¿Enseñaron los padres apostólicos la doctrina de la Trinidad? - 2ª Parte

Por, Juan David Rojas
Editado por, Carlos E. Garbiras

El siguiente argumento, fue presentado por Juan David Rojas, colaborador de MIAPIC, a un testigo de Jehová sobre si los padres apostólicos enseñaron o no la doctrina de la Trinidad. Esta es la segunda parte.

Los argumentos del testigo, tomados de su correo electrónico, el cual fue enviado a Juan David, están en “marrón”; el comentario de Juan David, en "verde".

Comentario del testigo de Jehová:

TJ: –¿Enseñó la iglesia primitiva que Dios sea una trinidad?
Parte 2—¿Enseñaron los padres apostólicos la doctrina de la Trinidad?

En La Atalaya del 1 de noviembre de 1991, la Parte 1 de esta serie consideró si Jesús y sus discípulos enseñaron o no la doctrina de la Trinidad... la idea de que el Padre, el Hijo y el espíritu santo fueran tres personas en igualdad como un solo Dios. La prueba clara procedente de la Biblia, de historiadores y hasta de teólogos indica que no la enseñaron. ¿Qué se puede decir de los líderes eclesiásticos que les siguieron poco después? ¿Enseñaron estos una Trinidad?

Policarpo

Policarpo de Esmirna nació en el último tercio del primer siglo y murió a mediados del segundo. Se dice que estuvo en comunicación con el apóstol Juan y que escribió la Carta de Policarpo a los Filipenses.

¿Había algo en el escrito de Policarpo que señalara a una Trinidad? No; no hay ninguna mención de ella. En realidad lo que él dice concuerda con lo que enseñaron Jesús, sus discípulos y sus apóstoles. Por ejemplo, Policarpo dijo en su Carta:

  • “Que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, y el mismo [...] Hijo de Dios, Jesucristo, os edifique en la fe, en la verdad”.1

Note que, al igual que Clemente, Policarpo no habla de una relación trinitaria del “Padre” y el “Hijo” como iguales en una divinidad. En vez de eso, habla sobre “el Dios y Padre” de Jesús, no solo del ‘Padre de Jesús’. Así que distingue entre Dios y Jesús, tal como lo hacen muchas veces los escritores de la Biblia. Pablo dice en 2 Corintios 1:3: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”. No dice sencillamente: ‘Bendito sea el Padre de Jesús’, sino: “Bendito sea el Dios y Padre” de Jesús.

Comentario de Juan David:

De nuevo, la diferencia entre ambos no destruye la igualdad, si es Dios y Padre de Cristo, eso solo muestra que en relación, el Hijo es subordinando al Padre, y eso, lo aceptamos los trinitarios, pero difícilmente aceptamos inferioridad en naturaleza, como Uds. han mal interpretado esos pasajes bíblicos en contra de la Trinidad.

Comentario del testigo de Jehová:

Además, Policarpo dice: “Paz de Dios todopoderoso y de Jesucristo nuestro Salvador”.2 Ahí de nuevo Jesús es diferente del Dios que todo lo puede, no una persona de una Divinidad trina y una con igualdad establecida.

Comentario de Juan David:

Al menos en detalle, las declaraciones siguientes de Policarpo muestran igualdad en la Trinidad:

  • “A Él [Jesucristo] sea la gloria con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén. (Martirio de Policarpo, XXII, 3 Ibíd. pág. 688). Y añade: “el Reino eterno del Eterno Rey Jesucristo. A él (Cristo) sea la gloria, el honor, la grandeza y el trono eterno de generación en generación”.
  • "Oh Señor Dios Todopoderoso…Te bendigo y glorifico a través del eterno y divino sumo sacerdote Jesucristo, tu Hijo amado, por medio del cual sea gloria a ti, con Él y el Espíritu Santo, ambos ahora y siempre” (n. 14, ed. Funk; PG 5.1040).

Nótese que Policarpo los iguala en gloria y declara además la eternidad  del Hijo. Por lo tanto; él, como todo trinitario, cree en la diferencia de las 3 personas divinas, en su igualdad, las cuales reciben una misma gloria y honra para siempre.

