como persona, sino que había sido creado, pues pone estas palabras en boca del Hijo:

  • “El Señor [Dios Todopoderoso] me creó principio de sus caminos”.13

También Ignacio dijo:

  • “Uno solo es el Dios del universo, el Padre de Cristo, de quien todo procede; uno nuestro Señor Jesucristo, el Unigénito hijo de Dios, Señor de todas las cosas, por el cual todo ha sido hecho”.14

También escribe:

  • “El Espíritu Santo no habla Sus propias cosas, sino las de Cristo, [...] tal como el Señor también nos anunció las cosas que recibió del Padre. Pues, dice Él [el Hijo], ‘la palabra que ustedes oyen no es Mía, sino del Padre, quien Me envió’”.15
  • “Hay un solo Dios, el cual se manifestó a sí mismo por medio de Jesucristo, su hijo, que es Palabra suya, que procedió del silencio, y de todo en todo agradó a Aquel [Dios] que le había enviado. [...] Jesucristo está sometido [...] a su Padre”.16

Comentario de Juan David:

¿Qué fue creado? ¿En qué momento y en qué caso la procedencia se convierte en creación? ¡En ninguno de los anteriores! El Hijo proviene del Padre en cuanto a que Él es Su enviado a la tierra y si el Hijo fue el que salió del Padre, ¿cómo afirman Uds. que un ángel es el que salió del Padre? Además, el término Hijo de Dios se refiere a que Jesús es el ÚNICO engendrado por obra y gracia del Espíritu Santo en el vientre de María, sin haber sostenido Dios una relación sexual íntima con María. ¡Pensar esto, sería una abominación! Las demás citas describen el propósito del Hijo en Su estado encarnado el cual se sujeta al Padre, aunque en Su Espíritu no sea menos Dios.

Ignacio refiriéndose a Cristo dice:

  • “Ignacio, por sobrenombre Portador de Dios: A la bendecida en grandeza de Dios con plenitud: a la predestinada desde antes de los siglos a servir por siempre para gloria duradera e inconmovible, gloria unida y escogida por gracia de la pasión verdadera y por voluntad de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Dios; a la Iglesia digna de toda bienaventuranza, que está en Éfeso de Asia, mi saludo cordialísimo en Jesucristo y en la alegría sin mácula”.17
  • “Un médico hay, sin embargo, que es carnal a par que espiritual, engendrado y no engendrado, en la carne hecho Dios, hijo de María e hijo de Dios, primero pasible y luego impasible, Jesucristo nuestro Señor”.18
  • “La verdad es que nuestro Dios Jesús, el Ungido, fue llevado por María en su seno conforme a la dispensación de Dios; del linaje, cierto, de David; por obra, empero, del Espíritu Santo. El cual nació y fue bautizado, a fin de purificar el agua con su pasión”.19
  • “Ignacio, por sobrenombre Portador de Dios: A la Iglesia que alcanzó misericordia en la magnificencia del Padre altísimo y de Jesucristo su único Hijo: la que es amada y está iluminada por voluntad de Aquel que ha querido todas las cosas que existen, según la fe y la caridad de Jesucristo Dios nuestro”.20

Comentario del testigo de Jehová:

Es cierto que Ignacio llama al Hijo “el Dios Verbo”. Pero el uso del término “Dios” para referirse al Hijo no significa necesariamente que él sea igual al Dios Todopoderoso. La Biblia también llama “Dios” al Hijo en Isaías 9:6. En Juan 1:18 se llama “el dios unigénito” al Hijo. El Hijo, dotado de poder y autoridad por Jehová Dios, el Padre, podía ser calificado apropiadamente de “poderoso”, que es lo que “dios” básicamente significa. (Mateo 28:18; 1ª Corintios 8:6; Hebreos 1:2.)

