¿Está Ud. familiarizado con esta oración?

Por, Dr. Ron J. Bigalke

Cuando éramos  pequeños, a mi hermana y a mí, se nos enseñó una oración corta antes de comer. Estoy seguro que Ud. está por lo menos, familiarizado con la siguiente oración corta: “Dios es grande; Dios es bueno. Démosle gracias a Él por nuestra comida. Por Sus manos somos todos alimentados. Danos Señor, nuestro pan diario. Amén”.

¿Ha reflexionado sobre las maravillosas verdades teológicas que conforman esta oración?

Desafortunadamente, debido a que la oración es fácil de memorizar, con frecuencia, puede ser orada en forma repetitiva y rutinaria. Muchos padres harán que sus hijos declaren la oración sin reflexionar verdaderamente acerca de las verdades que están siendo dichas. De hecho, hay verdades profundas que están contenidas en esta breve oración del niño.

Dios es grande

Sin la grandeza del Señor que sostiene el orden del universo, las galaxias se convertirían en un abono de planetas y estrellas dañadas. ¡Dios es soberano sobre todas las cosas! Él es santo, justo, majestuoso, y recto. Muchos versículos dentro de la Biblia le alaban y le dan mérito a Dios:

  • Salmo 48:1: “Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado En la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo”.
  • Salmo 86:10: “Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; Sólo tú eres Dios”.
  • Salmo 95:2: “Lleguemos ante su presencia con alabanza; Aclamémosle con cánticos”.

Dios sólo es verdaderamente grande, y por lo tanto, Su gracia es derramada por toda la tierra y cielos. El Señor es digno, abundante y eternamente, de recibir gloria.

Dios es bueno

Cuando le preguntaron a Jesús, quien era bueno, Él respondió: “Sólo Dios es bueno” (Mateo 19:16 – Traducción en lenguaje actual – TLA). Sin la bondad de Dios para restringir todo lo malévolo, la tierra sería el lugar de recreación controlado por el más grande tirano. Dios es infinitamente bueno, toda Su naturaleza es buena, como son todas Sus acciones. Dios es la misma definición de bueno; Él no tiene pensamientos o motivos impuros. Cuando el pueblo de Dios, regresó de la cautividad para reconstruir el templo, ellos “cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová” (Esdras 3:11).

La palabra “jalál”, (הָלַל) traducida como “alabanza”, se deriva de una raíz primitiva hebrea, que significa “jactarse, alardear; hablar elogiosamente”. Cuando el Señor es alabado, Su pueblo se jacta, habla elogiosamente de las buenas cosas que Él ha llevado a cabo. Las personas que alaban a un Dios bueno, no tienen razón para reclamar o quejarse. La alabanza a Dios deberá ser una conducta común en aquellos que creen en Él por la sola gracia, a través  de la sola fe.

La simple oración del niño, ha celebrado dos atributos de Dios: Su inmanencia y Su transcendencia. La doctrina de la inmanencia expresa la noción de que Dios es cercano a Su creación. La verdad de la transcendencia de Dios, significa que el Señor está más allá del mundo, y por lo tanto, Él está perfecta y completamente separado de la creación.

Considerando que el entendimiento de la transcendencia (grandeza) de Dios deberá ser la causa de que el creyente alabe a Dios humildemente, la comprensión  de la inmanencia (bondad) de Dios, deberá alentar al cristiano a saber que el Señor está activamente involucrado en Su creación y con Su creación.1 El increíble testimonio de las Escrituras es de que, el Dios transcendente se humilló a Sí mismo y vino a ser como un hombre (“Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” Filipenses 2:8 – La Biblia de las Américas – LBLA). El Señor Dios de las Escrituras, usa Su grandeza, no para destruir a la humanidad, sino para salvar a aquellos que creen en Él por Su sola gracia, a través  de la sola fe; y Él manifiesta Su bondad, no como razón para abandonar a los pecadores caídos, sino para darles reconciliación.

Démosle gracias a Él por nuestra comida

¿Por qué debe uno pedir una bendición sobre la comida que se comerá?

  • 1ª Timoteo 4:4-5: “Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; 5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado”.

Le pedimos a Dios que bendiga nuestra comida porque estamos agradecidos por esta, por consiguiente, es recibida con gozo. Dios es el que provee la comida necesaria que comemos.

Por Sus manos somos todos alimentados

Dios es nuestro Proveedor; porque finalmente, no son nuestras capacidades y habilidades que nos alimentan. Dios provee nuestras habilidades ocupacionales que nos dan la capacidad para adquirir nuestras provisiones. Uno de los numerosos nombres compuestos de Dios es, “Jehovah-Jireh”, que significa, “Jehová proveerá” (Génesis 22:14).

Danos Señor, nuestro pan diario

Dios es el Proveedor y Sustentador, quien nos da lo que necesitamos diariamente. La referencia al “pan diario”, recuerda la experiencia de Israel en el desierto, cuando Dios les proveyó el maná para comer, obligándoles a que reunieran sólo lo que necesitaban para las necesidades de cada día. Dios sabe exactamente cuanta comida suministrarnos para nuestro sostenimiento. Pasamos hambre con muy poca comida, y somos derrochadores con demasiadas provisiones. Cada don, bueno y perfecto, es revivido del Dador de todas las bendiciones. Dios puede usar nuestra ocupación para suministrar comida (además para nuestras familias y amigos), sin embargo, como el Sustentador infinito, el Señor Dios nos alimenta a todos.

Amén

Concluimos con nuestras oraciones con un reconocimiento de que entendemos quién es Dios. Es Él el único que nos ha dado nuestras provisiones diarias, así, es a Él a quien le damos gracias por Su provisión y sustento. Nuestras oraciones no deben ser complicadas, ni tampoco tenemos que usar terminología teológica. No hay necesidad de orar con palabras y terminología pomposa. Simplemente, oramos “confiadamente al trono de la gracia” –por la sola fe en el Señor Jesús– como un pequeño niño pediría recibir “gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16).

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. La inmanencia biblia, a diferencia del panteísmo, el cual enseña, ya sea, que el mundo y Dios son uno, o bien, que Dios es el principio animado (el alma) del mundo. La teología cristiana afirma que Dios está, involucrado de forma permanente con la creación, sin embargo, de ninguna manera, Él deja de ser divino, ni actualmente está extenuado por la creación.

 

 

 

 
 
CARM ison