Comentario del testigo de Jehová:

Hermas y Papias

Otro de los padres apostólicos es Hermas, quien escribió en la primera parte del siglo segundo. En su obra El Pastor, ¿dice algo que llevara a uno a creer que para él Dios fuera una Trinidad? Note ejemplos de lo que dijo:

  • “Ni cuando algún hombre desee que hable, habla el espíritu santo; sino que entonces habla cuando Dios quiere que hable. [...] Dios plantó la viña, a saber, creó al pueblo y lo entregó a su Hijo. El Hijo, a su vez, puso a sus ángeles sobre ellos, para que los conservasen”.3
  • “El Hijo de Dios es seguramente anterior a toda su creación”.4

Ahí Hermas dice que cuando Dios (no simplemente el Padre) desea que el espíritu hable, este habla, lo cual revela que Dios es superior al espíritu. Y dice que Dios entregó la viña a su Hijo, lo cual indica que Dios es superior al Hijo. También declara que el Hijo de Dios es anterior a sus criaturas —las del Hijo—, es decir, las que el Hijo de Dios creó como el Obrero Maestro de Dios, “porque por medio de él todas las otras cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra”. (Colosenses 1:15, 16.) La realidad es que el Hijo no es eterno. Fue creado como criatura celestial de alto rango, antes que las demás criaturas celestiales —como los ángeles— que fueron creadas por medio de él.

Comentario de Juan David:

La cristología de Hermas ha suscitado serias dificultades. Nunca usa la palabra Logos o el nombre de Jesucristo. Le llama invariablemente Salvador, Hijo de Dios o Señor. Además, en la comparación 9,1,1 se lee que el ángel de la penitencia dice a Hermas:

  • "Quiero mostrarte otra vez todo lo que te mostró el Espíritu Santo (το πνεύμα το αγιον). que habló contigo bajo la figura de la Iglesia; porque aquel Espíritu es el Hijo de Dios."

Aquí se identifica al Espíritu Santo con el Hijo de Dios. Tenemos, pues, solamente dos personas divinas, Dios y el Espíritu Santo, cuyas relaciones se presentan como las de Padre e Hijo. La comparación 5, 6, 5-7 es aún más significativa:

  • “Al Espíritu Santo, que es preexistente, que creó toda la creación. Dios le hizo morar en el cuerpo de carne que Él quiso. Ahora bien, esta carne en que habitó el Espíritu Santo sirvió bien al Espíritu, caminando en santidad y pureza, sin mancillar absolutamente en nada al mismo Espíritu. Como hubiera, pues, llevado ella una conducta excelente y pura y tenido parte en todo trabajo del Espíritu y cooperado con El en todo negocio, portándose siempre fuerte y valerosamente, Dios la tomó por partícipe juntamente con el Espíritu Santo. En efecto, la conducta de esta carne agradó a Dios, por no haberse mancillado sobre la tierra mientras tuvo consigo al Espíritu Santo. Así, pues, tomó por consejero a su Hijo y a los ángeles gloriosos, para que esta carne, que había servido sin reproche al Espíritu, alcanzara también algún lugar de habitación y no pareciera que se perdía el galardón de este servicio. Porque toda carne en que moró el Espíritu Santo, si fuere hallada pura y sin mancha, recibirá su recompensa” El Pastor de Hermas, Comparación Quinta 6,5. Ibid. pág. 1020

En base a este texto explica Quasten:

  • “Según este pasaje, parece que para Hermas la Trinidad consiste en Dios Padre, en una segunda persona divina, el Espíritu Santo, que él identifica con el Hijo de Dios, y, finalmente, en el Salvador, elevado a formar parte de su sociedad como premio a sus merecimientos. En otras palabras, Hermas considera al Salvador como Hijo adoptivo de Dios por lo que se refiere a su naturaleza humana".

Observe entonces que Hermas creía en el Padre, en el Hijo/Espíritu (la misma persona) y el Salvador elevado y adoptado por Dios por Su fidelidad en la tierra. Esta postura choca con la posición trinitaria y la jehovista, por lo tanto no debe ser expuesta por la postura jehovista para refutar al trinitarismo, cuando esta no beneficia a ninguna, ¡¡más bien las destruye!!

