¿Existe un período de espera entre la muerte y el ir al cielo?

Pregunta: Cuando un Cristiano muere, ¿él/ella irá inmediatamente a juicio y después al cielo? ¿O existe algún período de espera? (2 Co 5:8; 1 Ts 4:16-17).

A. 2ª Corintios 5:8: “pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.”

B. 1ª Tesalonicenses 4:16-17: “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

Parece que la pregunta aquí es si existe o no una contradicción entre estos dos pasajes. El primero parece indicar que aquellos que han sido justificados por Dios serán llevados a Su presencia inmediatamente después de la muerte de ellos.

¿Cómo en el primer pasaje somos introducidos en la presencia de Dios y en el segundo al regreso de Cristo, resucitaremos para recibir al Señor en el aire? La respuesta es que cuando un hombre muere, su cuerpo permanece en la tierra. Es su existencia inmaterial, su espíritu, es el que entra en la presencia de Dios. Pero el espíritu se volverá a unir al cuerpo en su final; en su forma glorificada en la resurrección: “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.” (1 Co 15:53).

Este cuerpo glorificado es hecho para los nuevos cielos y la nueva tierra, el estado eternal, en el cual el espíritu y el cuerpo unificados de los humanos existirán totalmente en la presencia de Dios como fuimos hechos para existir, disfrutando completamente la presencia de Dios en el contexto de la unidad de nuestro cuerpo-espíritu (Ap 21:1-4). Dentro de la enseñanza del Cristianismo ortodoxo, y en cuanto al momento del juicio, existe un desacuerdo acerca de cuántos juicios ocurrirán y el tiempo de los mismos. Este punto es periférico a las doctrinas centrales de la fe, y no tiene relación en la armonía de estos pasajes. Aquí, el punto principal a considerar es que no existe contradicción entre los pasajes mencionados. Pero para aquellos que son salvos pueden esperar ser reunidos con Dios en la muerte, pero serán reunidos finalmente en cuerpo glorificado en el estado eternal.

 

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CARM ison