¿Fue la resurrección de Jesús tomada de la mitología pagana?

Por, Ryan Turner

A pesar de que todavía parece ser popular la idea en la Internet de que la resurrección de Jesús fue tomada de la mitología pagana, hoy día, la mayoría de los eruditos críticos han abandonado la idea.1 De hecho, un experto reconocido en la resurrección, Gary Habermas, dice que aunque existen 2.000 o más publicaciones que ha investigado, desde el francés, al alemán y al inglés, escritas durante 1975 al presente, podría contar con los dedos de una mano, los eruditos que le atribuyen la historia de la resurrección de Jesús como si hubiera sido tomada de la mitología pagana.2

De forma interesante, Jesús profetizó que se levantarían “falsos cristos” (Mateo 24:24: "Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos". Leer también, Marcos 13:22), por lo tanto, no es sorprendente que en otras religiones existirán otros dioses que morirán y resucitarán.

Sin embargo, la idea de que la historia de la resurrección de Jesús está basada en la mitología pagana no es convincente por un número de razones. Los supuestos paralelos paganos que se alegan a la resurrección de Jesús son: (1) poca claridad, (2) tiene un testimonio posterior al inicio del cristianismo, (3) tal vez no se está refiriendo a una resurrección real, (4) falta de evidencia histórica, (5) entender erróneamente la influencia judía en el cristianismo primitivo, y (6) fallar al explicar la evidencia positiva de la resurrección de Jesús.

Paralelos poco claros

El primer problema es que los registros de muerte y resurrección de dioses en otras religiones no son claros. Justino Mártir, un apologeta cristiano antiguo, registra algunos de estos “paralelos” en un intento de convencer al emperador romano de que las enseñanzas cristianas no eran tan diferentes de las otras religiones romanas las cuales eran asistidas por el imperio. Justino apeló a varios ejemplos, incluyendo a Esculapio el cual fue alcanzado por un rayo y ascendió al cielo; el de Baco y Hércules y algunos otros hijos de dioses que resucitaron y fueron llevados al cielo en el caballo de Pegaso, después de sufrir muertes violentas; Adriadna, que estaba “puesta entre las estrellas”; y finalmente la cremación del emperador Augusto, en la que alguien afirmó haber visto el espíritu de Augusto ascendiendo hacia el cielo.3

Sin embargo, los paralelos de Justino son extremadamente confusos.  Como anotan Habermas y Licona: “Si fuéramos a considerar estos paralelos con la resurrección de Jesús, también tendríamos qué considerar cada fantasma de la historia”.4

El testimonio posterior: Después del inicio del cristianismo

Segundo: El primer paralelo claro de un dios que muere y resucita con la historia de la resurrección, ocurre por lo menos, 100 años después de los reportes de la resurrección de Jesús. Por ejemplo, las versiones más tempranas de la muerte y resurrección de Adonis, aparecieron después del año 150 d. C. Los registros de Atis, el dios frigio de la vegetación, y quien fue responsable por la muerte y el renacimiento de la vida de las plantas, no se encuentran sino hasta el 3º siglo d. C., y posteriores. Por lo tanto, los cristianos no siguieron un “modelo” de “dioses que morían y resucitaban” debido a que esos paralelos no existían durante el inicio del cristianismo.

Cuestionable si se refiere a una resurrección

Tercero: Es cuestionable si los registros de la resurrección pagana antes de Jesús se estén verdaderamente refiriendo a una resurrección. En los registros de Marduk no existe mención de una muerte o resurrección clara. Adonis, en las primeras visiones, no contienen registros de muerte o resurrección. El registro de su primera muerte y resurrección no ocurrieron hasta 150 años d. C. Los registros de Osiris son contradictorios. Algunos registros dicen que él está asignado a los infiernos, y otros se refieren a él, como al “sol”. Sin embargo, no existen registros o afirmaciones de que Osiris resucitó de entre los muertos.