Comentario del testigo de Jehová:

J. N. D. Kelly, en su libro Early Christian Doctrines (Doctrinas cristianas primitivas), escribe acerca del punto de vista de Hermas sobre el Hijo de Dios:

  • “En varios pasajes leemos sobre un ángel que es superior a los seis ángeles que componen el consejo central de Dios, y a quien se describe regularmente como ‘muy venerable’, ‘santo’ y ‘glorioso’. Este ángel recibe el nombre de Miguel, y es difícil eludir la conclusión de que Hermas vio en él al Hijo de Dios y lo igualó al arcángel Miguel”.
  • “También hay prueba [...] de que trató de representar a Cristo como un tipo de ángel supremo [...] Respecto a una doctrina de la Trinidad en el sentido estricto, desde luego no hay ninguna señal”.5

Comentario de Juan David:

He aquí la cita en su contexto:

  • "El propietario del terreno, explica Hermas, es el creador, el estado del mundo, y al siervo del Hijo de Dios, 'hijo amado' del terrateniente, nos reunimos, que es el Espíritu Santo. El siervo, aparentemente, no fue, como la primera cuenta puede parecer sugerir, siendo hombre, pero Dios había hecho de él 'el Espíritu Santo, pre-existente' para morar en él, sino que se debía a que su carne colaboró de buen grado y con éxito con este espíritu divino que Dios promueve. Él es un socio con el Espíritu Santo. En la segunda de las similitudes, que describe la iglesia bajo la figura de una torre construida sobre una roca inconmovible, el Hijo de Dios se identifica más con el Espíritu Santo ('que el Espíritu Santo cual habló con usted en la semejanza de la iglesia es el Hijo de Dios'), y Hermas, como nacido, lo representa ante el mundo, el consejero del Padre en su trabajo creativo, el pilar de la creación, y es que ha sido manifestado en estos últimos días".

Hermas predice claramente tres Personajes distintos; -el maestro, es decir, Dios el Padre, luego, su "bien - amado hijo" es decir, el Espíritu Santo, y el siervo, es decir, el Hijo de Dios, Jesucristo. La distinción entre los tres, sin embargo, parece datar de la encarnación, como la preexistencia al Hijo de Dios se identifica con el Espíritu Santo, para que antes de la encarnación de la existencia parece haber sido sólo dos personas divinas, las Padre y el Espíritu. El tercero, el Salvador del Señor, fue elevada a la de su compañero, como recompensa por sus méritos, haber cooperado noblemente con el Espíritu preexistente cual le habitado. La teología de Hermas era así una amalgama de binitarismo y adopcionismo, a pesar de que hace un intento de ajustarse a la fórmula tríadica aceptado en la Iglesia, todavía se complicó aún más al ser cruzado con un conjunto totalmente diferentes partes las ideas, en una serie de pasajes que leemos de un ángel que es superior a los seis ángeles que forman el consejo de Dios interno, y que se describe habitualmente como "venerable", 'Santo', 'glorioso'. Este ángel se le da el nombre de Miguel, y la conclusión es difícil escapar a Hermas vio en él al Hijo de Dios y lo equipara con el arcángel Miguel. Ambos, por ejemplo, se invierten con el poder supremo sobre el pueblo de Dios, tanto pronunciarse sobre los fieles, y los dos pecadores entregar al ángel del arrepentimiento a reformarlos.

La evidencia que se obtiene de los Padres Apostólicos es escasa, y tentadoramente concluyente. De que en la preexistencia de Cristo hay que señalar, en general se da por sentada, como lo fue su papel en la creación y la redención. Este tema, que podría apuntar a Pablo ya Juan paralelamente, intervino muy fácilmente con las funciones creativas asignados a la sabiduría en el judaísmo posterior. La teoría de que el elemento divino en Cristo era el espíritu preexistente tuvo amplia aceptación y podría tomar varias formas. Existe evidencia también, como vimos en el apartado anterior, de intentos de interpretar a Cristo como una especie de ángel supremo, aquí la influencia de la angelología judía es discernible. Respecto a una doctrina de la Trinidad en el sentido estricto, desde luego no hay ninguna señal, "Aunque la fórmula tríadica de la Iglesia dejó su marca en todas partes".

