¿Es válido el bautismo mormón?

Por, Matt Slick
1 de marzo de 2016

El bautismo mormón no es válido porque es realizado en el nombre de un dios falso, un cristo falso y un espíritu santo falso y no tiene por lo tanto, la verdadera autoridad. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días enseña que la Trinidad está compuesta de tres dioses separados. El primer dios es el padre, el cual tiene un cuerpo de carne y huesos y es un hombre exaltado de otro mundo. Con su esposa diosa, procrearon y produjeron la primera descendencia la cual es Jesús quien era otro dios. El espíritu santo de ellos es el tercer dios. Juntos, estos componen tres dioses separados y por lo tanto, es una falsa doctrina con respecto al Único Dios verdadero. Esta es una de las razones por las que el bautismo de esta iglesia no tiene validez. Todos los bautizados en el mormonismo, que posteriormente se arrepienten y se vuelven verdaderos cristianos, deben ser bautizados en el nombre del Dios verdadero: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo los cuales componen al Único Dios, en la doctrina conocida como la Trinidad. Aún más,  el mormonismo afirma la autoridad del sacerdocio para poder bautizar. Pero como muchas falsas iglesias, ellos afirman que la autoridad es algo que está solamente dentro de sus puertas, al evangelio restaurado solamente por ellos, por medio de la imposición de manos, etc. Al venir al Cristo verdadero, quien tiene la autoridad, ellos señalan su iglesia como la portadora de esa autoridad. En realidad, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, no tiene autoridad para representar a Dios. Desafortunadamente, todos los que mueren siendo mormones mueren sin ser salvos y entran a un juicio eterno.

La verdad es que hay un solo Dios en toda la existencia, en todo lugar y en todo tiempo:

  • “Vosotros sois mis testigos, dice YHVH, Y mi siervo que Yo escogí, Para que me conozcáis y me creáis, Para que entendáis que Yo Soy. Antes de mí no fue formado dios alguno, Ni existirá después de mí” (Isaías 43:10).
  • “Así dice YHVH, Rey de Israel, Su Redentor, YHVH Sebaot: Yo soy el Primero y Yo soy el Último; Fuera de mí no hay Dios” (Isaías 44:6).
  • “Yo soy YHVH, y no hay otro, Fuera de mí no hay Dios. Yo te he ceñido, aunque no me conoces” (Isaías 45:5).

La Trinidad no es tres dioses separados, sino un solo Dios en tres personas distintas. Jesús no se convirtió en “un” dios. Más bien, Jesús es la Palabra que estaba con Dios y era Dios (Juan 1:1), el cual se encarnó haciéndose hombre y habitó entre nosotros (Juan 1:14). Por lo tanto, Jesús es tanto hombre como Dios (Colosenses 2:9); pero Él no se convirtió en “un” dios.

Aún más, el mormonismo enseña que la salvación, el perdón de pecados es por obediencia a las leyes y ordenanzas del evangelio. Pero esto, es falso. Más bien, la salvación es, creer por fe en la persona de Jesús (Juan 14:6; Hechos 4:12), sin las obras de la ley y sin pretender guardar los mandamientos para ser salvo (Efesios 2:8; 4:1-5).

Los mormones necesitan venir a Cristo y creer sólo en Él; no en sus obras combinadas con la fe para ser perdonados.

A continuación presentamos información de fuentes mormonas que revelan la enseñanza acerca de Dios, la Trinidad, la autoridad y el bautismo.