El único registro de un dios que haya sobrevivido a la muerte y que es anterior al cristianismo, es Osiris. Sin embargo, y como se mencionó anteriormente, existen muchas y diferentes versiones de su historia. En una, él es asesinado por su hermano, cortado en catorce pedazos y dispersado en Egipto. La diosa Isis entonces reunió los pedazos y lo trajo a la vida, pero sólo pudo reunir trece partes. Aún más, es cuestionable si Osiris fue traído de regreso a la vida en la tierra o si fue visto por otros, como sí vieron a Jesús. Osiris desciende y se le dio un lugar en los infiernos como dios de las momias. De forma interesante, es más un estado de zombi que el de una resurrección.5 Por último, en la historia de Osiris, él no es el héroe, sino Isis y Horus, el hijo de ellos. Esto es bastante diferente del relato de Jesús, quien es el príncipe héroe resucitado, que fue visto por otros en la tierra antes de Su ascensión a los cielos (Hch 1:1-11).

Falta de evidencia histórica

Cuarto: A los registros de dioses muriendo y resucitando en otras religiones, les falta evidencia histórica y pueden ser explicados por teorías opuestas tales como el embellecimiento legendario o la falta de exactitud histórica. De forma interesante, estos dioses de la vegetación, que mueren y resucitan como Osiris y Adonis no son personas reales en la historia como sí lo es Jesús (Leer, “¿Existió Jesús?”). De otro lado, no están acreditados por fuentes variadas y el primer manuscrito disponible está muy alejado del acontecimiento que es descrito. Por ejemplo, la vida de Apolonio por Filóstrato, posterior a Jesús en más de 200 años, se cree que es un “producto de reacción consciente contra el mismo cristianismo”.6 Por lo tanto, estos paralelos paganos son posteriores y no están alrededor de la época cuando los testigos pudieron ser cuestionados.

Ideas judías; no paganas

Quinto: El inicio del cristianismo se lleva a cabo en un contexto cultural judío. De hecho, los primeros cristianos adoraron en el templo judío (Hechos 2:46: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. Hechos 5:42: “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”) y creyeron que las profecías del Antiguo Testamento acerca de la resurrección, se cumplieron en Cristo (1ª Corintios 15:3-4: "Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras"). A la luz de esto, estos cristianos –antes judíos– creyeron en una resurrección física y cuyo punto de vista no fue aceptado por la cultura greco-romana, la cual ridiculizaba tal idea (Hechos 17:31-32: "por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. 32 Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez"). Por lo tanto, es imposible que estos nuevos cristianos hubieran adoptado o aceptado algo de la mitología pagana.

Evidencia positiva de la resurrección de Jesús

Sexto y último: La idea de la historia de la resurrección de que fue tomada de religiones paganas no es para nada convincente por muchas razones, y es que esta no explica la tumba vacía, la creencia temprana de los discípulos en la resurrección de Jesús debido al testimonio de los testigos, el cambio en la vida de los discípulos, la conversión de Pablo y la de Santiago (Ver Artículo Relacionado: "¿Resucitó Jesús de entre los muertos?").

1) La tumba vacía de Jesús contiene confirmación histórica sólida debido a la actitud irrazonable de los discípulos a predicar acerca de una tumba vacía en Jerusalén cuando los críticos del cristianismo pudieron haber descubierto la tumba; el hecho de las discusiones tempranas entre cristianos y judíos presuponen la tumba vacía, y finalmente, el hecho de que las mujeres, quienes no eran tenidas en cuenta en forma positiva por la sociedad antigua, ¡son las testigos principales de la tumba vacía! (Ver Artículo Relacionado:¿Es histórica la tumba vacía de Jesús?”). Si la historia de la resurrección de Jesús fue copiada de la mitología pagana, entonces, no habría necesidad de una tumba vacía.

2) Tenemos testimonios muy tempranos a la creencia de los discípulos de que Jesús resucitó de entre los muertos y se les apareció a ellos. Un credo anterior paulino en 1ª Corintios 15:3-8 ha sido fechado por eruditos críticos a principios de los años 30 d. C. Esto no le da suficiente tiempo a la leyenda para que adorne la historia central del texto. De hecho, los acontecimientos sobre los cuales se basa el credo, señala hacia los años 30 d. C., posiblemente solo a un año o aun meses del evento de la misma resurrección. Esto indicaría que realmente no hay un espacio de tiempo significativo para "supuestos" adornos legendarios y explicar así, la creencia principal de los discípulos en la resurrección.