Nótese que la doctrina expuesta por Hermas choca con la doctrina Trinitaria y Jehovista en un tipo de binitarismo y adopcionismo, y no puede ser citada como fuente para negar la Trinidad, ni para apoyarla (aunque Hermas trató de ajustar  su doctrina a la fórmula tríadica expuesta por la Iglesia, eso nos deja con al menos algo a favor). En la última parte del comentario, se nota claramente la influencia hebraica y sus intentos de colocar a Cristo como ángel, pero solo es eso, intentos, ya que el mismo párrafo atribuye la creación y la redención a Cristo y se cita (no en intentos) de forma objetiva a Pablo y Juan paralelamente para describir Su Deidad.

Comentario del testigo de Jehová:

También de Papías se dice que conoció al apóstol Juan. Es probable que él escribiera a principios del siglo segundo, pero hoy día solo existen fragmentos de sus escritos. En ellos no dice nada de una doctrina de la Trinidad.

Comentario de Juan David:

Eusebio dice de Papías:

  • "Y así por el estilo, inserta Papias (en sus escritos) otros relatos como llegados a él por tradición oral, lo mismo que ciertas extrañas parábolas del Salvador y enseñanzas suyas y algunas otras cosas que tienen aún mayores visos de fábula. Eusebio insinúa que el prestigio de Papias indujo a muchos escritores cristianos a creencias quiliastas (se llamaban así a los individuos de una secta religiosa de la antigüedad, resucitada en el siglo XII, que creía que después del juicio final los predestinados vivirían mil años sobre la Tierra gozando toda clase de delicias con el reinado de Jesucristo): 'Él tuvo la culpa en la mayoría de los hombres de la Iglesia que abrazaron su misma opinión después de él, pues se escudaban en la antigüedad de aquel varón, como, en efecto, lo hace Ireneo, y si algún otro se manifestó con ideas semejantes'" (3,39,13: BAC 65,876).

A estas narraciones "que tienen aún mayores visos de fábulas", según dice Eusebio, pertenecen, sin duda alguna, las leyendas del espantoso fin del traidor Judas, el asesinato de Juan, hermano de Santiago, perpetrado por los judíos, y también lo que él había oído decir a las hijas de Felipe (Hechos de los apóstoles 21,8) que residían en Hierápolis; ellas le hablaron de los milagros que habían sucedido en sus días: de la resurrección de la madre de Manaimo y de la historia del Justo Barsabás, que se tragó una poción de veneno sin experimentar ningún efecto.6

Los testigos de Jehová no pueden presumir que Papias no detalló la Trinidad sin un texto que lo compruebe, aunque ya vimos que aun por sus contemporáneos, Papias no es una buena referencia doctrinal como igualmente lo es Hermes, al cual ya se ha analizado.

Comentario del testigo de Jehová:

Enseñanza consecuente

En cuanto a la supremacía de Dios y su relación con Jesús, la enseñanza de los padres apostólicos es razonablemente consecuente con la enseñanza de Jesús, los discípulos y los apóstoles, según se registra en la Biblia. Ninguno de ellos dice que Dios sea una Trinidad; más bien, todos se refieren a él como un Ser distinto, eterno, todopoderoso, omnisapiente. Y hablan del Hijo de Dios como una criatura celestial distinta, inferior y subordinada a quien Dios creó para que le sirviera para llevar a cabo Su voluntad. Y en ningún lugar se iguala el espíritu santo a Dios.

Comentario de Juan David:

El Padre es Dios (Efesios 1:3), el Hijo es Dios (Romanos 9:5), el Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3-4), sin embargo hay un solo Dios (Santiago 2:19). Las tres personas divinas se diferencian y  se muestran juntos en cuanto a la relación que tienen entre ellos mismos y con el mundo.

