Evangelismo de amistad, no es ni amistad, ni es evangelismo

Por, Tony Miano

Recibí el siguiente mensaje de un amigo en Facebook. Si bien, es un tema que muchas veces he abordado en el pasado, pensé en la forma como mi amigo –de forma honesta– le hizo a ella preguntas que expresaban exactamente la forma como muchos cristianos se sienten cuando comparten el evangelio con sus amigos. Las palabras de ella también me ayudaron a reafirmar lo que había creído por mucho tiempo. El “evangelismo de amistad”, como es enseñado y practicado por muchos cristianos, no es ni amistad, ni es evangelismo.

"Con el permiso de mis amigos, me gustaría compartir la nota de ella con Uds., y después, responderé las preguntas de ella. He hecho amigos de toda la vida, y hasta hace 6 años era un fiestero, y no caminaba con el Señor. Desde que me volví un cristiano, se lo he dicho a todos, pero no para compartirlo. Sé que mis amigos 'piensan' que ellos saben lo que dice la Biblia y sé también que ellos no quieren que les predique o que les comparta el evangelio.  Esperaba que Facebook los hubiera animado para preguntarme, pero no ha sido así.

Observo de continuo sus vidas en Facebook y no me gusta. Los veo publicando fotografías de noches en la ciudad, con sus ojos vidriosos, abrazos con diferentes personas en cada fotografía. Hoy, leo la forma como gastan su dinero de forma frívola y ofensiva. Veo mucho 'egoísmo' y esto,  empieza a dolerme.

Por ejemplo, continuó pensando que tal vez ellos quisieran conocer más, o quisieran preguntar, pero... más bien, los veo evitando mi página y mis comentarios. Nunca comentan acerca de lo que digo, con relación a nuestro Salvador, a Dios, o a la Palabra escrita, y sólo comentan de las cosas 'habituales' que publico.

Todavía me preocupa por la salvación de la mayoría de mis amigos del pasado. Estoy seguro que mi acercamiento significará el fin de una amistad de por vida. ¿Debería seguirles presentándoles al Señor? Nuestras tarjetas de navidad y otras cosas pequeñas son todos los contactos que realmente tenemos. ¿Debería simplemente terminar con estas amistades y arriesgarme a perderlos para siempre? Sé que esto, en la mayoría de los casos, significaría el fin de la amistad. Una parte en mí sabe, que el terminar estas relaciones no debería importarme. Estoy más preocupado de que si mantengo la puerta abierta, ellos, algún día, podrían… tal vez podrían llegar al arrepentimiento.

Necesito algún consejo. Estoy seguro que Ud. me dirá que continúe… pero pensé que podría tener una perspectiva o alguna forma que debería usar como acercamiento…

(P. S.) Sé que el acercamiento que usa Ray (Comfort) –dejar que sean condenados por los 10 mandamientos (lo que realmente funciona) – es, bien manjeado por Ud. También se me ha dicho que deje que ellos lean la Palabra por sí mismos, ya que la misma tiene poder. Pero como cobarde, deseaba no tener una confrontación y enviarles una carta. Una carta de amor, derramándoles mi corazón a ellos. Pero esto, les daba la posibilidad de no responderme. Sé que Dios me usaría mejor si tuviera el coraje de enviarles Su mensaje en persona. Quiero confrontar sus mentes. Nunca he sido una cobarde; pero no quiero fallarle a Dios. Quiero que Sus palabras penetren. Por lo tanto… oro y espero que me inspire y me guíe; y tal vez las palabras de Uds. me ayudarán a salir al mundo. NO me avergüenzo de Él, y por así decirlo, no tengo miedo de ellos por hablarles. Sé que si Él está conmigo, ¿quién podrá estar contra mí? ¿Por qué… lucho? ¡Oh! La carne".

Antes de responder las preguntas de mi amiga, es importante que prologue mi comentario con algunas observaciones aclaratorias.

