¿Es la voluntad de Dios que una persona se enferme?

Por, Matt Slick

Sí, algunas veces es la voluntad de Dios que una persona se enferme. Tan simple como es la respuesta, no hay mucho más que agregar. Echemos un vistazo a las Escrituras y después a la teología.

  • Éxodo 4:11: “Pero YHVH le respondió: ¿Y quién ha dado boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al vidente y al ciego? ¿No soy Yo YHVH?”
  • Juan 9:1-3: “Y pasando, vio a un hombre ciego de nacimiento. 2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego? 3 Jesús respondió: No pecó éste ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”.

Así, tenemos las Escrituras en el Antiguo y Nuevo Testamentos que suponen que Dios es el que, y al menos en estos ejemplos, parece ser responsable por la enfermedad de las personas. Claro está, que en el mundo existen consecuencias naturales del pecado, donde la enfermedad llega a las personas; por lo tanto, no podemos decir que Dios permite la enfermedad en toda persona. Y para poder llegar al fondo de la respuesta, examinaremos un poco la teología con respecto a la voluntad de Dios.

Cuando hablamos de la voluntad de Dios, algunas veces será de ayuda hablar acerca de los diferentes aspectos de Su voluntad. En la teología, algunas personas dividen la soberanía de Dios en tres aspectos principales en parte, para entender mejor cómo obra Dios:

  • La voluntad decretiva
  • La voluntad prescriptiva
  • La voluntad permisiva

Hablemos un poco más de estas.

La voluntad decretiva de Dios se refiere a esos acontecimientos que son causados directamente por la acción determinada de Dios. Podemos enumerar la creación del universo, el colocar a Adán y Eva en el huerto, etc. La voluntad prescriptiva de Dios significa que Dios prescribe/ordena cierta conducta moral como la de ser honesto, no robar, etc. En la voluntad permisiva de Dios, Él permite o deja que las personas desobedezcan Su voluntad prescriptiva. En otras palabras, Él deja que las personas violen Su voluntad moral, y por eso las personas mienten y roban. Además, es la voluntad de Dios permitir que ocurran la enfermedad, la tragedia, los desastres naturales, etc. Cada una de estas tres “voluntades”, es la sola voluntad de Dios.

Entonces, diríamos que si alguien está enfermo, se encuentra dentro de la voluntad de Dios porque Él ha deseado permitir que ciertas cosas sucedan en el mundo, lo que incluye, la enfermedad. Como ejemplo, eche un vistazo al caso de Job. Fue la voluntad de Dios permitir que él fuera afligido por Satanás, y que sufriera varias formas de enfermedad, aunque Dios, no fue el causante directo de estas.

Pero la pregunta siempre se hace hacia Dios como el causante directo de las enfermedades en las personas. La respuesta la encontramos en Éxodo 4:11 donde Dios mismo declara que Él, “hizo al mudo y al sordo, al vidente y al ciego”. No necesariamente Él permite tales aflicciones por Su acción directa; sin embargo, el versículo muestra que Dios está detrás de algunas de estas enfermedades. ¿Por qué haría esto? Jesús afirma en Juan 9:3 que estas enfermedades podrían suceder para que las obras de Dios sean manifestadas en el enfermo.

Pero, ¿permite Dios cada enfermedad y cada dolencia? Diría que no, porque Dios permitió a Satanás afligir a Job, pero Él no hizo que Job enfermara por Su acción directa. El efecto del pecado en el mundo tiene sus efectos nocivos ocultos. El pecado trae enfermedad y dolencia en el mundo físico. Esta es la razón por la que morimos. Por lo tanto, Dios puede o no estar directamente detrás de cierta enfermedad basado en Su propósito soberano. Pero si Dios fuera a estar totalmente inactivo con relación a esto, todavía existirían muchas enfermedades en el mundo debido al efecto del pecado dentro y sobre nosotros.

 

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