Jeremías 26:19: “… y Jehová se arrepintió…”

Por, Matt Slick

  • Jeremías 26:19: “¿Acaso lo mataron Ezequías rey de Judá y todo Judá? ¿No temió a Jehová, y oró en presencia de Jehová, y Jehová se arrepintió del mal que había hablado contra ellos? ¿Haremos, pues, nosotros tan gran mal contra nuestras almas?”

La palabra hebrea para “arrepintió”, es “nakjám”, la cual también significa, “ceder”, “transigir” y, “no significa que Dios cambió de opinión sino que se aventuró (embarcó) en otro curso de acción. La palabra hebrea 'nakjám' sugiere alivio o satisfacción desde un curso de acción planeado no deseado. Dios no es inflexible; Él responde a las necesidades de los individuos, actitudes y acciones”.1

Aún más, algunas versiones traducen este versículo así:

  • “… Entonces el Señor cambió de parecer acerca del terrible desastre que había declarado contra ellos” (Nueva Traducción Viviente).
  • “¿No temió él al Señor y suplicó el favor del Señor, y el Señor se arrepintió del mal que había pronunciado contra ellos?” (La Biblia de las Américas).

De cualquier forma, el Señor conoce el futuro y declara lo que sucederá, aún si diferentes elecciones son hechas. Por ejemplo, “Si Ud. hace esto, entonces, esto es lo que sucederá; y si hace aquello, esto es lo que pasará”. Esto, no significa que Dios es ignorante del futuro y que tenga que adaptarse al mismo. Al contrario, significa que Dios sabe exactamente lo que sucederá en el futuro de acuerdo a las diferentes elecciones. Esto no fuera posible si Dios no conociera el futuro en forma amplia y precisa.

Sin embargo, en Jeremías 26:19, leemos cómo Dios trata con Ezequías. Ese “arrepintió”, “cambió de parecer”, es la referencia de cómo Dios trata con nosotros en nuestro marco de tiempo. Lo percibimos como si Dios estuviera cambiando de opinión, pero desde la eternidad Dios sabía lo que sucedería y lo que haría ante la misma circunstancia.

Aún más, con frecuencia, el Señor nos habla en nuestro marco de tiempo para que lo que Él quiera se lleve a cabo. Es importante entender que Dios trae ciertos cambios en las personas al decirles que serán castigados si continúan pecando. Ellos escuchan el pronunciamiento de Dios, cambian sus caminos y llegan al arrepentimiento. Entonces Dios, “cambia” Su castigo por bendiciones para ellos. Pero esto no significa que Dios no sabía desde la eternidad que ellos cambiarían sus caminos. Más bien, esto significa que desde la eternidad Dios estableció los medios por los cuales ellos cambiarían; es decir, Su pronunciamiento de juicio el cual los motivaría a ellos a cambiar. Esto está obrando de acuerdo a nuestro marco de tiempo, el cual no es necesario para Dios, sino para nosotros. Los medios que Dios usa para traer cambio son con frecuencia las diferentes elecciones que Él nos da. Como criaturas libres, Él nos presenta la elección para cambiar; sabiendo con anticipación cuáles serán nuestras elecciones por lo que Él nos advierte; trayendo así, el cambio a través  de Su interacción con nosotros. Esta es una mejor explicación que asumir que Dios es ignorante, que puede cometer errores y que se arriesga.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Walvoord, John F., y Roy B. Zuck, “Comentario del conocimiento de la Biblia” (“The Bible Knowledge Commentary”), Wheaton, IL: Scripture Press Publications, 1985.

 

 

 

 
 
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