  • La Trinidad son tres dioses separados: “Siempre he declarado que Dios es un personaje distinto,  Jesucristo es un personaje distinto y separado de Dios el Padre, y el Espíritu Santo un personaje distinto y un Espíritu; y estos tres constituyen tres personajes distintos y tres Dioses” (“Teachings of Prophet Joseph Smith”, p. 370).
  • Dios el Padre es un hombre exaltado: “Volveré al principio antes de que el mundo fuera, para mostrar qué clase de ser es Dios. ¿Qué clase de ser era Dios en el principio? Abran sus oídos y oigan todos los términos de la tierra, porque yo te lo probaré por la Biblia, y te contaré los designios de Dios con relación a la raza humana, y por qué interfiere con los asuntos del hombre. Dios mismo fue una vez como somos ahora, y es un hombre exaltado, ¡y se sienta entronado allá en el cielo!” (Teachings of the Prophet Joseph Smith, p. 345. Cursivas en el original. Ver también, Achieving a Celestial Marriage, p. 129).
  • Dios el Padre tiene un cuerpo de carne y huesos: “De acuerdo a la enseñanza de José Smith, él contempló al Padre y al Hijo en su visión gloriosa, y él enseñó que cada uno tenía un cuerpo de carne y huesos” (Joseph Fielding Smith, Answers to Gospel Questions, 5:122).
  • Jesús es el primogénito de los progenitores celestiales: “Jesús nació de padres celestiales en un mundo premortal –era el primogénito de nuestro Padre Celestial” (Robert D. Hales, “Your Sorrow Shall Be Turned to Joy,” Ensign (Conference Edition), Noviembre 1983, p. 67).
  • Madre Celestial: “Como con nuestro nacimiento natural, dos padres estuvieron involucrados –nuestro Padre en el Cielo y una Madre en el Cielo, que aunque menor vital. Como anotó un escritor mormón, ‘Los Santos de los Últimos Días creen que todas las personas de la tierra… son real ascendencia espiritual de Dios, el Padre Eterno (Números 16:22; Hebreos 12:9). En esta perspectiva, la paternidad requiere tanto padre como madre, ya sea por la creación de espíritus en la vida antes de lo mortal o de los tabernáculos físicos en la tierra. Una Madre Celestial comparte paternidad con el Padre Celestial. Este concepto lleva a los Santos de los Últimos Días a creer que ella es como él en gloria, perfección, compasión, sabiduría y santidad’” (BYU Professor Victor L. Ludlow, Principles and Practices of the Restored Gospel, pp. 145-146. Elipses en el original).
  • Dios el Padre y la Madre Celestial son seres sexuales: “El sexo es algo que todos tenemos en común. Nuestros géneros sexuales, nuestro poder sexual, nuestras identidades sexuales, son todos regalos de padres celestiales amorosos, que son en sí mismos seres sexuales. Que nuestro Padre Celestial y Madre son seres sexuales es una de las más significativas pero claramente ideas radicales de la Restauración y una que nos distingue del resto del cristianismo. Una idea relacionada e igualmente radical es que podemos llegar a ser como Dios de esta manera, es decir, eternamente sexuales” (Robert A. Rees, “Bearing our Crosses Gracefully: Sex and the Single Mormon”, Dialogue: A Journal of Mormon Thought, Volumen 24, No. 4, p. 98).
  • El Espíritu Santo es un hombre: “El Espíritu Santo es un miembro de la Divinidad. Él es un espíritu que tiene la forma y parecido de un hombre (ver, D&C 130:22). Él puede estar en un solo un lugar a la vez, pero su influencia puede estar en todo lugar al mismo tiempo” (Gospel Principles, 1997, p. 37).
  • Autoridad: “El sacerdocio es el poder eterno y autoridad de Dios, a través del cual Él creó los cielos y la tierra, y por el que gobierna lo mismo. Es usado para redimir y eventualmente exaltar Sus hijos. Como se da en mortalidad, el sacerdocio es el poder y autoridad para actuar en el nombre de Dios. Por y a través de éste, uno está autorizado para predicar el evangelio, administrar las ordenanzas y gobernar en la Iglesia” (“Priesthood Authority,” Church News, 10 de noviembre de 2007, p. 16).
  • Bautismo:
    • “Sin ese sacerdocio divino ningún hombre podría recibir o recibiría una remisión de pecados al ser enterrado en el agua. Tiene que ser por autoridad divina y sin esa autoridad divina nuestras obras no serían aceptable al Señor…” (Joseph F. Smith, Conference Reports, Abril 1916, pp. 5-6).
    • “… A través de las aguas del bautismo y el poder santificador del Espíritu Santo podemos recibir una remisión de pecados. Retenemos esa remisión de pecados por una observancia fiel de los pactos que hemos hecho con Dios y a través del servicio como el de Cristo a aquellos en necesidad” (Joseph Fielding McConkie and Robert L. Millet, Doctrinal Commentary on the Book of Mormon 2:162).
  • Salvación: “La salvación es doble: General –aquella que viene a todos los hombres independientemente de una creencia (en esta vida) en Cristo– e Individual –aquella que el hombre merece a través de sus propios actos a través de la vida, y por obediencia a las leyes y ordenanzas del evangelio” (Joseph Fielding Smith, Doctrines of Salvation 1:134. Cursivas en el original.)

 

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