¿Es el Señor bueno o malo con las personas?

Salmo 145:9; Lamentaciones 3:38 e Isaías 45:7; Jeremías 18:11; Ezequiel 20:25, 26

  1. Es bueno
    1. Salmo 145:9: “Bueno es Jehová para con todos, Y sus misericordias sobre todas sus obras.”
    2. Lamentaciones 3:38: “¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?”
  2. Es malo
    1. Isaías 45:6-7: “para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, 7 que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.”
    2. Jeremías 18:11: “Ahora, pues, habla luego a todo hombre de Judá y a los moradores de Jerusalén, diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros, y trazo contra vosotros designios; conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejore sus caminos y sus obras.”
    3. Ezequiel 20:26: “Y los contaminé en sus ofrendas cuando hacían pasar por el fuego a todo primogénito, para desolarlos y hacerles saber que yo soy Jehová.”

Por Su naturaleza, Dios es bueno; no es malvado. Él no puede pecar y no hace nada equivocado. Todo lo que el Señor hace es lo correcto y lo justo. Pero esto, no significa que siempre entendemos lo que Dios hace o por qué lo hace. Después de todo, Sus pensamientos no son nuestros pensamientos y Sus caminos no son nuestros caminos. Pero, ¿es el Señor bueno o malo con las personas?

Primero que todo, lo bueno y lo malo son relativos. Él es bueno en todo lo que da: la lluvia, el sol, el aire, la comida y la vida (Mt 5:43-48). Él es tan bueno en todo que hasta dio a Su Hijo como sacrificio por el pecado para que pudiéramos escapar de Su juicio venidero (Jn 3:16-17). Pero cuando Él envió las plagas sobre Egipto, ¿hizo bien o hizo mal? Desde nuestra perspectiva, estaría mal permitir que tal clase de cosa sucediera o que lo permitiera. Pero como Dios no es malo, lo que hace, aún cuando es difícil de entender algunas veces, es correcto. Por ejemplo, fue correcto enviar las plagas sobre Egipto. Ellos rendían adoración y culto a cantidad de dioses, además de que tenían prisioneros a los Israelitas. ¿Amaba a los Egipcios? ¿O realmente no los amaba? ¿Eso era lo correcto? Totalmente.

Dios se mueve a través de la historia realizando juicios varios. El hacerlo no significa que Él no es bueno o amoroso. Considere a un juez que es amable y perdonador. Cuando un criminal es hallado culpable, el juez debe juzgar a ese criminal, aun si ese castigo es dañino al criminal. ¿Significa esto que el juez no amoroso o que ama menos? En lo absoluto. Esto significa que el juez ha obrado justamente y de acuerdo a la Ley.

De igual manera así es con Dios. Él es correcto y justo. Él obra de acuerdo a la Ley. Las Leyes que Él ha dado son un reflejo de Su carácter Santo y Justo. Esta es la razón por la cual es equivocado mentir, robar, etc. Pecar contra Dios es quedar bajo Su ira ya que el pecado es una afrenta a Su carácter Santo. Sin embargo, cuando Él permite que el juicio llegue a nosotros, Él sigue siendo tan bueno y amoroso. Pero Él está ejercitando Su justicia por un propósito. En Su voluntad soberana todo lo ha determinado antes de que suceda (Hch 4:28) dando así el justo juicio a aquellos que se oponen a Él en pecado. Esto es lo bueno y lo correcto para hacer.

Entonces, ¿trae el Señor lo bueno y lo malo sobre las personas? Sí, Él lo hace. El problema no es Su perspectiva; el problema es la nuestra. Para nosotros es algo que parece malo: Para Dios es justo.

 

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