¿Están los cristianos contra la ciencia?

Un estudio llevado a cabo por el Grupo Barna en 2011 acerca del porqué el 60% de los jóvenes después de los 15 años se alejan de la iglesia muestra que cerca del 25% de esos jóvenes creyentes dicen que la iglesia está “en contra de la ciencia”. Probablemente Ud. no se sorprenderá al saber que esta afirmación está apoyada y bastante extendida por varias organizaciones ateas. Por ejemplo, en un reciente articulo publicado en el 2011 y que describe las campañas publicitarias de estas organizaciones, el ejecutivo de la Asociación Americana Humanista, Roy Speckhardt, dice: “Los humanistas obtienen su conocimiento de la ciencia más que de los textos antiguos y revelaciones divinas”.

Como cristiano, no tenga dudas en hablarle a personas incrédulas acerca de Cristo y preguntarles en lo que ellos creen. Recientemente lo hice con un joven ateo que me enviaron para debatir y su respuesta a la pregunta de que si creía en la ciencia fue: “¡Creo en la ciencia!” Lo que hizo falta en su declaración, pero que estuvo claramente implícito fue: “A diferencia de Ud., en vez de su retrogrado pensamiento y superstición contra la ciencia”. ¿Qué responde Ud. cuando alguien le dice que sólo cree en la ciencia y piensa que el cristianismo es poco convincente debido a que no cree en la ciencia? ¿No sabe qué responder? Si es así, esto tal vez pueda ayudarle.

Paso 1 – Confronte el falso dilema

Un dilema falso involucra una situación en la que se afirma que dos puntos de vista son las únicas opciones posibles, cuando en realidad existen una o más opciones alternativas que no han sido consideradas. Los incrédulos están siendo condicionados a creer que ellos deben escoger entre la ciencia y el cristianismo, cuando de hecho, se pueden tener ambas cosas.

Recuérdele a la persona con la que esté hablando que la historia está llena de científicos brillantes que han sido creyentes. Hombres como Copérnico, Galileo, Kepler, Newton, Boyle, Ray, Carl Linneo y Cuvier, todos, fueron cristianos, así como también grandes pensadores como Collins y Polkinghorne.

Cuando Einstein fue confrontado a la cruda realidad  de que el universo, de hecho, tuvo un principio, dijo: “Quiero saber cómo Dios creó este mundo… Quiero conocer Sus pensamientos; el resto, son detalles”.

Dígale a su amigo no creyente que si estos hombres fueron de alguna forma científicos entregados y reconocen que Dios existe, él/ella tampoco entonces debería tener problemas en creerlo.

Paso 2 – Destruya la fe falsa

No dudamos que la ciencia es fenomenal. Más no así el cientificismo. ¿Y qué es el cientificismo? El cientificismo es una filosofía; de hecho, una “fe”, que dice que nosotros sólo debemos creer lo que es científicamente probado. Por lo tanto, y debido a que nadie puede sencillamente colocar a Dios bajo un microscópico, Él por lo tanto, quedaría por fuera. Los pocos que dentro de la multitud afirman que la iglesia “está contra la ciencia”, admitirán pura y llanamente que son adherentes del cientificismo, pero manifiestamente, esa es la posición de ellos.

Cuando conozco a alguien así, le pregunto: “¿Así que está diciendo que la ciencia es la única fuente de la verdad y que todo debe ser probado científicamente?” Después de obtener un “”, paso entonces a decir: “Bueno, Ud. tiene un problema. Verá, la declaración, ‘Sólo debemos creer lo que es científicamente probado’ es una afirmación verdadera que no puede ser científicamente probada porque es una declaración filosófica, por lo tanto y basado en su propio criterio, debe, rechazarla”.

Generalmente, a esta declaración sigue un silencio incómodo cuando la persona entiende que su cosmovisión simplemente, ha recibido un golpe definitivo.

Después le pido a la persona que entienda que usar la ciencia para obtener conocimiento es sensacional, pero una posición de “solo ciencia” ignora otros sistemas que son, de hecho, muy respetados para obtener conocimiento. Por ejemplo, el método legal o histórico para descubrir la verdad es usado todos los días. El método legal no ignora el testimonio o los hechos porque estos no se puedan producir o porque no puedan ser probados. Por un proceso de eliminación y de confirmación, el método legal le permite a la historia y al testimonio hablar por sí misma hasta que se llega a un veredicto más allá de una duda razonable y se obtenga el equilibrio de la probabilidad.

Por ejemplo, ninguno de nosotros fue testigo de las muchas batallas que sucedieron a lo largo de la historia y no podemos de alguna manera producir las guerras de las Galias, por lo tanto, debemos confiar en los documentos y testimonios independientes para determinar su credibilidad.

También suministro ejemplos de otras áreas donde la postura de la “sola ciencia” falla. Por ejemplo, ¿puede la ciencia probar que los Nazis fueron malvados? ¿Se puede llegar a la conclusión de que una puesta de sol es hermosa? No. Pero ambos ejemplos son verdaderos.

Finalmente, le recuerdo a la persona con la que estoy hablando que el cientificismo es culpable de cometer la falacia lógica conocida como “nada mantecosa”, la cual es una falacia reduccionista que argumenta que algo no es nada más que un simple aspecto de eso. Se incluyen ejemplos comunes como: “La mente no es nada más que el cerebro”, y “El pensamiento no es nada más que una reacción química”. (Nota del Traductor: Esta falacia es, simplemente, una forma de ver el mundo pero sin Dios, sin lo asombroso, sin la espiritualidad y sin los milagros. Solo una manera natural y científica de ver el mundo es la buena y aceptable.)