Primero: Mi comentario no es una crítica a mi amiga; tampoco es acerca del amor de ella por Cristo, o su amor por las personas. No cuestiono la salvación de ella, o del genuino deseo de que sus amigos sean salvos. Sin embargo, mi comentario será señalar una crítica de lo que creo, es una herramienta profundamente efectiva de Satanás (1ª Pedro 5:8), y esta es, el evangelismo de amistad o la relación familiar o de amistad en el evangelismo.

¿Qué es el evangelismo de amistad?

Primero: Creo que muchos cristianos practican con sinceridad, el “evangelismo de amistad”. Pero tristemente, y con frecuencia, la sinceridad nace de la ignorancia (1ª Pedro 1:13-16); una ignorancia de la Palabra de Dios en general y del evangelismo bíblico, en particular. Al mismo tiempo, siento que no tengo obligación en tener caridad hacia los autores, pastores, maestros, conferencistas, y líderes de movimientos que enseñan y propagan esta mentira espiritual sobre los seguidores de Cristo; falsos y verdaderos convertidos.

  • Santiago 3:1: “Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación”.

Permítanme ahora, y por un momento, responderles un par de objeciones infundadas, para establecer mi posición, antes que presentarla. Lo hago antes de presentar mi caso ya que sé, por algunos amigos, que el “evangelismo de amistad” es tratado como algo santo; como una tradición fundamental del evangelismo. Uso la palabra “tradición” debido a que no existe apoyo bíblico para esta metodología o filosofía para el ministerio. Son las tradiciones como esta, que muestran la evidencia de una triste realidad que el evangelismo del tiempo moderno –especialmente la variedad existente en los Estados Unidos– tiene que romper y liberarse totalmente, de Roma, la cual, sostiene tradiciones con más reverencia y le da a la tradición más autoridad que la misma Escritura (Mateo 15:1-6).

Aclaremos que los cristianos son llamados por la Palabra de Dios para ser, tanto amistosos, como para ser personas de relaciones:

  • 1ª Corintios 13:3: “Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve”.

Oponerse al “evangelismo amistoso”, tal y como se practica, no es oponerse a una relación o relaciones de amistad. Pero un cristiano piadoso y bíblico colocará a Dios antes que a sus amigos y por encima de sus relaciones de amistad (Lucas 14:25-27).

Segundo: Una objeción común para cualquier argumento contra el “evangelismo amistoso”, es: “Existen muchas formas de compartir el evangelio, y el evangelismo amistoso, es una de estas”. Pero esto, no es así. Existe una sola forma de comunicar el evangelio, y es, a través de la Biblia. Pero esta forma de comunicación, puede tomar formas diferentes. Cualquier metodología, que sea extra bíblica (queriendo decir que la Biblia ni ordena, ni condena la actividad), deberá ser abordada y aplicada con mucho cuidado y precaución. El daño inconmensurable hecho por el “evangelismo amistoso” se evidencia en que la iglesia de los Estados Unidos ha puesto a un lado toda precaución y ha manejado esto sin cuidado cuando aplica esta metodología de imitación y extra bíblica.

¿Produce daño el evangelismo amistoso?

¿Cómo sé que el evangelismo amistoso ha hecho mucho daño? Casi todos los días en las calles, conozco falsos convertidos que son subproductos de esta forma no bíblica de evangelismo, y ellos han sido bienvenidos en la comunidad cristiana. Se han convertido a las comodidades de la iglesia, pero nunca han sido convertidos al Señor Jesucristo.

Una vez asistí a un bautismo donde bautizaban a muchas personas. Una de las jóvenes se colocó de pie en medio de la piscina para compartir su “testimonio” antes de ser bautizada por el pastor. Su testimonio, aunque parafraseado, fue algo así: “Crecí en el catolicismo romano. Empecé a asistir a esta iglesia. Me siento más cómoda con el cristianismo, así que, quiero ser bautizada”. Y el pastor la bautizó como seguidora de Cristo.

Con esto en mente, trataré las preguntas y preocupaciones de mi amigo.

El evangelismo amistoso no predica a Cristo

Mi amiga escribió:

“Me he hecho conocer a todos, pero no he cambiado la forma de compartir el evangelio”.

