¿Es histórica la tumba vacía de Jesús?

Por, Ryan Turner

Hoy día, la mayoría de los eruditos argumentan que la tumba de Jesús se encontró vacía. Gary Habermas, un reconocido experto en la resurrección, declara que cerca del 75% de los eruditos críticos aceptan la historicidad de la tumba vacía.1

Por qué la tumba vacía es histórica

Existen tres razones principales del por qué la tumba vacía de Jesús es un hecho histórico. Estas razones caen dentro de las iniciales2 en inglés, JET:

J: Jerusalén factor (El factor Jerusalén)
E: Enemy testimony (El testimonio del enemigo)
T: Testimony of women (El testimonio de las mujeres).

  1. El factor Jerusalén (J):
    1. Los primeros cristianos empezaron a predicar la resurrección de Jesús en la ciudad de Jerusalén. Sabemos que este es el caso debido a las muchas referencias en los evangelios a la predicación en Jerusalén (cf. Lucas 24:47), en el libro de Hechos y a las cartas indiscutibles de Pablo tal como la de Gálatas 1-2 donde la iglesia es establecida en Jerusalén. Al cristianismo le hubiera sido difícil sobrevivir en Jerusalén con esta predicación apostólica si el cuerpo de Jesús hubiera estado todavía en la tumba.
  2. El testimonio del enemigo (o la afirmación del enemigo):
    1. En otras palabras, los críticos iniciales del cristianismo asumieron que la tumba estaba vacía (Mateo 28:12-13; Justino Mártir, Diálogo con Trifón 108; Tertuliano, De Spectaculis 30).3 Por ejemplo, en Mateo 28:12-13, los judíos reconocieron que la tumba estaba vacía al declarar que los discípulos habían robado el cuerpo de Jesús:
      1. “Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, 13 diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos”.
  3. El testimonio de las mujeres (T):
    1. Las mujeres son las principales y primeras testigos de la tumba vacía. Debido a la falta de respeto hacia las mujeres en la cultura judía del siglo 1º, es extremadamente improbable que si la tumba vacía era un mito los apóstoles hubieran recurrido a las mujeres como testigos principales de ese mito. Aun, en el evangelio de Lucas, la tumba vacía y la aparición de Jesús a las mujeres es visto por los discípulos como de “locura”:
      1. Lucas 24:10-11: “Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. 11 Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían”.

Las siguientes son algunas citas interesantes con relación a los puntos de vista que tenían las personas antiguas acerca de las mujeres:4

  • Josefo:
    • Pero no permitan que el testimonio de las mujeres sea admitido, a causa de la frivolidad y descaro de su sexo, ni tampoco los sirvientes sean admitidos para dar testimonio a causa de la bajeza de su alma; debido a que sea probable que no hablen la verdad, ya sea por la esperanza de una ganancia o por temor del castigo” (Josefo, Antigüedades de los Judíos, 4.8.15).
  • El Talmud:
    • Cualquier evidencia que una mujer (dé) no es válida (para ofrecer), tampoco son válidas para ofrecer. Esto equivale a decir que alguien que es rabínicamente registrado como un ladrón está calificado para dar la misma evidencia que una mujer” (Talmud, Rosh Hashabbah 1:8).
    • Permitan que las palabras de la Ley sean quemadas antes que sean entregadas a las mujeres” (Talmud, Sotah 19a).

Por lo tanto, debido al JET, es muy razonable creer que la tumba de Jesús fue de hecho, encontrada vacía esa mañana del primer día de la semana.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Gary Habermas y Michael Licona, “El caso de la resurrección de Jesús” (“The Case for the Resurrection of Jesús”), Grand Rapids: Kregel, 2004.
  • 2. Las iniciales o acrónimo y los tres argumentos vienen de la excelente obra de Habermas y Licona.
  • 3. Para algunas citas del Diálogo con Trifón de Justino Mártir, ver, http://www.ccel.org/ccel/schaff/anf01.viii.iv.cviii.html. Para algunas de las citas de De Spectaculis, de Tertuliano, ver, http://www.ccel.org/ccel/schaff/anf03.iv.v.xxx.html. Nota especial:Este es Él, cuyo cuerpo fue robado en secreto por los discípulos, para que se pudiera decir que había resucitado de nuevo, o el jardinero distraído, ¡de que sus lechugas no habían sufrido daño por las multitudes de visitantes!
  • 4. Habermas y Licona también citan el Talmud Kiddushin 82b, del padre de la iglesia, Orígenes, Contra Celso 2:59; 3:55; y el historiador romano Suetonio, Los Doce Césares, Augusto 44.

 

 

 

 
 
CARM ison