Cuando me encuentro con alguien que piensa de esta forma, siempre le pregunto; si está casado o si está teniendo alguna relación: “En ocasiones especiales como el Día de los Enamorados, ¿mira Ud. a su novio o novia y le dice: ‘¡Mi amor, te amo!”, o simplemente le dice: ‘¡Mi amor, estoy teniendo una reacción química!’?

No se preocupe, algún día ellos llegarán a entender.

La conclusión es que ciertas clases de pruebas son apropiadas para diferentes campos de pensamiento. Una posición “solamente científica” no puede, simplemente, arrastrar la cuerda.

Paso 3 – Demuestre la falsa posición

Lo que más me molesta acerca de la posición de que la “iglesia está en contra de la ciencia” es que nunca ha habido un momento en la historia en que la ciencia haya apoyado la conclusión de que existe un Dios creador.

Afirmar que la ciencia y la idea de Dios están en desacuerdo es, simplemente, una posición falsa. En pocas palabras, es una mentira; una que puede ser rápidamente olvidada.

Una pregunta que con frecuencia les hago a los incrédulos que niegan a Dios es lo que piensan acerca de dónde vienen todas las cosas que sabemos. Por lo general, tropiezan un poco, por lo tanto les ayudo con una verdad o con una posición: Las únicas dos alternativas son, la materia antes que la mente o la mente antes que la materia.

Cuando estas posiciones son dadas, la escogencia natural de ellos es, la “¡Materia!” Entonces, cuidadosamente les informo que existen un par de problemas con esta escogencia.

En primer lugar, les explico que lo poco que nos han dicho de la ciencia es que la materia no es eterna. En otras palabras, no siempre ha existido. Todo lo que la ciencia tiene a su disposición, dice que el universo —la materia, la energía, el espacio y el tiempo— tuvieron un principio. Algo los trajo a existencia. De este hecho, no existe ningún debate científico. Sorprendentemente, esto sólo pasa en la jerga del mismo primer versículo de la Biblia.

Después, les digo que la ciencia prueba que la sola materia es incapaz de producir la vida como la conocemos. La ciencia dice que cualquier efecto debe reflejar su causa en esencia. En otras palabras, Ud. no puede dar lo que no tiene. Por ejemplo, si no tengo amor, no puedo dar amor.

Y basado en ese hecho, aquí hay una pregunta que todavía ningún incrédulo ha podido responderme: “¿Puede Ud. explicarme cómo un universo impersonal, sin moral, sin significado y sentido, accidentalmente creó seres personales que están obsesionados con el significado de la vida, con su propósito y con lo moral?” Simplemente Ud. no puede obtener esas cosas de un bulto de materia. En palabras sencillas, la materia no puede dar lo que no puede dar.

La vida no funciona de esa manera y la ciencia lo ha demostrado. Tome el ADN como ejemplo. He sido ingeniero de datos en los últimos 20 años, y conozco algo acerca de la información. El ADN está, literalmente lleno de información. Una cadena de ADN tiene el equivalente a 600.000 páginas de información. No de datos; sino de información, información digital.

El máximo ateo en el mundo —el profesor de biología en Oxford, Richard Dawkins— dice:

  • Si Ud. quiere entender la vida piense acerca de la tecnología digital”.

Ahora, lea lo que el ateo y profesor de biología Herbert Yockey dice acerca de la tecnología del ADN:

  • Es importante entender que no razonamos por analogía. La hipótesis de secuencia se aplica directamente a la proteína y al texto genético así como también al lenguaje escrito y por lo tanto, el tratamiento es matemáticamente idéntico”.

Yockey dice que el ADN es matemáticamente idéntico a un idioma. Pregunta: ¿Cuándo un idioma se ha levantado sin una causa inteligente?

El ateo, Carl Sagan, dijo una vez:

  • Si podemos obtener sólo un mensaje inteligente del espacio exterior sabremos que existe vida inteligente allá afuera”.

Pero, esta es la cosa graciosa: Cuando el arqueólogo entra en una cueva y ve algunos rayones en la pared, determina que una mente inteligente ha estado allí. Tenemos 600.000 páginas de información digital en una sola cadena de ADN y ¿todavía existen personas que quieren decir que no existe una fuente de inteligencia en este planeta?

¿Es la materia antes que la misma mente? Científicos honestos dicen que esto no es posible. Even J. Mills, no es para nada, amigo del cristianismo, pero dijo:

  • Es en sí mismo evidente que sólo la mente puede crear la mente”.

Conclusión

¡Si, Ud. puede ser un creyente en el cristianismo y la ciencia!

Perder tan alto porcentaje de jóvenes cristianos creyentes por el falso dilema, la falsa fe y la falsa posición de la iglesia contra la ciencia, es trágico. Es tiempo de tomar una posición en esta área y “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,” (2 Co 10:5), para que la mente de las personas jóvenes no sea engañada.

Esto significa que Ud. y yo necesitamos presentar la verdad y estar listo para dar una respuesta a la próxima vez que un incrédulo nos diga: “¡Yo sólo creo en la ciencia!” Recuerde: “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;” (1 P 3:15).

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison