¿Es necesario el arrepentimiento para salvación?

Por, Matt Slick

La respuesta a la pregunta es, sí y no. Esto depende de lo que se pretenda decir con la pregunta. Si al preguntar, “¿Es el arrepentimiento necesario para la salvación?”, la persona quiere decir que el pecador debe, primeramente, arrepentirse, cambiar su mente y dejar de pecar para obtener la salvación, entonces, la respuesta es “No”. La razón sería en que nosotros no somos salvos del justo juicio de Dios por dejar de pecar y hacer lo bueno, ya que esto sería, salvación por obras. Somos salvos de nuestros pecados al creer en Cristo, quien llevó nuestros pecados en Su cuerpo, en la cruz (1ª Pedro 2:24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”), y no por dejar de pecar y hacer lo que pensamos es correcto. Cuando recibimos a Cristo (Juan 1:12), entonces, somos justificados por fe (Romanos 3:28; 4:5; 5:1), y es la obra de Dios en nosotros la que nos regenera, permitiéndonos volvernos de nuestros pecados. Por lo tanto, el arrepentimiento es el resultado de la regeneración (salvación); no el arrepentimiento la causa de la salvación.

  • Ezequiel 36:26-27: “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”.
  • Juan 1:12-13: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”.
  • Juan 3:8: “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”.
  • Santiago 1:17-18: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas”.

De otro lado, el arrepentimiento es necesario para la salvación en el sentido de que no somos salvos del justo juicio de Dios sin cambiar nuestra mente acerca del pecado; sin alejarnos de éste y buscar honrar a Dios.

  • Lucas 13:3: “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”.
  • Hechos 2:38: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.
  • Hechos 17:30: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”.

El arrepentimiento es, definitivamente, parte del mensaje del evangelio, pero tenemos que estar seguros de no cometer el error de decir que nuestra salvación se debe a nuestro arrepentimiento. Una vez más, no queremos afirmar que nuestra salvación es un resultado de dejar de hacer lo que está mal y empezar a hacer lo que es bueno. Esto sería salvación por obras. Este es un tema delicado entre los cristiano en cuanto a si un incrédulo que es esclavo del pecado (Romanos 6:14-20), que no puede entender las cosas espirituales (1ª Corintios 2:14), y que no hace lo bueno (Romanos 3:10-12), sea capaz, por sí mismo, dejar de pecar basado en su naturaleza pecaminosa. Parecería que la capacidad de arrepentirse debe ser concedida por Dios:

  • Hechos 11:18: “Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!”.
  • Filipenses 1:29: “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él”.
  • 2ª Timoteo 2:25: “que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad”.

Así que, debemos tener cuidado cuando peguntemos si el arrepentimiento es necesario para la salvación. La pregunta correcta sería: “¿Es el arrepentimiento el resultado de la salvación?”. Y la respuesta es, “Sí”. Pero el arrepentimiento es también parte del mensaje de salvación que ordena a las personas a arrepentirse, porque alejarse del pecado es lo que correcto de hacer. El pecado es contra la naturaleza de Dios y es la razón del por qué Dios siempre ordena a todos, en todo lugar que se arrepientan:

  • Hechos 17:30: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”.

De la misma forma, Dios ordena también que Ud. sea santo porque Él es santo (1ª Pedro 1:16: “porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”), aunque no podemos ser santos por nosotros mismos. Dios es la norma de la perfección y esa norma no se disminuye por causa de nuestra incapacidad. Por lo tanto, el arrepentimiento es ordenado, de la forma como lo es la santidad; y para ambos casos, debemos depender solo de Dios.

 

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