Comentario de Juan David:

En Isaías 9:6 (“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”), la cláusula Dios Poderoso es aplicable al Padre en Isaías 10:20-21("Acontecerá en aquel tiempo, que los que hayan quedado de Israel y los que hayan quedado de la casa de Jacob, nunca más se apoyarán en el que los hirió, sino que se apoyarán con verdad en Jehová, el Santo de Israel. 21 El remanente volverá, el remanente de Jacob volverá al Dios fuerte"), denotando igualdad entre el Padre y del Hijo. Se deduce por lo tanto, que el libro de Isaías muestra que ambos tienen el mismo poder. Referente a Juan 1:18, la fraseología literal en el griego es, "el unigénito Dios";  otra prueba directa de la deidad de Cristo. La sola expresión, “el dios unigénito” es deshonroso para el Hijo en este pasaje con el solo propósito de interiorizarlo. Respecto a Mateo 28:18; 1ª Corintios 8:6; Hebreos 1:2 muestran un nivel de poder que es apropiado solo al ser de Dios.

  • Mateo 28:18: "Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra".
  • 1ª Corintios 8:6: "para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él".
  • Hebreos 1:2: "en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo".

Comentario del testigo de Jehová:

No obstante, ¿se aceptan como auténticas las 15 cartas que se atribuyen a Ignacio? En The Ante-Nicene Fathers, tomo I, los editores Alexander Roberts y James Donaldson declaran:

  • “Ahora la opinión general de los críticos es que las primeras ocho de estas supuestas cartas ignacianas son espurias. Contienen en sí pruebas indudables de que son producto de una época posterior [...] y ahora se descartan de común acuerdo como falsificaciones”.21
  • “De las siete Epístolas que reconoce Eusebio [...], tenemos dos recensiones griegas (una corta y una larga). [...] Aunque la forma corta [...] se había aceptado generalmente y preferido a la larga, todavía había entre los eruditos la opinión bastante extendida de que ni siquiera esa podía considerarse absolutamente libre de interpolaciones, o que fuera de autenticidad indudable”.22

Si aceptamos como genuina la versión corta de sus escritos, esta elimina algunas frases (de la versión larga) que muestran que Cristo está subordinado a Dios, pero lo que queda en la versión corta todavía no muestra una Trinidad. Y prescindiendo de cuáles de sus  escritos sean genuinos, a lo más muestran que Ignacio creyó en una dualidad de Dios y su Hijo. Esa de ninguna manera sería una dualidad de iguales, pues al Hijo siempre se le presenta como inferior a Dios y subordinado a él. Por lo tanto, prescindiendo de cómo vea uno los escritos ignacianos, en ellos no se halla una doctrina de la Trinidad.

Comentario de Juan David:

Trataremos el tema de que si las cartas de Ignacio son falsificadas, ya que muchas citas en ellas describen a Cristo como Dios y es claro que los testigos no aceptan estas citas. Para empezar, diremos que las epístolas de Ignacio realmente existen en varias colecciones, pero solo siete son las aceptadas como auténticas.

Las siete epístolas, conocidas en lo secular como de la recensión media, son:

  1.  'a los Efesios "(Efesios)
  2. 'a los Magnesios' (Magn.)
  3. 'a la Tralianos' (Trall.)
  4. «a los Romanos" (Rom.)
  5. «a los de Filadelfia '(Philad.)
  6. «a los de Esmirna '(Smyrn.)
  7. 'a Policarpo (Polyc.)

Podemos preguntar: ¿Eran las siete epístolas escritas por la misma persona?

Es innegable.

a) Hay muchas similitudes en la redacción de las siete epístolas. Por ejemplo, seis de las siete cartas enfatizan la necesidad y la importancia del obispado:

  •  'A los Efesios':
    • "... Sometiéndose a su obispo y el presbiterio, que sean santificados en todas las cosas." (02:02)
  • 'A los Magnesios':
    • "... Yo aconsejo, sea entusiasta que hacer todas las cosas en santa concordia, la Obispa Presidenta a la semejanza de Dios y los presbíteros a semejanza del consejo de los apóstoles, con los diáconos también que son más queridos para mí ... "(06:01)
  • 'Para los Tralianos':
    • "Porque cuando sois obedientes al obispo como a Jesucristo ..." (02:01)
  • 'Para los de Filadelfia'
    • : "Hablé en voz alta, con la propia voz de Dios, Give usted presta atención al obispo y el presbiterio y los diáconos." (07:01)
  • 'Para los de Esmirna':
    • "¿Todos siguen su obispo, como Jesucristo al Padre, y al presbiterio como a los apóstoles, y los diáconos paga respecto, en cuanto a los mandamientos de Dios" (8:01)
  • 'Para Policarpo':
    • "... Si se cuentan, está perdido, y si se conoce más allá del obispo, está contaminado Se convierte en hombres y mujeres también, cuando se casan,a unirse con el consentimiento del obispo, que el matrimonio pueda ser posterior al Señor y no según la concupiscencia ... "(05:02)

b) Cada epístola fue escrita con el conocimiento de:

