Hombre joven: reduzca la velocidad

Por, Tony Miano
Editado por, Matt Slick

Del joven predicador de las calles, se ha dicho que, "Ud. no puede controlarlo y que lo único que desea es, aguantarlo". Muchos jóvenes potenciales predicadores de las calles, cometen el error de entrar en el mundo de las calles, demasiado rápido. Ellos tienen gran deseo y celos, pero les falta cierto conocimiento. Se apresuran para subirse a la “caja”, y dejan pasar por alto aspectos esenciales del oficio de la predicación en las calles, con frecuencia, representando estos aspectos, elegancia, pero tan efectivos como un toro en un almacén de porcelanas. Este artículo está dirigido hacia esos temas, y proveerá consejo para los jóvenes predicadores de las calles. Esperamos, encuentren útil está información, evitando así, cometer algunos de los errores comunes debido al exceso de celos.

Deseo sin conocimiento no es bueno…

  • Proverbios 19:2a: “Tampoco es bueno para una persona[a] carecer de conocimiento…” (La Biblia de las Américas – LBLA).
    • Footnotes: [a] Proverbios 19:2 Lit., alma

Los hombres jóvenes que siente carga o son llamados para predicar, tienen con frecuencia, prisa por hacerlo. Es como si experimentarán una epifanía espiritual y entendieran que ellos no son un gato tímido en casa, sino un león confiado (Proverbios 28:1). Para finalmente comprender, que son como leones en una jaula. Se sienten ansiosos mirando fuera de sus jaulas, viendo un gran mundo lleno de banquetas o andenes, centros comerciales, parques públicos, muelles, y personas, que los motiva a darla toda. Una vez slidos de sus jaulas, y se encuentran en las calles, ellos hacen lo primero que se les viene a la mente. Rugen.

Muchos jóvenes predicadores de las calles, tienen un conocimiento teológico profundo que avergonzaría a sus hermanos predicadores de más edad; pero el conocimiento teológico no significa que están viviendo adecuadamente las Escrituras. Ellos desean servir a Cristo, y es maravilloso, alcanzar al perdido con el evangelio, pero el deseo de hacerlo, sin la sabiduría y el discernimiento de tiempo y experiencia, no es bueno.

No se apresure…

  • Proverbios 19:2b: “…Y aquel que se apresura con los pies, peca”.

Con frecuencia, los jóvenes predicadores de las calles, les falta la experiencia de la vida y de las calles, y deben ser fortalecidos para aprovechar su celo en la predicación del evangelio al perdido. Sale dispuesto con su armamento, pero con frecuencia, disparan indiscriminadamente. Cuando se pide abandonar un edificio por posibles amenazas, lo peor que un policía puede hacer, es moverse demasiado rápido a través del edificio. Entre más rápido se mueva un policía, es m uy probable que deje de ver algo de importancia crítica; como lo que le sucede a una persona detrás de una puerta, bajo una cama, o detrás de una cortina.

El teólogo puritano, John Gill, escribió:

  • “Y aquel que se apresura con los pies peca; quien se involucra en forma ignorante y temeraria, pierde la señal, y falla en el desempeño de la misma, por falta de la debida reflexión y cuidado”.1

Para un hombre joven: como empezar a predicar al aire libre como un hombre joven

Hombre joven: proceda lentamente en la medida en que entre al mundo de la predicación en las calles. Lo que pueda pensar que sabe, eclipsará lo que Ud. tiene todavía que aprender. Si tiene prisa, por montarse “en la caja” –por así decirlo– es probable que en su esfuerzo, pierda la señal (el pecado).Correrá el riesgo de ser imprudente con sus palabras, fallando en predicar con la consideración y el cuidado para Cristo y las almas perdidas que distinguen a los buenos, de los malos predicadores al aire libre.

Entre lentamente en la predicación al aire libre, metódicamente, pensativamente, con cuidado y humildemente. Busque encontrarse bajo la tutela y discipulado de un anciano más experimentado en la predicación en las calles. Si no hay alguien disponible, búsquelo. Encuentre un hermano de más edad, que esté dispuesto y preparado, para que desde lejos sea su mentor, ya sea por, correo electrónico, vía Skype, o a través de las muchas redes sociales.

Tómese su tiempo. No solo aprenda cómo predicar, sino también, qué predicar. Aprenda las Escrituras, no sólo desde su contexto bíblico, sino también como aplicarlas en su vida y en su ministerio en las calles. Aprenda no solo a persuadir con su voz, sino también a persistir en su amor por el perdido.

Hombre joven: reduzca la velocidad

NOTA: A menos que se diga lo contrario, las citas está tomadas de la VRV60.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. http://biblecommenter.com/proverbs/19-2.htm

 

 

 

 
 
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