Hebreos 5:7: “Y Cristo, en los días de su carne…”

  • “Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.” (He 5:7).

Los Testigos de Jehová usan este versículo en un intento de demostrar que Cristo Jesús, después de Su resurrección, no lo hizo en Su forma física. En otras palabras, ellos niegan que Cristo Jesús fuera resucitado físicamente de los muertos y que sea todavía un hombre.

El argumento de ellos es que el versículo dice que en los días de Jesús y cuando era hombre, Él ofreció todas Sus oraciones al Padre. Dicen que este versículo está en el tiempo pasado. En otras palabras, ellos afirman que debido a que el versículo usa el tiempo pasado con relación a Jesús en carne y Sus oraciones, esto significa que Jesús ya no está más en su forma física. Pero esta interpretación está equivocada.

Primero: Jesús profetizó Su resurrección física:

  • “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.” (Jn 2:19-21).

Segundo: Jesús proclamó Su resurrección física:

  • “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.” (Lc 24:39).
  • “Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.” (Jn 20:27).

Jesús retuvo las heridas de Su crucifixión como fue evidenciado por las heridas en Sus manos y costado (Jn 20:27); sin embargo, Él fue capaz de aparecérsele a Sus discípulos en medio de un aposento sin entrar por la puerta (Jn 20:19-20). Él fue resucitado con el mismo cuerpo con el que murió, aunque era un cuerpo glorificado.

Por favor, considere también lo siguiente:

  • “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,” (1 Ti 2:5).
  • “Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.” (Ap 1:17-18).

En los versículos anteriores, Jesús está en el cielo y Juan el apóstol cae a los pies de Jesús quien coloca Su mano derecha sobre él. Claramente, y desde estos versículos, podemos ver que Jesús está en forma corporal como hombre.

Finalmente, Hebreos 5:7, dice: “Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.” Este versículo está hablando del ministerio terrenal de Cristo antes de Su crucifixión. No está hablando acerca del tiempo después de Su resurrección los cuales son los versículos de Juan 2:19-21; Lucas 24:39; Juan 20:27, los cuales nos muestran que Jesús fue resucitado de entre los muertos físicamente.

 

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