  • Orígenes se refiere dos veces a Ignacio, por primera vez en el prefacio de su Comm. (Comentario) sobre el Cantar de los Cantares, donde se cita un pasaje de la Epístola de Ignacio a los Romanos, y de nuevo en su sexta homilía sobre San Lucas, donde se cita de la Epístola a los Efesios, y en las dos veces nombra al autor” (Nota introductoria a la Epístola de Ignacio a los Efesios, Roberts-Donalson).
  • Eusebio, escribió alrededor del 315 e informó acerca de las siete cartas de Ignacio, y en términos discretos relativos (HC, 3, 36). También citó los pasajes de Policarpo e Ireneo con relación a Ignacio.
  • Ireneo dijo en “Contra las herejías” (AH), V, 28, 4, escritos circa.180:
    • Como un hombre de los nuestros, dijo, cuando fue condenado a las fieras por su testimonio con respecto a Dios:" Yo soy el trigo Cristo, y estoy molido por los dientes de las fieras, que pueda ser hallado pan puro de Dios [Romanos 4: 1b]. "Nota: Romanos es una de las cartas de Ignacio, el cual es identificado con el condenado descrito del martirio".

Por lo tanto, si el contexto de las epístolas es coherente, no contradictorio, y además tiene el reconocimiento de varios testigos oculares los cuales testifican de su veracidad, entonces debe reconocerse el hecho que no hay falsificaciones en las cartas que tratan directamente el punto bajo consideración, es decir el que trata sobre la Deidad de Jesús.

  • 1. The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, Micropædia, tomo 1, página 488.
  • 2. A Dictionary of Christian Theology, edición preparada por Alan Richardson, 1969, página 95; The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, Micropædia, tomo 4, página 79.
  • 3. Padres Apostólicos, quinta edición, B.A.C., Madrid, 1985, página 84; introducciones, notas y versión de Daniel Ruiz Bueno.
  • 4. Ibíd., página 87.
  • 5. The Influence of Greek Ideas on Christianity, por Edwin Hatch, 1957, página 252.
  • 6. http://en.wikipedia.org/wiki/Edwin_Hatch
  • 7. Padres Apostólicos, páginas 177, 216, 237.
  • 8. Documentos de la Iglesia primitiva. Los Padres Apostólicos, ediciones Desclée, de Brouwer, Buenos Aires, 1949, páginas 156-158; versión, introducciones y notas de Sigfrido Huber.
  • 9. http://willie75.files.wordpress.com/2011/01/la-deidad-de-cristo-por-willie-alvarenga.pdf
  • 10. Ibíd, p. 70
  • 11. Padres Apostólicos, página 459.
  • 12. Fuentes Patrísticas, editorial Ciudad Nueva, Madrid, 1991, tomo 1, página 133; introducción, traducción y notas de Juan José Ayán Calvo.
  • 13. Padres Apostólicos, página 522.
  • 14. Ibíd., página 526.
  • 15. The Ante-Nicene Fathers, página 53.
  • 16. Padres Apostólicos, páginas 463, 466.
  • 17. Ignacio de Antioquía, Carta a los Efesios, Ibíd. pág. 447.
  • 18. Ignacio de Antioquía, Carta a los Efesios VII, 2 Ibíd. pág. 451.
  • 19. Ignacio de Antioquía, Carta a los Efesios XVIII, Ibíd. pág. 457.
  • 20. Ignacio de Antioquía, Carta a los Romanos, Ibíd. pág. 474.
  • 21. The Ante-Nicene Fathers, tomo I, páginas 46, 47; Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature, por John McClintock y James Strong, reimpresa por Baker Book House Co., 1981, tomo IV, páginas 490-493; The Catholic Encyclopedia, 1910, tomo VII, páginas 644-647.
  • 22. Ibíd.

 

 

 

 
 
CARM ison