¿Estás seguro(a) que eres hijo(a) de Dios?

No todos somos hijos(as) de Dios. Para obtener semejante honor debemos reconocer algunas pautas reveladas por Dios a toda criatura.

  • “En esto conoced el Espíritu de Dios. Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne es de Dios;” (1ª Juan 4:2).

Debemos reconocer que Dios envió a Su Hijo para tener un cuerpo humano y pudiera luego morir por lo pecados de la humanidad.

  • “y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.” (1ª Juan 4:3).

Por el mundo andan muchos así. Falsos profetas y maestros con pensamientos errados que llevan a condenación un alma declarando lo contrario de esta Palabra. Sólo hay dos opciones: Lo reconoces o no lo reconoces. No hay término medio para esta decisión. Si estás en la primera opción tu espíritu lo recibirá y obtendrás la permanencia de esa encarnación.

El que crece en el conocimiento de Dios oye y entiende todo lo referente a Él; el que busca el rostro de Dios, después de confesar que Jesús vino, murió y resucitó, es de Dios. Como no podemos ver a Dios nos da prueba de Su presencia en nosotros por medio de Su Espíritu el cual mora en nosotros los hijos(as) de Dios los cuales clamamos ¡Abba Padre!

Confesión que conlleva a entrega y obediencia.

¡ACÉRCATE PUES AL TRIBUNAL DE DIOS SIN VERGÜENZA!

 

 

 

 
 
CARM ison