En una frase, mi amiga sumó una de las más grandes deficiencias del “evangelismo amistoso”. Con el número tan sorprendentemente bajo de personas que profesan ser cristianas y comparten el evangelio con una sola persona al año (o en su vida), es obvio que la mayoría de cristianos que practican el “evangelismo amistoso”, forman parte de ese número indefendible. ¿Por qué? Al participar en la práctica del “evangelismo amistoso” con sus amigos, el cristiano pasa la mayor del tiempo dándose a conocer a ellos, que dando a conocer a Cristo. (1ª Corintios 2:2).

Muchos cristianos que practican el “evangelismo amistoso”, han sido llevados a creer que es evangelístico vivir una vida cristiana visible al frente de no creyentes, o admitir abiertamente a los no cristianos, que son cristianos. No hay nada importante en ese admitir, especialmente en los Estados Unidos. La mayoría de la población en este país, afirmarán en encuestas y censos que son cristianos. Muchos cristianos responderán a la pregunta, “¿De qué religión es?” con un, “soy cristiano”, sin ninguna otra razón por la que ellos no son judíos, musulmanes o ateos. Marcar la casilla es la posición estándar de la mayoría de los estadounidenses. Pero muchos no son más cristianos que un judío, musulmán o ateo.

Parte de la evidencia de que el “evangelismo amistoso” no es evangelístico, es que la práctica hace al cristiano conocido, pero con frecuencia todo esto falla al dar a conocer a Cristo.

Mis amigos no quieren que les predique de Cristo

Mi amiga escribió:

“Ellos (refiriéndose a sus amigos) no quieren que les predique o comparta”.

El evangelismo moderno ha colocado equivocadamente una necesidad sentida en el corazón del no regenerado por encima de su verdadera necesidad de salvación. Esto no quiere decir que no debemos tratar las necesidades sentidas de una persona. Al hacerlo, con frecuencia, uno puede descubrir que la raíz de una necesidad sentida es el pecado; lo cual permite la oportunidad de compartir la ley de Dios y el evangelio con esa persona. Sin embargo, donde lamentablemente el evangelismo ha cedido la pelota es en la práctica de tratar de satisfacer las necesidades sentidas, como si tratar de satisfacerlas es lo mismo que evangelismo.

Apreciado lector: Si Ud. hace buenas obras, alimentando, vistiendo y dándole techo a las personas para la gloria de Dios (Mateo 5:16), pero no comparte el evangelio con ellas, todo lo que finalmente ha logrado hacer es, alimentarlas, vestirlas y darles techo en su camino hacia el infierno. Ud. lo único que ha hecho es darl comodidad a sus cuerpos; pero no ha hecho nada por sus almas.

Más al punto con respecto a la afirmación de mi amiga: Por supuesto que las personas no regeneradas no quieren que sus amigos cristianos les proclamen el evangelio a ellos. ¿Por qué? Porque ellos odian a Jesús (Juan 15:18). Ellos aman sus pecados (Job 15:16), y odian a Dios (Romanos 1:30).

Cuando Ud. enciende la luz de su cocina, las cucarachas no corren al centro de esta y danzan. Ellas vuelan a las regiones oscuras debajo de los gabinetes y electrodomésticos. Ellas, odian la luz, y lo mismo hace el pecador no regenerado (Juan 3:20). El amor de ellos por la oscuridad de su pecado es tan grande, que cualquier luz santa traída para que ejerza influencia sobre sus vidas, no es sólo incómoda y desagradable, sino que es detestable. Tristemente, el evangelismo moderno ha respondido a esta realidad al no hacer todo lo que esté a su alcance para comprometer a los pecadores perdidos en su cultura de acuerdo a sus necesidades sentidas, y sin ni siquiera molestarse en encender el interruptor de la luz del evangelio. El evangelismo moderno ha permitido la forma cómo las personas perdidas se sientan acerca de la “luz” para determinar si esta, brilla o no. Muchos cristianos se han convertido en hombres agradables, hasta el punto de esconder el evangelio a las personas (Mateo 5:15). Al hacerlo, ellos dejan de vivir como siervos de Dios (Gálatas 1:10). Francamente, no importa lo que la gente perdida quiera. Lo que importa es lo que ellas necesitan, y lo que ellas necesitan es la salvación por gracia, solo de Dios (Efesios 2:8-9), a través de la sola fe (Romanos 1:17), en solo Jesucristo (Hechos 4:12). Lo que ellas necesitan, si se sientan bien o no, es arrepentirse y creer el evangelio (Marcos 1:15; Lucas 13:1-5; Hechos 17:29-31).

