¿Es Ud. una mujer cristiana que ha tenido un aborto?

Por, Matt Slick

¿Es Ud. una mujer cristiana que todavía está tratando con el sentimiento de culpa por haber tenido un aborto? Si es así, entonces debería saber que Ud. está perdonada y que puede recibir completa sanidad, perdón y liberación. ¿Era cristiana al momento de abortar? ¿Sabía que lo que estaba haciendo era equivocado? ¿Pero confesó y se arrepintió, pero aún así, todavía tiene sentimientos de culpa y remordimientos? ¿Es ahora cristiana? ¿No lo era antes de llevar a cabo un aborto y tiene sentimientos de culpa que socavan su gozo cristiano? Cualquiera que sea la situación, sabemos que el aborto es una experiencia emocionalmente difícil para toda mujer que la llegue a vivir. Ahora, si Ud. sabe que ha sido perdonada en Cristo y sanada y liberada, ¿por qué todavía se encuentra luchando con las semillas de culpa y remordimiento?

¿Pudo haber sido perdonada? Sí. ¡Claro que sí! Y la pregunta más importante: ¿Está Ud. perdonada en estos momentos? Si está en Cristo, si ha nacido de nuevo, entonces, ya ha sido perdonada. Su aborto fue un pecado, pero no hay pecado, por muy grande que sea, que el Señor Jesús no pueda perdonar. Él la salvó a Ud. sabiendo exactamente lo que hizo, lo que está haciendo y lo que hará…y aún así, Él todavía le ama. Él la ama no por lo que Ud. es, sino por lo que es Él.

Si ha tenido un aborto, no se considere a sí misma como una persona maligna. Seguramente Ud. no es alguien que odia a los bebés ni tampoco puede ser considerada como una mala madre. No se deje estigmatizar por las personas, especialmente por los cristianos. Ud. simplemente es una pecadora, como todo el mundo. Todos tenemos nuestras debilidades y fallas y todos debemos enfrentar a Jesús con estas. El lugar al que necesitamos ir es a la cruz, donde Él llevó todos nuestros pecados y pagó por la pena de todos estos.

Culpándose a sí misma

Hay una importante lección que Ud. necesita aprender acerca del perdón y que empieza con el entendimiento de dos cosas: justificación y santificación. La justificación es la declaración legal de Dios sobre un pecador y con la cual el pecador es declarado justo delante de los ojos de Dios; esto es también conocido como salvación. La santificación es Dios trabajando en el cristiano a través del Espíritu Santo, para hacer al cristiano más como Cristo. La justificación es instantánea; la santificación es un proceso que dura toda la vida. La justificación es fácil debido a que la recibimos por fe (Ro 5:1; Ef 2:8). La santificación es difícil debido a que es algo que hacemos en cooperación con Dios en la medida en que Él trabaja diariamente en nuestros corazones.  Aún cuando todavía no estamos muy santificados en nuestras acciones, pensamientos y palabras, todavía somos justificados; todavía somos salvos debido a Jesús. La justificación no depende de nuestra santificación. En otras palabras, nuestra salvación no depende, de ninguna manera, de nuestras obras. La justificación (salvación) se basa sólo en lo que Jesús hizo. Jesús llevó nuestros pecados en Su cuerpo en la cruz. (1 P 2:24). Jesús pagó por todos nuestros pecados. Estos ya no están más con nosotros porque Él los quitó y no por algo que nosotros hayamos hecho. ¡Alabado sea Jesús!

Ahora bien, tengo una pregunta para Ud. ¿Puede una persona obtener la salvación por sí misma? ¿O puede hacer algo para que merezca perdón de sus pecados por parte de Dios? No. ¡Claro que no! Esta es la razón por la cual la salvación es por fe y no por obras o fe + obras. Si Ud. no obtiene su salvación por sus obras, entonces, tampoco necesita mantenerla por obras. En otras palabras: Ud. no sostiene su salvación por hacer bien o por sufrir por sus pecados. Ahora bien, nunca piense que puede ser lo suficientemente buena haciendo obras para agradar a Dios, porque esto, nunca sucederá.

Este es el punto: Algunos cristianos, después que han cometido pecado, se castigan a sí mismos reteniendo la culpa de su pecado sin recibir el total perdón de Cristo ya que piensan que deben pasar primeramente por una serie de sufrimientos para así “ganarse” el derecho de ser perdonados. Por supuesto, no es la intención de que Ud. lleve la culpa, pero esta es, algunas veces, la razón subyacente. Recuerde que esto es un peligro ya que no hay nada más que Ud. trate de hacer para obtener el perdón de Dios a través de sus obras; en este caso, a través del sufrimiento. Esto es un insulto a la cruz de Cristo.

Ahora bien, yo no estoy diciendo que nunca deberíamos sentir culpa por algo que hayamos hecho mal. Estoy diciendo que Ud. tiene que confesar sus pecados para que sea perdonado(a) (1 Jn 1:9). Una vez confesado el pecado y perdonado, no es bueno albergar sentimientos de culpa culpándose para que pueda sentir que ha hecho lo suficiente y sentirse “bien” y así, lograr una relación con Dios. Esto es lo que está mal y es sencillamente pecado. Si esto es lo que Ud. está haciendo, entonces, necesita entender que Dios no quiere que Ud. pague por sus pecados a través de sus sentimientos de culpa o por algo que Usted pretenda hacer. Él ya pago en su totalidad el precio. Su único trabajo es confesar su pecado al Señor humildemente y honestamente, volverse de éste y apartarse del mismo. Al mirar a Jesús y lo que Él ha hecho, Usted puede dejar y alejar de Usted los sentimientos de culpa. Coloque sus ojos en Jesús; alábelo a Él por Su grande amor y perdón, y siga adelante en su camino de santificación. Deje todo en la cruz.

“Y nunca más me acordaré de sus pecados”

Dios dice: “Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.” (He 8:12). Si Dios escogió no recordar sus pecados nunca más, ¿qué debería hacer Ud.? ¿Por qué debería seguir llevando la culpa de un pecado el cual ha sido perdonado y lavado para siempre por la sangre de Cristo? Esto es lo que Él quiere decir cuando dice que no lo recordará jamás. Él simplemente no lo traerá a memoria una vez que éste ha sido confesado y perdonado. Así que si Él ha perdonado su pecado y no recordará más ese pecado de aborto, entonces, ¿de dónde viene su culpa? No es de Dios. Proviene de Ud. y se está castigando a sí misma.

Deje ir ese pecado. Reciba el total perdón de Cristo que viene de un Dios amoroso y santo, el cual la ha salvado sabiendo exactamente quién es Ud. y lo que ha hecho.

Tres posibilidades

Si Ud. no era creyente cuando tuvo su aborto, pero se ha estado castigando a sí misma con culpa; confiese su pecado y crea que el pecado se ha ido de su vida. Permita que el perdón de Cristo la limpie y sea liberada. Si Ud. era cristiana cuando tuvo el aborto y se siente aún más culpable por saber bien lo que estaba haciendo, entonces, confiese su pecado y crea que este pecado se ha ido de su vida. Permita que el perdón de Cristo la limpie y la libere; Ud. es perdonada y liberada en Cristo. Si Ud. es una mujer cristiana la cual ha tenido un aborto, y ha encontrado descanso y libertad de la culpa, entonces, dele la gloria a Dios el cual ha trabajado sobre Ud. Su maravillosa gracia

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Otras referencias de la Escritura:
  • Romanos 5:1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
  • Efesios 2:8: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios.”
  • Hebreos 8:12: “Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.” 
  • 1ª Pedro 2:24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estado muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”
  • 1ª Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”

 

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