Jeremías 26:3: “Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino…”

Por, Matt Slick

  • Jeremías 26:3: “Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras”.

Con frecuencia, el Señor nos habla en nuestro marco de tiempo para que lo que Él quiera llevar a cabo, se haga. Es importante entender que Dios trae ciertos cambios en las personas al decirles que serán castigados si continúan pecando. Ellos escuchan el pronunciamiento de Dios, cambian sus caminos y llegan al arrepentimiento. Entonces Dios, “cambia” Su castigo por bendiciones para ellos. Pero esto no significa que Dios no sabía desde la eternidad que ellos cambiarían sus caminos. Más bien, esto significa que desde la eternidad Dios estableció los medios por los cuales ellos cambiarían; es decir, Su pronunciamiento de juicio el cual los motivaría a cambiar. Esto está obrando de acuerdo a nuestro marco de tiempo, el cual no es necesario para Dios, sino para nosotros. Los medios que Dios usa para traer cambio son con frecuencia las diferentes opciones que Él nos da. Como criaturas libres, Él nos presenta la elección para cambiar; sabiendo con anticipación cuáles serán nuestras elecciones debido a que Él nos advierte; trayendo por lo tanto, el cambio a través  de Su interacción con nosotros. Esta es una mejor explicación que asumir que Dios es ignorante, que puede cometer errores y que se arriesga.

En Jeremías 26:3, Dios les está advirtiendo a las ciudades de Judá la necesidad de cambiar. Desde la perspectiva humana, ellos tal vez cambien o no. No lo sabemos. Pero Dios sí lo sabe.

 

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