El evangelismo amistoso, no es evangelístico, ni es evangelismo

Mi amiga escribió:

“He estado pensado que, por ejemplo, ellos querrán saber más o preguntar… más bien, los veo que evitan mi página y mis comentarios”.

Parte de la evidencia de que el “evangelismo amistoso” no es evangelístico, lo vemos en la práctica de “asís-ismo”.

A Francisco de Asís se le cita con frecuencia, diciendo que, “predique el evangelio en todo momento y cuando sea necesario use palabras”. Pero existe un problema con esta cita: 1) No es bíblica; y 2) Asís, nunca la dijo. Los eruditos católicos han buscado metódica y exhaustivamente en los escritos existentes de él, y no le pueden atribuir esta cita a él. Hoy día, es de común conocimiento. Sin embargo, los cristianos continúan usándola, y lo peor, es que erróneamente la aplican a sus vidas. La cita, en estos tiempos modernos, cuenta con una nueva traducción, la cual, se resume así: “Viva su vida de tal forma que las personas le pregunte por qué”.

Mientras es cierto que nuestras buenas obras, cuando son llevadas sólo para la gloria de Dios, pueden hacer que las personas perdidas glorifiquen a Dios (Mateo 5:16), no está diciendo que por vivir una cristiana al frente de personas perdidas ellas verán a Jesús en Ud. ¿Por qué? La razón es simple. Los pecadores no regeneradores están ciegos espiritualmente.

  • 1ª Corintios 2:14: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”.

Es importante ver también, lo que Mateo 5:16, no dice. El versículo no dice nada acerca de que las personas vendrán a un arrepentimiento genuino y fe en el Señor Jesucristo. Nada de eso.

Los no creyentes no sólo están espiritualmente ciegos, también están muertos en sus pecados y delitos. No están dormidos. No están enfermos. No están necesitando una pequeña ayuda; simplemente, están muertos.

  • Efesios 2:1-3: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”.

El evangelio es un mensaje hablado

El evangelio es un mensaje hablado, queriendo esto decir que es transmitido en formatos verbales y/o escritos. El evangelio no se comunica por una danza interpretativa, actos de bondad al azar o mímica.

  • Romanos 10:14-17: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! 16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? x8 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

Con 160.000 personas muriendo diariamente, y la mayoría de estas, enfrentarán el juicio de Dios (Mateo 7:13-14), equivale a la indiferencia depravada de esperar a que las personas perdidas alrededor nuestro, vean algo especial en nosotros y nos pregunten cuál es lo diferente en nosotros. Se nos ordena por la Palabra de Dios a ir (Mateo 28:18-20), y predicar (Marcos 16:15) el evangelio a tantas personas como podamos, en el lugar donde se encuentren y a cualquier lugar donde podamos ir (Hechos 1:8). El tiempo es demasiado corto para esperar lo que nunca sucederá; que las personas espiritualmente muertas y ciegas, vean a Jesús en los cristianos, en creyentes que todavía están vestidos en carne humana pecaminosa.

Por parte del cristiano es bastante arrogante, hipócrita y concentrado sólo en sí mismo que piense que él o ella se parezcan a Jesús. Jesús fue y es, Dios (Juan 8:58; 10:30; Filipenses 2:6-11; Hebreos 2:5-18). Es Jesús, no es el cristiano. Jesús fue, y es sin pecado (2ª Corintios 5:21); el cristiano no. Jesús fue, y es perfecto (Hebreos 1:3). El cristiano nunca será perfecto a este lado del cielo. Y debido a que el mundo no creyente odia a Jesús, el que está espiritualmente muerto y ciego verá en Ud. lo que es más atractivo a ellos; su pecado (Romanos 1:28-32; 2ª Timoteo 3:1-5). Y las personas, van a buscar en Ud., en un intento fallido, el pecado, para justificar, de esta forma, su propia falta de creencia (Lucas 10:29; 16:15).