Podemos ver eso en la intercambiabilidad de relaciones que hay dentro del ser divino y así mostrar las funciones que existen en la Deidad misma respecto a nosotros, por ejemplo:

La intercambiabilidad de "amor"7

  • Romanos 5:5-6: "y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. 6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.
  El amor de Dios.   Cristo murió.   Espíritu Santo, que fue dado.
  • Judas 20-21: "Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, 21 conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna".
  El amor de Dios.   Misericordia de nuestro Señor Jesucristo.   Orando en el Espíritu Santo.
  • 2ª Tesalonicenses 2:13-14: "Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, 14 a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo".
  Siempre dar gracias a Dios.   Amado por el Señor la gloria de nuestro Señor Jesucristo.   La santificación por el Espíritu.
  • Romanos 15:30: "Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios".
  Oraciones a Dios.   Exhortaciones por nuestro Señor Jesucristo.   Amor del Espíritu.

La intercambiabilidad de "testimonio"8

  • Hebreos 2:3-4: "¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4 testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad".
  Dios testifica juntamente.   Salvación predicada primeramente por medio del Señor.   Dones del Espíritu Santo.
  • Romanos 8:14-17: "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. 15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados".
  Dios el Padre, es ¡Papito!   Coherederos con Cristo.   El mismo Espíritu da testimonio.

La intercambiabilidad de "comunión"9

  • 1ª Tesalonicenses 1:3-6: "acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. 4 Porque conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección; 5 pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros. 6 Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo".
Presencia de nuestro Dios y Padre.   Esperanza en nuestro Señor Jesucristo.   Poder en el Espíritu Santo... con gozo del Espíritu Santo.
  • Isaías 63:8-10: "Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fue su Salvador. 9 En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antig:uedad. 10 Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos".
  Pueblo e hijos del Salvador.   El ángel de su faz los salvó.   Enojo de Su Espíritu Santo.
  • 2ª Corintios 13:14: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén".
  El amor de Dios.   La gracia del Señor Jesucristo.   La comunión del Espíritu Santo.

La intercambiabilidad de la "gracia"10

Gloria de su gracia. Redención por su sangre.   Sellados en Él, con el Espíritu Santo de la promesa.
  •  Hechos 15:8-11: "Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros; 9 y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones. 10 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? 11 Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos".
   Dios, que conoce los corazones, les testificó.    La gracia del Señor Jesús salva.    Les dió el Espíritu Santo, tanto a ellos como a nosotros.
  •  2ª Corintios 13:14: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén".
   El amor de Dios.    La gracia del Señor Jesucristo.    La comunión del Espíritu Santo.
  •  Hebreos 10:29-31: "¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. 31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!"
   Dios vivo.    El Hijo es pisoteado y Su sangre tenida por inmunda.    El Espíritu de gracia es afrentado.

La intercambiabilidad acerca de quien "mora en nuestros corazones"11

  • Romanos 5:5-6: "y la esperanza no averg:uenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. 6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos".
  El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones.   Cristo murió por los impíos.   Nos fue dado el Espíritu Santo.
  • Efesios 2:19-22: "Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu".
  Conciudadanos de los y miembros de la familia de Dios.   Jesucristo es el fundamento de todo el edificio.   Somos morada de Dios en el Espíritu.
  • Efesios 3:16-17: "para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; 17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor".
  Dadas las riquezas de la gloria de Dios.   Cristo habita en los corazones.   Fortaleza en el hombre interior, por Su Espíritu.
  • 2ª Corintios 1:21-22: "Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, 22 el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones".
  Dios es el que unge, confirma y sella.   Confirmados en Cristo.   Por Su Espíritu tenemos las arras.
  • Gálatas 4:4-6: "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. 6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!"
  Dios envió.   Jesucristo redime.   El Espíritu de Su Hijo mora en nuestros corazones.

Como vimos entonces, la evidencia bíblica apoya la existencia de un solo Dios manifestado en 3 personas, cada una con su respetivo oficio dentro de la Deidad pero manteniendo la igualdad, ¡¡entre las personas mismas!!

Comentario del testigo de Jehová:

Por lo tanto, en esos escritos de los padres apostólicos que datan de fines del primer siglo y principios del segundo no hay apoyo para la deidad trinitaria de la cristiandad. Ellos hablaron de Dios, Jesús y el espíritu santo tal como lo hace la Biblia. Vea, por ejemplo, Hechos 7:55, 56:

  • “Él [Esteban], lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba en pie a la diestra de Dios; y dijo: ‘Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está en pie a la diestra de Dios’” (Biblia de Jerusalén, católica).

