¿Es correcta la separación en el matrimonio de Cristianos?

La separación en el matrimonio Cristiano en ciertos casos podría ser aconsejable; sin embargo, no debe ser tomada a la ligera. Una vez que la separación ha ocurrido, es más fácil repetirla nuevamente, y nuevamente, y podría contribuir a la disolución del matrimonio. Sin embargo, hay veces en que una separación es aconsejable. Vamos a observar algunos ejemplos.

Vamos a decir que una pareja está teniendo problemas y uno de ellos está siendo físicamente abusado (Nota: las mujeres también pueden ser abusivas). La separación sería recomendada para proteger a la otra persona.

Digamos que una pareja tiene hijos, y uno de los padres está abusando de los hijos en tal grado que la seguridad de ellos es una preocupación. Nosotros sabemos que algunos padres abusan sexualmente de sus propios hijos y/o los golpean, llegando hasta la injuria. En este caso, se recomienda sin duda que la esposa se aleje con los niños; o hacer que la persona se vaya o sea arrestada.

A lo mejor un marido o esposa está cometiendo adulterio y se rehúsa a arrepentirse. Sería aconsejable la separación ya que la otra pareja no quisiera que alguna enfermedad sexual le sea transmitida. También, tal clase de esposo(a) infiel y sin arrepentimiento estaría violando a propósito el pacto de promesa de fidelidad y estaría denunciando sus votos de matrimonio.

Aún cuando puedan existir otras situaciones que justificarían la separación, el objetivo final es la reconciliación de cualquier matrimonio. Pero si esta reconciliación no se puede obtener, no sólo se recomienda la separación, sino que también se debe pensar en el divorcio.


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