La naturaleza temprana de la aparición de los registros acerca de la resurrección, señala por lo menos uno, y posiblemente múltiples registros de testigos. Por lo menos el apóstol Pablo en el año 55 d. C. menciona su propio registro como testigo de la resurrección (1ª Corintios 15:8: “y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí”).7 Es también muy posible que el credo en 1ª Corintios 15:3-8 contenga también material de testigos de los doce, de todos los apóstoles, de Pedro, Santiago, los 500, etc.

3) Los discípulos fueron radicalmente transformados de ser personas incrédulas y sin esperanza a ser proclamadores perseverantes del evangelio. ¿Es verdaderamente realista pensar que una historia de resurrección pagana inspiraría a judíos piadosos a adoptar ideología pagana; cambiar su adoración del séptimo día de la semana al primero; cambiar radicalmente sus puntos de vista acerca de su Mesías y después estar dispuestos a morir por su fe y empezar a proclamar este “evangelio” con convicción a audiencias hostiles y monoteístas?

4) Pablo afirma que se convirtió al cristianismo como resultado del ser testigo de la aparición del Jesús resucitado (1 Co 15:8), fue muy perseguido (Hch 14:19; 16:19-24; 2 Co 11:23-28; Fil 1:21-23) y estuvo dispuesto a morir por su fe. ¿Es realmente razonable creer que se convirtió en cristiano debido a que adoptaron una mitología pagana y que estaría dispuesto a morir por esa misma creencia pagana? Como fariseo educado, hubiera notado las afirmaciones apócrifas de los paralelos mitológicos paganos.

5) Santiago, el hermano de Jesús fue también convertido al cristianismo como resultado de una aparición del Jesús resucitado (1ª Corintios 15:7: “Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles”) y estuvo dispuesto a morir por su fe (Josefo, Antigüedades de los Judíos 20:200; Hegesipo en Historia Eclesiástica de Eusebio 2:23; y Clemente de Alejandría en Historia Eclesiástica de Eusebio 2:1, 23). Antes de esta aparición, él era un escéptico y no creía que su hermano era el Mesías (Juan 7:5: “Porque ni aun sus hermanos creían en él”). Como Pablo, es extremadamente improbable que Santiago como judío piadoso, estos paralelos paganos lo hubieran motivado para creer en Jesús y estar dispuesto a morir por su fe.

Conclusión

Por estas y otras razones, la mayoría de los eruditos rechazan la idea de que la resurrección de Jesús fue tomada de la mitología pagana. Más bien, la mejor explicación disponible es que realmente, Jesús sí resucitó de entre los muertos.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. La popular película “Zeitgeist” es un ejemplo de cómo esta teoría pagana continúa teniendo aceptación popular en la Internet por los laicos y el pueblo ateo.
  • 2. Una conversación privada con Gary Habermas. El 6 de octubre de 2009, le envié un correo electrónico al Dr. Habermas para confirmar el número exacto de eruditos que todavía sostenían tal punto de vista. El Dr. Habermas respondió atentamente y dijo que hacía rato no revisaba la información, pero que lo que sí recordaba era un número pequeño de eruditos.
  • 3. Justino Mártir, Apología Primera, 21, en Gary Habermas y Michael Licona, "El caso de la resurrección de Jesús" (“The Case for the Resurrection of Jesus”), Grand Rapids: Kregel, 2004, pág. 90.
  • 4. Ibíd. 90
  • 5. Ibíd. 91.
  • 6. Colin Hemer, “El libro de los Hechos en el contexto de la historia helenística”(“The Book of Acts in the Setting of Hellenistic History”), Winona Lake, IN: Eisenbrauns, 1990, pág. 94, en Habermas y Licona, 91.
  • 7. Michael Martin, “El caso contra el cristianismo” (“The Case Against Christianity”), Philadelphia: Temple University Press, 1991.

 

 

 

 
 
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