Hecho A Su Voluntad

  • Génesis 1:26: “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.”

El propósito de Dios después del orden que puso en la tierra, el cual es mencionado en Génesis 1:4-5;  no podía quedar satisfecho hasta que de Su toque milagroso quedara algo concreto.

Ese momento supremo de la creación del hombre, con sus increíbles privilegios, armado de una manera ideal, con perfección y equilibrio en cada uno de sus órganos jugando una armonía sin límite en cada contextura interna y externa que ni aún los científicos evolucionistas a través de su conocimiento han podido jamás responder.

Solo alguien soberano como Dios hacedor de tal perfección tiene la sabiduría para haber creado un cuerpo totalmente equilibrado en su funcionamiento al que dio aliento de vida para moverse, pensar y obrar, dándole libre albedrío para tomar decisiones. Aún en el lenguaje terso pero muy vívido de Dios se expresa la satisfacción del Creador al culminar Su obra:

  • Génesis 1:31: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.”

 

 

 

 
 
CARM ison