Esteban recibió una visión de Dios en el cielo y vio a Jesús de pie al lado de Él. El Hijo estaba de pie al lado de Aquel a quien no se califica solo de “Padre”, sino de “Dios”, alguien de identidad completamente diferente de la de Jesús. Y no hubo ninguna tercera persona implicada en lo que vio Esteban. No se vio al espíritu santo en el cielo con Jesús y su Padre.

Comentario de Juan David:

Recordemos que el centro de operaciones del Espíritu Santo está en la tierra (nótese la expresión llenó y Esteban estaba en la tierra); el centro de operaciones del Padre está en el cielo (por eso nunca se muestra claramente en la tierra) y el centro de operaciones del Hijo está en el cielo  y en la  tierra (pues como Mediador une ambas partes) Por eso, Esteban lo declaró cuando vio al Padre y al Hijo en el cielo ya que estaba lleno del Espíritu.

Comentario del testigo de Jehová:

Eso se parece a lo que describe Apocalipsis (Revelación) 1:1, que declara: “Revelación de Jesucristo, que Dios le comunicó” (Cantera-Iglesias, católica). De nuevo se muestra que el Cristo resucitado en el cielo es totalmente distinto de Dios, y no se menciona al espíritu santo. Si Jesús fuera la segunda persona de una Trinidad y lo supiera todo, ¿cómo se le podría ‘comunicar’ una revelación?

Comentario de Juan David:

John Gill's en su "Exposition of the Bible", dice: “Que Dios le dio” no a él como él es Dios, porque como tal es omnisciente, y sabía de antemano lo que sucedería, y no necesitaba ninguna revelación que se le diera, pero como él era hombre y Mediador,  le fue dada por Dios el Padre, y la puso en sus manos, para darla a conocer como parte de la administración de su oficio profético.

Ahora si el Espíritu no es mencionado no se puede concluir entonces que no hay Trinidad, eso sería un silogismo incorrecto. Por ejemplo, en Lucas 17: 3 dice:

  • “Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale”.

El texto dice, que si mi hermano peca contra mí y se arrepiente hay que perdonarle, pero, ¿qué dice el texto si no se arrepiente? ¿Se le perdona de todas formas? El texto no dice nada respecto a aquello, y no por eso vamos a concluir algo que el texto no dice; para eso se debe ver el contexto general de la Escritura para poder saber qué decisión  tomar al respecto. De igual forma sucede con el Espíritu en el texto citado (Apocalipsis 1:1) viendo el contexto general de la Escritura. Él sabe la revelación impartida al Hijo, 1ª Corintios 2:10b dice:

  • “…el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios”.

Por lo tanto, el contexto general de la Escritura me da la respuesta, como una afirmación positiva de la omnisciencia de las 3 personas divinas involucradas dando entender así Unidad en la Trinidad.

Comentario del testigo de Jehová:

Textos bíblicos como esos demuestran claramente que no existe ninguna Trinidad. Y en ninguna parte de la Biblia hay un texto que diga que Dios sea una Trinidad. Los escritos de los padres apostólicos reflejaron eso. No cabe duda de que no enseñaron la deidad trinitaria de la cristiandad.

Comentario de Juan David:

Eso ya ha sido respondido anteriormente y se ha demostrado que por ambas partes (La patrística y la doctrinal) la Trinidad sigue intacta y manteniéndose para siempre.

  • 1. Fuentes Patrísticas, tomo 1, página 227.
  • 2. Ibíd., página 213.
  • 3. Documentos de la Iglesia primitiva. Los Padres Apostólicos, páginas 428, 444, 445.
  • 4. Ibíd., página 476.
  • 5. Early Christian Doctrines, por J. N. D. Kelly, segunda edición, 1960, páginas 94, 95.
  • 6. http://www.holytrinitymission.org/books/spanish/patrologia_j_quasten_1.htm
  • 7. http://www.bible.ca/trinity/trinity-text-triadic.htm
  • 8. Ibíd.
  • 9. Ibíd.
  • 10. Ibíd.
  • 11. Ibíd.

 

 

 

 
 
CARM ison