El evangelismo amistoso hace la amistad, más importante que el evangelio

Mi amiga escribió:

“Ciertamente, la forma de acercarme a ellos significará terminar con una amistad de toda la vida”.

El resultado trágico del “evangelismo amistoso”, tal y como los cristianos lo practican en su mayoría, es que, con frecuencia, las amistades se vuelven más importantes que las almas de esos amigos. Los cristianos han estado convencidos erróneamente que ellos necesitarán mucho tiempo para cultivar las relaciones con las personas, para que así, alguna día, ellas puedan obtener el permiso de la persona perdida –o ganarse el derecho– para compartir el evangelio con ellos. Así, y sinceramente, el cristiano invierte tiempo, energía, y recursos tratando de establecer relaciones amorosas y cariñosas con la gente. ¿Es esto, equivocado? No. Pero todo el resultado, con frecuencia bastante trágico de la práctica, es que si el cristiano siente el deseo de compartir el evangelio con su amigo perdido, no lo hará. ¿Por qué? El cristiano no quiere hacer nada que perjudique la relación en la que ha trabajado duramente. Por lo tanto, y una vez más, la relación se vuelve más importante que el alma del amigo. Realmente, y después de una inspección más rígida, esto es un comportamiento egoísta. ¿Cree el cristiano que él o ella son tan valiosos que su amigo(a) perdido(a) no puede vivir sin él o ella? ¿O es que el cristiano obtiene tanto placer y beneficio de la relación, –de lo que su amigo perdido hace por él– que no quiere arruinar “algo bueno”? Jesús dijo: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”. Si los cristianos verdaderamente aman a sus amigos perdidos, ellos, van a renunciar a todo, aun a sus propias vidas y a sus mismas relaciones, para que esos mismos amigos perdidos puedan tener vida eterna. ¿O realmente quieren los cristianos que sus amigos estén con ellos en esta vida, más que estar con Jesús al recibir vida eterna?

Nadie va al infierno porque Ud. no era su amigo

Mi amiga escribió:

“Parte de mí sabe que perder estas amistades no debería importarme. Estoy más preocupada en que pueda mantener la puerta abierta, que ellos podrían… podrían algún día llegar al arrepentimiento. Quiero que la puerta permanezca abierta".

Ningún cristiano puede cerrar una puerta que Dios quiere abrir. Ningún cristiano puede abrir una puerta que Dios quiere cerrada (Apocalipsis 3:8). Dios es soberano (Hechos 4:24), y Él no requiere o necesita nuestra ayuda. Dios no necesita algo de las personas (Salmo 50:7-15). Sólo el evangelio es el poder de Dios para salvación (Romanos 1:16). Por Su gracia, Dios escoge usar a Sus hijos para comunicar el evangelio que salva la vida a los perdidos y a un mundo muerto. Nadie va al cielo porque hemos hecho amistad con nuestros amigos, y nadie va al infierno porque hemos fallado en establecer relaciones con ellos.

Conclusión

Para terminar, permítanme reiterar que los cristianos deben ser amorosos (1ª Pedro 4:8), piadosos (Zacarías 7:9), humildes (Gálatas 5:23), misericordiosos (Proverbios 21:21) con todos. Debemos hablar la verdad en amor (Efesios 4:15). El evangelismo no es un juego. No es un deporte. Es lo que Dios ha ordenado hacer a cada seguidor de Cristo. El evangelismo es un estilo de vida, no es el evangelismo la forma en que vivimos nuestras vidas, sino más bien nuestra proclamación verbal del evangelio debe permear cada aspecto de nuestra vida, e impactar nuestras relaciones.

Mi amiga entiende todo esto. Ella sabe lo que debe hacer. Lo reconoció al final de su nota. Espero haberle respondido las preguntas a ella, y algunas a Uds. también.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison