¿Existe Dios?

Por, Matt Slick

A la pregunta, “¿Existe Dios?”, la respuesta sería, afirmativa. Pero decir simplemente que Dios existe, no significa que exista uno. La existencia de Dios ha sido debatida por siglos. El ateísmo lo niega o afirma porque a los ateos, “les falta creer en Dios”. Como cristianos, no solo creemos en Dios sino que afirmamos también, que tenemos una relación con Él a través de la persona de Jesucristo, quien se ha revelado en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento. Estos cuatro evangelios, son documentos históricos que nos dicen quién es, quién era, lo que hizo en Su primera venida y lo que hará a Su regreso. Nos hacen saber que Él afirmó ser Dios encarnado. Considere el siguiente pasaje:

  • Éxodo 3:14: “Respondió ’Elohim a Moisés: Yo Soy EL QUE SoY. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: Yo SoY me ha enviado a vosotros”.

Compare el siguiente versículo paralelo a Éxodo 3:14:

  • Juan 8:58: “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham llegara a ser, Yo SoY”.

Cualquier cosa que Ud. pueda pensar acerca de Jesús, de acuerdo a los evangelios, Él afirmó ser Dios encarnado. Por lo tanto, si Ud. cree en Jesús –como creen también los demonios– entonces, Dios existe.

Ahora bien, probar que Dios existe, es otra cosa. Pero notará que “probar” es para las matemáticas y la lógica. ¿Cómo “prueba” Ud. que existe un Gran Ser que trasciende el mismo universo donde vivimos? ¿Buscamos Sus huellas en las arenas de la ribera de un río? ¿Examinamos la evidencia bajo el microscopio y decimos: “¡Ah! ¡Aquí está Dios!”? Pero esto, sería una forma equivocada de acercamiento. Si Dios existe, Él trasciende el universo y lo que no es material. Por lo tanto, tenemos que buscar evidencia que sea consistente con un ser no material y trascendente.

Algunos han propuesto que el argumento transcendental para la existencia de Dios (ATEG) demuestra que Dios existe. Otros, han afirmado que el argumento cosmológico es suficiente. Revise por favor, los enlaces y artículos relacionados al final de este artículo, y juzgue Ud. mismo.

Cualquier argumento que pudiera aceptar o negar, parecería que sus presuposiciones son las que determinan si Ud. cree o no en Dios. Claro está, que por fe, los ateístas presuponen que Dios no existe. Ellos, no pueden “saber” que Él no existe, ni tampoco pueden probar que en ningún lugar del universo –dentro o fuera de este– exista Dios. Pero su ateísmo no significa que ellos negarán algunas evidencias o explicaciones usadas para afirmar Su existencia. De otro lado, los cristianos –quienes afirmarán tener un encuentro con Dios– descansarán en la revelación de las Escrituras para decirles a los ateos, quién es Cristo y quién es Dios.

Debemos preguntar: “¿Cómo no podría existir un Dios?”. Por un momento, mire a su alrededor. Los cielos declaran la gloria de Dios (Salmo 19:1). Considere lo inmenso del universo, la perfección del balance en la vida, y la increíble complejidad de la información en las estructuras del ADN. ¿Debemos creer que la información súper compleja en las estructuras en la molécula del ADN es resultado de algo al azar? ¿Es la vida un accidente? ¿Qué hay de la belleza? ¿No es mucho más que una simple reacción química del cerebro? ¿Qué hay de la moral? ¿No existen morales absolutos como, “Siempre es equivocado torturar a un bebé hasta la muerte simplemente por el placer personal de verlo sufrir”? O, ¿es simplemente este absoluto moral el resultado químico de las reacciones en nuestro cerebro? Si es así, ¿cómo una reacción química la cual lleva a otra reacción química, produce absolutos morales o aún los absolutos lógicos? Porque, ¿qué es más fácil concluir? ¿Que tales verdades son el resultado de reacciones químicas y el cableado cerebral, o que Dios es el autor de lo moral y los absolutos lógicos? ¿Está la moral, simplemente basada en los caprichos y preferencias de las personas? ¿Es la belleza de una puesta de sol y la maravilla de la vida preciosa de un bebé recién nacido un subproducto de la supervivencia del más fuerte?

Pregúntese si cree que el milagro de la vida es producido por el movimiento sin propósito de los átomos que han conducido a la increíble súper complejidad del ADN, aunque sabemos que esto no puede suceder por azar. Pregúntese si el rechazo y el horror al asesinato son subproductos evolutivos u obligaciones innatas para hacer lo que es correcto. Si la moral tiene absolutos, esto implica un dador moral absoluto. Pero si lo moral no es absoluto, entonces, todo será subjetivo; y no existiera lo que es bueno o malo. ¿Qué piensa Ud.?

La gran mayoría de personas en el mundo creen que existe un Dios; pero, claro está, esto, no significa que Dios exista. Aún más, hay algo dentro de nosotros que clama por un significado, propósito y dirección; y naturalmente miramos a Dios para su cumplimiento; pero la evolución atea no lo hace.

Algunas personas han dicho que la razón por la que las personas creen en Dios, es que las sociedades han lavado el cerebro de los niños para hacerles creer que Él existe. Pero, ¿cómo sabe que no es lo contrario? Más bien, ¿no son los ateos los que les han lavado el cerebro a los niños para hacerles creer que Dios no existe? ¿Cuál es? Una vez más, ¿es nuestro universo y nuestra existencia el producto del azar o es el producto de un propósito y diseño? ¿Cuál tiene más sentido cuando observamos la belleza, propósito, moral, compasión, bondad, gracia y amor?

Tenemos la tendencia para saber que hay algo más allá de nosotros, porque entendemos que nuestras insuficiencias y fracasos hacen que tratemos de comunicarnos con algo más grande que nosotros mismos. Esta podría ser la razón por la que disfrutamos de los súper héroes en las películas y nos gusta escuchar las noticias milagrosas de personas desinteresadas y normales. Hay algo en nosotros que nos grita que hay algo más grande que nosotros mismos. Hay algo en nosotros que nos hace sentir mal cuando mentimos, engañamos y robamos. ¿Por qué sucede esto? ¿Qué nos impulsa a la verdad moral, a la grandeza humana, las verdades absolutas, y propósitos personales? ¿Son estos, el resultado de principios fríos y mecánicos de un universo indiferente y envuelto en la química cerebral, o son estos lo entretejido de la verdad de la existencia de Dios que encontramos dentro de nuestras mismas almas?

Entonces, ¿existe Dios? Sí. Y específicamente se nos ha revelado en la Biblia, y más específicamente, en la persona de Jesucristo. Si Ud. quiere encontrar al Dios vivo y verdadero, lo encontrará revelado en la Biblia. Lea los evangelios que hablan de Jesús. Él es la representación de Dios en carne:

  • Juan 1:1, 14: “1 En un principio era el Logos, y el Logos estaba ante Dios, y Dios era el Logos. 14 Y el Logos se hizo carne, y tabernaculizó entre nosotros, y contemplamos su gloria (gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”.
  • Hebreos 1:1-3: “Habiendo Dios hablado en el tiempo antiguo muchas veces y de muchas maneras a los padres por los profetas, 2 en estos postreros días nos habló por medio del Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por el cual también hizo el universo; 3 quien siendo el resplandor de su gloria y la imagen misma de su ser, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”.

NOTA: A menos que se diga lo contrario, las citas son tomadas de La Biblia Textual – BTX – 3ª edición (2010).

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

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