¿Es correcto que Dios haya endurecido el corazón de Faraón?

Romanos 9:17-18

Romanos 9:17-18: “Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. 18 De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece”.

Romanos 9:9-23 es tal vez uno de los pasajes más controversiales en la Biblia. Cuando lo leemos notamos que la soberanía de Dios es particular con relación al libre albedrío del hombre. ¿Qué sucede aquí?

Básicamente, Dios tiene el derecho de hacer con Su creación lo que le plazca. En la Palabra descubrimos que Dios está en perfecto control:

  • Hechos 4:27-28: “Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, 28 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera”.

En otras palabras, Dios está en control e inclina el corazón de las personas (Proverbios 21:1) y dirige la historia hacia donde Él quiere que vaya.

Dios levantó a Faraón con un propósito: Para demostrar que Él es todopoderoso. ¿Cómo fue esto llevado a cabo? Por los milagros realizados a través de Moisés que permitió que los israelitas fueron liberados. ¿Tiene Dios el derecho y la habilidad para endurecer a quien Él desea en el proceso de llevar a cabo Su voluntad? De acuerdo a Romanos 9:18, sí tiene ese derecho. ¿Esto hace que Dios esté equivocado? ¡En lo absoluto! Dios no hace nada equivocadamente. De hecho, Faraón era un pecador que merecía el justo juicio de Dios. Algunos dicen que Dios simplemente endureció el corazón de Faraón hacia su tendencia natural.  Otros, sostienen que Dios endureció activamente su corazón. Cualquiera sea el caso, Faraón rechazó al Dios vivo y verdadero y lo usó para Su propósito.

 

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