Jeremías 3:6-7: “Después de hacer todo esto, se volverá a mí; pero no se volvió…”

Por, Matt Slick

  • Jeremías 3:6-7: “Me dijo Jehová en días del rey Josías: ¿Has visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Ella se va sobre todo monte alto y debajo de todo árbol frondoso, y allí fornica. 7 Y dije: Después de hacer todo esto, se volverá a mí; pero no se volvió, y lo vio su hermana la rebelde Judá”,.

Lo que vemos aquí, es una expresión antropomórfica, donde Dios usa términos, formas y medios humanos, para comunicarse con Israel. Dios le habla a Su pueblo, como un esposo le habla a su esposa. John Frame lo resume hermosamente:

  • En Jeremías 3, Dios interactúa con Israel como un esposo con su esposa infiel… este pasaje trata con la relación de Dios para con Israel en la historia, no Sus decretos eternos y presciencia eterna. La historia central del pasaje es que la historia reciente tuvo que haber motivado el arrepentimiento de Israel y Judá, pero de hecho, continuaron con su adulterio espiritual. Como esposo de ellas, Dios había tenido la esperanza (siendo esta esperanza como una expresión de Su voluntad preceptiva), de algo mejor”.1

Para clarificar el término “voluntad preceptiva”, el cual es usado aquí por el Sr. Frame, es un término teológico que indica la voluntad de Dios, la cual se contrasta con lo que Él, en Su voluntad ha decretado (Nota del Traductor: A partir de ahora, se utilizará el término “voluntad decretiva”.) En la voluntad decretiva de Dios, Él ordena ciertas cosas para que ocurran, las cuales, en Su tiempo, ocurrirán. En la voluntad preceptiva de Dios, Él permite que ciertas cosas ocurran (como la caída, el pecado, la rebelión la enfermedad, etc.) pero que no están en Su voluntad decretiva. Otra forma de mirar esto es decir que es la voluntad “permisiva” de Dios; esto es, Él permite que las cosas pecaminosas sucedan, aunque el pecado sea contrario a la voluntad perfecta de Dios.

Sin embargo, este pasaje demuestra la forma en la cual Dios se relaciona con Su pueblo en términos humanos. Donde Él espera que Su pueblo se vuelva a Él, pero debido al pecado, ellos no se vuelven a Dios. Por lo tanto, debemos esperar de Dios este tipo de declaraciones, las cuales, son similares a la de los humanos.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Frame, John, “Ningún otro Dios: Una respuesta al teísmo abierto” (“No Other God: A Response to Open Theism”), Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing, 2001, pág. 196.

 

 

 

 
 
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